TRANSPORTE

El Estado paga el 69% del boleto de colectivo en el AMBA: c贸mo se compara con el resto de Am茅rica Latina

Un relevamiento de las empresas del sector ubica al AMBA como el segundo sistema m谩s subsidiado de la regi贸n, pero aun as铆 advierten que lo que reciben no alcanza para cubrir el costo real del servicio.

Cuando un pasajero sube a un colectivo en el 脕rea Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) y paga su boleto, est谩 cubriendo apenas el 31% del costo real del viaje. El 69% restante lo aporta el Estado. As铆 lo refleja un relevamiento de la Asociaci贸n Argentina de Empresarios del Transporte Automotor (Aaeta) que compara once sistemas de transporte urbano de Am茅rica Latina y ubica al AMBA como el segundo con mayor subsidio estatal de la regi贸n, solo detr谩s de Ciudad de M茅xico.

En la capital mexicana, el Estado financia el 70% del boleto, que en d贸lares es el m谩s barato de la muestra: USD 0,43. El boleto en el AMBA, seg煤n el mismo relevamiento, se ubica en USD 0,51. Por detr谩s aparecen Santiago de Chile (65% de subsidio), Santo Domingo (60%), Panam谩 (55%) y Bogot谩 (52%). En el otro extremo, San Jos茅 de Costa Rica es el caso m谩s at铆pico: el usuario paga pr谩cticamente la totalidad del costo, con una participaci贸n del 99%.

Lo que reciben y lo que necesitan

El cuadro regional contrasta con lo que describen las propias empresas del AMBA. Seg煤n el 脥ndice Bondi de Aaeta, en abril de 2026 las empresas recibieron en promedio $1.609 por cada boleto vendido -entre compensaci贸n estatal y tarifa de usuario-, pero el costo real de operar el servicio asciende a $1.923. La diferencia es una p茅rdida de $314 por cada viaje.

El boleto m铆nimo vigente para l铆neas nacionales es de $714 con SUBE registrada. Sin subsidios, ese mismo pasaje deber铆a costar $2.125, m谩s de tres veces el valor actual. A nivel del sistema completo, Aaeta estima un costo mensual real de $389.945 millones, unos $63.336 millones por encima de lo que reconoce la Secretar铆a de Transporte. Esa brecha, seg煤n el sector, se traduce en menos frecuencias, menor seguridad y postergaci贸n en la renovaci贸n de unidades.

Un debate que no cierra

El financiamiento del transporte en el AMBA lleva a帽os en disputa entre el Gobierno nacional, la Ciudad de Buenos Aires y la Provincia de Buenos Aires. Las tres jurisdicciones aplican criterios distintos para actualizar tarifas, lo que genera brechas crecientes entre los boletos seg煤n la l铆nea.

Las empresas plantean dos salidas: que el Estado ampl铆e su aporte o que se autoricen aumentos de tarifa que acerquen el precio al costo real. Lo que el relevamiento deja en claro es que subsidiar el transporte urbano no es una particularidad argentina: es una pr谩ctica extendida en toda la regi贸n. La discusi贸n, en cada caso, es qui茅n paga la diferencia y cu谩nto.

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