Aumentan los casos de cáncer hepático asociados al hÃgado graso
Profesionales de la Asociación Argentina para el Estudio de las Enfermedades del HÃgado alertaron por el incremento de los hepatocarcinomas, cuarta causa de muerte por cáncer en el mundo.
El hÃgado graso está creciendo como causante de cáncer hepático ya que aumenta el riesgo de desarrollar cirrosis, principal desencadenante. La Asociación Argentina para el Estudio de las Enfermedades del HÃgado (AAEEH) alertó sobre esta situación y recomienda vida saludable para prevenir este tipo de tumor, asà como un monitoreo apropiado para las personas con cierto grado de cirrosis, sea por hÃgado graso o por hepatitis virales.
El cáncer de hÃgado o hepatocarcinoma se desarrolla fundamentalmente en pacientes con cirrosis. En Argentina, los principales factores de riesgo son la cirrosis por virus de la hepatitis C y la cirrosis alcohólica.
Sin embargo, en los últimos años fue cobrando relevancia una tercera causa: la esteatohepatitis no alcohólica, más conocida como hÃgado graso (acumulación de grasa alrededor de este órgano, producto de una alimentación poco saludable y vida sedentaria). Esta condición, tras 10 ó 20 años de evolución -muchas veces silenciosa y asintomática- puede llevar a la cirrosis y, consecuentemente, a la aparición del cáncer.
Expertos de la AAEEH afirmaron que aproximadamente 1 de cada 5 personas que llega al trasplante de hÃgado por cirrosis presenta asociado el diagnóstico de hepatocarcinoma. Por eso, desde la asociación se destaca la importancia de la vigilancia o monitoreo a estos pacientes cada 6 meses para arribar al diagnóstico del tumor temprano, lo que incrementa las chances de curación.
Las personas con hÃgado graso que llegan a la cirrosis presentan un riesgo aumentado de desarrollar cáncer de hÃgado. Por eso, es un factor de riesgo que hoy se tiene cada vez más en cuenta. El hÃgado graso no alcohólico es una condición muy prevalente en personas que a través de los años tienen manifestaciones del sÃndrome metabólico, es decir, obesidad, diabetes, hipertensión y aumento de los triglicéridos en sangre.
Este sÃndrome suele desarrollarse en forma silenciosa o con pocos sÃntomas y, luego de muchos años, puede llevar a que un paciente con hÃgado graso e inflamación del hÃgado desarrolle cirrosis y cáncer.
Asimismo, el principal factor de riesgo del hepatocarcinoma es la enfermedad hepática crónica en fase de cirrosis de cualquier origen. Como se mencionó previamente, las dos causas más frecuentes de cirrosis en el paÃs son la hepatitis C y el consumo crónico de alcohol.
Pero en los últimos años se observó a nivel mundial y también local un aumento de este tipo de cáncer por hÃgado graso no alcohólico. Dentro de las caracterÃsticas epidemiológicas de este tumor, los hombres tienen más riesgo y la mediana de edad para su aparición es entre los 50 y 60 años, dependiendo de la historia de enfermedad hepática previa.
Si bien el cáncer de hÃgado, según datos recientes de la Agencia Internacional para la Investigación de Cáncer (IARC), se ubica sexto a nivel mundial, con 840 mil casos nuevos por año en el mundo, presenta una elevada mortalidad, dado que suele diagnosticárselo tardÃamente, convirtiéndose en la cuarta causa de muerte por cáncer en términos globales.
En Occidente, es más prevalente el hepatocarcinoma por cirrosis por virus de la hepatitis C. Tanto es asÃ, que en un número significativo de los individuos que adquirieron la infección 30 ó 40 años atrás, cuando la incidencia de la misma era elevada, actualmente presentan cirrosis y han desarrollado cáncer de hÃgado. Por eso es importante curar a tiempo a todas las personas con hepatitis C.