Adornigate: ya nada sorprende como a帽os atr谩s
Una reflexi贸n sobre la doble vara en Argentina.
El esc谩ndalo por el caso del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, lleva ya tres meses de extensi贸n. Es algo inimaginable en otras 茅pocas, sobre todo porque no provoca el nivel de conmoci贸n social y pol铆tica acorde con la gravedad del asunto.
Es cierto que las sucesivas novedades -viajes a lugares costosos, compras y refacciones de propiedades, etc.- fueron d谩ndole continuidad a lo que ya es m谩s que una novela. Tampoco queda comunicador social que no haya cuestionado la conducta y las sucesivas contradicciones del funcionario.
Pero da la impresi贸n de que si esto mismo hubiese ocurrido con un integrante del mismo nivel pero de otro gobierno, el cuestionamiento ser铆a mayor.
Por dar ejemplos: qu茅 se habr铆a dicho desde muchos medios si dirigentes del peronismo como Sergio Massa, An铆bal Fern谩ndez, Juan Manuel Abal Medina, Jorge Capitanich, Juan Manzur, Santiago Cafiero o, para sumar a alguien de otro color pol铆tico, Marcos Pe帽a -todos jefes de Gabinete en gobiernos anteriores-, hubiesen reconocido en un canal de noticias de alcance nacional que omitieron declarar al fisco medio mill贸n de d贸lares porque "con mi mujer toda la vida ahorramos en negro, como hace la mayor铆a de los argentinos" -tal como dijo el propio Adorni d铆as atr谩s-, la repercusi贸n en la opini贸n p煤blica habr铆a sido mucho mayor.
Tambi茅n es aplicable la reciente afirmaci贸n sobre el tema del gobernador bonaerense, Axel Kicillof, en el sentido de que si el actual jefe de Gabinete "fuera peronista, ya estar铆a preso".
Sigue habiendo una doble vara en ciertos sectores sobre situaciones como la de Adorni y su familia. Un importante trader argentino que vive en Nueva York le dijo a Infobae: "Ning煤n inversor va a cambiar su perspectiva de inversi贸n por lo que sucede. En Per煤 cambian los presidentes como las estaciones del a帽o y no sucede nada. Si Adorni se queda o no, es indiferente mientras Milei no tenga una competencia fuerte".
Con tal de que el rumbo econ贸mico se mantenga, para el mundo financiero, lo dem谩s es secundario.