El vac铆o y la realidad
El gobierno navega en zigzag entre una oposici贸n impotente y descontrolada, un grupo de aliados involuntarios y enfrentando a su mayor contendiente: la propia impericia.
El t铆tulo corresponde al cap铆tulo 6 del Arte de la Guerra, el libro sobre estrategia militar que se adjudica a un presunto y dudoso general chino al que llamaron Sun Tzu y que todav铆a se discute si realmente existi贸. Algunos traducen dicho t铆tulo como "Lo lleno y lo vac铆o", lo cual era un tanto menos gr谩fico para utilizar como precedente a estas l铆neas.
En definitiva no vamos a hablar sobre estrategia, sino sobre la posici贸n relativa del gobierno en referencia al contexto pol铆tico en el que se mueve y cu谩les son sus perspectivas para lo que queda de un a帽o, donde deber谩 concretar todas las reformas que tiene en vista, antes que estalle el debate por la reelecci贸n de Javier Milei en 2027.
Uno de los elementos sustanciales para la construcci贸n de identidad colectiva, son "los otros". En la exitosa pero ya antigua serie Lost, los que se contrapon铆an a los protagonistas eran eso, simplemente "los otros". La conformaci贸n de un grupo homog茅neo requiere de otros contra los cuales elaborar la propia configuraci贸n. Nosotros somos esto y ellos son aquello. Representamos una cosa y ellos otra. Nos conducimos as铆 y ellos, as谩. Y el gobierno lo sabe, y hace esfuerzos denodados para seguir adelante con dicha construcci贸n y mantener lo obtenido en tal sentido, inventado otros que hoy, no hay.
Contra las Fuerzas de Cielo, debe haber necesariamente un averno que ensombrece el futuro, porque toda posici贸n es relativa. 驴Soy alto midiendo 1,81 metros? Depende. Los soy frente a una persona de 1,60 metros pero soy bajo en relaci贸n a un jugador de la NBA. 驴Son buenos los libertarios? 驴Son lo que el pa铆s necesita? Bueno la construcci贸n que han conseguido elaborar es que son mejores que los kirchneristas, pero sin ellos como contrapartida 驴Qu茅 son?
El gobierno busca as铆 completar un vac铆o que en realidad es evidente. Del otro lado no hay nada. El kirchnerismo es lo que se vio esta semana en diputados. Una legisladora desenchufando micr贸fonos, un hato desordenado de gritones inconexos y gente con catastr贸fica imagen p煤blica. El gobierno tiene el enorme desaf铆o de mantener esa estudiantina enardecida, como su contrafigura, y no es sencillo.
Tiene tambi茅n aliados, los necesita en el Congreso, carece de modo de alcanzar sus objetivos legislativos sin ellos. Son aliados que no est谩n a gusto, no quieren ser libertarios, no se identifican e incluso menosprecian a la mayor铆a de sus colegas del bloque oficialista, pero 驴qu茅 hacer sino? El PRO y los radicales despotrican por lo bajo contra su maldita fortuna, pero a su vez, carecen de potencia pol铆tica para hacer otra cosa. Los amarillos est谩n intentando entender lo que pas贸, despu茅s de que en 10 a帽os de existencia llegaran al poder y 10 a帽os despu茅s solo lucen unos pocos diputados y menos senadores como 煤nico capital. Alguno dir铆a, menos que la izquierda en los '90. Y el partido centenario apenas se resigna a asistir a su propia extinci贸n sin encontrar el modo de impedir un final, que no ser谩 estrepitoso sino un lento ocaso de verano.
As铆 que la 煤nica oposici贸n al gobierno parece ser, a esta altura, su propia impericia. La Ley de Reforma Laboral fue prueba de ello. En diciembre, la senadora Patricia Bullrich ten铆a los votos para sacar la media sanci贸n de la C谩mara Alta y una torpe maniobra en diputados con la designaci贸n de auditores de la AGN que pod铆a esperar un par de meses, volte贸 los acuerdos y debi贸 esperar a febrero. Cuando se consigui贸 esa media sanci贸n, hace unos d铆as, alguien incorpor贸 el famoso art铆culo 44, con preceptos que a todas luces iban a despertar una innecesaria pol茅mica, y lo que ya deb铆a ser ley, tuvo que ser corregido en diputados y a votar otra vez en el Senado la semana que viene.
Todas las zancadillas provienen de sus propias filas, de otro modo, el oficialismo marchar铆a sin pausa a concretar cada reforma que se le ocurra ante la mirada imp谩vida de los aliados involuntarios y los gritos fren茅ticos y tambi茅n impostados de la oposici贸n impotente.
Se viene una agenda legislativa que va a ser intensa. Reforma fiscal m谩s no previsional, algo que el presidente Milei pretende dilatar para su segundo mandato. Reforma electoral y aqu铆 una clave: las reformas de esa especie requieren ser hechas en a帽os no electorales, por lo cual no debe dejarse pasar el tiempo para iniciar su tratamiento. Tambi茅n est谩 en agenda la sanci贸n de un nuevo C贸digo Penal.
Pero deteng谩monos un instante en la Reforma Electoral. Si bien nada indica que el presidente pueda encontrar un solo 贸bice para su relecci贸n en 2027, hay algunas modificaciones que le garantizar铆an mayor holgura en el resultado. Una es la derogaci贸n definitiva de las primarias. Es que, al margen de su barullo interno, si en algo el gobierno est谩 ordenado, es en que el 煤nico candidato posible el a帽o pr贸ximo es el propio Milei. Mientras que la oposici贸n con expectativa, el peronismo, solo podr铆a ordenar su concierto de egos con una primaria donde la gente dirima entre los m煤ltiples aspirantes y fortalezcan al ganador. Sin eso, el peronismo marchar谩 divido a asistir a la que tal vez sea, su m谩s contundente derrota desde su fundaci贸n.
Ha quedado claro estos d铆as, que el oficialismo puede llevar adelante todas esas reformas y aquellas que le plazca durante este 2026. Solo depende de s铆 mismo, de ordenarse para que manos misteriosas internas no compliquen su avance, de no enredarse con sus propios cordones, de evitar caer de bruces choc谩ndose un pie contra el otro. Oficialismo y oposici贸n hoy, son la misma cosa.