Tristeza, angustia, enojo y problemas de sue帽o: los s铆ntomas a largo plazo que la pandemia deja en ni帽os y adolescentes
El 10% de los chicos realizaron聽una consulta por un problema de salud mental durante la 煤ltima etapa de la pandemia, seg煤n un informe de Unicef realizado en el pa铆s. Una pediatra del Hospital de Cl铆nicas analiz贸 la situaci贸n.
La pandemia de Covid-19聽caus贸 la interrupci贸n de los v铆nculos f铆sicos con seres queridos, la p茅rdida de autonom铆a y de espacios de socializaci贸n. En un contexto de incertidumbre sobre聽el avance de la enfermedad y de preocupaci贸n por las posibles聽afectaciones que causar铆a a las personas mas cercanas, los ni帽os y adolescentes generaron respuestas emocionales marcadas por el聽temor,聽ansiedad e聽irritabilidad.
"La catastr贸fica situaci贸n epidemiol贸gica se abord贸 con una mirada biologicista, por lo cual, lo psicol贸gico qued贸 en un segundo plano, cuando el individuo es un ser indivisible constituido por aspectos biol贸gicos, psicol贸gicos, espirituales y sociales鈥, dice la doctora Fernanda Bellusci, consultora honoraria en adolescencia del Departamento de Pediatr铆a del Hospital de Cl铆nicas.
Un suceso traum谩tico como es la pandemia y el confinamiento puede generar im谩genes que se integran聽de una forma ca贸tica y desestructurada en la memoria emocional de las personas. Eso podr铆a derivar en la aparici贸n de "pensamientos repetitivos indeseados, pesadillas y alteraciones de la memoria o surgir recuerdos parciales con una gran intensidad emocional鈥, sostiene la especialista.
A partir de esta realidad, los especialistas en salud mental pedi谩trica comenzaron a medir y analizar el nivel de afectaci贸n en chicos y adolescentes para desarrollar estrategias de abordaje.
鈥淟o l煤dico es una de las herramientas m谩s importantes que se pueden utilizar para ayudar a los ni帽os y adolescentes para procesar lo vivido y reprocesar. De modo tal que en la organizaci贸n de la memoria sea un recuerdo con menor tensi贸n traum谩tica. Ayuda a desarrollar mejores estrategias de regulaci贸n emocional, la resiliencia y el crecimiento postraum谩tico para afrontar los recuerdos traum谩ticos", sostiene Bellusci.
Respecto a las consultas que recibi贸 en este a帽o y medio que lleva la pandemia, la doctora Bellusci cuenta que 鈥渆n lo particular, me sigue llamando la atenci贸n la tristeza del relato de lo vivido por los pacientes m谩s grandes. La tristeza de lo perdido en relaci贸n a las experiencias presenciales con los amigos. Y ni que hablar de aquellos que vivieron p茅rdidas directas de familiares por la Covid 19 o por otra patolog铆a que no pudo ser atendida por la imposibilidad de acercarse a un centro de salud.聽Tambi茅n la incertidumbre frente al futuro ya que no se sabe c贸mo sigue esto".
A los ni帽os determinadas certezas les permiten sostenerse para proyectarse. "Los pacientes m谩s chicos han adquirido h谩bitos de higienizarse las manos con alcohol con tanta naturalidad que lo toman directamente del escritorio en el consultorio, esto jam谩s pas贸. Esa ser谩 una secuela positiva鈥, explica la experta.
Estudio de UnicefPara encuadrar los trastornos de la pandemia en n煤meros, un estudio reciente de Unicef en Argentina revel贸 el grado de trastorno psicol贸gico que est谩 dejando m谩s de un a帽o de pandemia en ni帽os y adolescentes. Los hallazgos y aprendizajes producidos a lo largo las tres mediciones realizadas entre los meses de agosto 2020 y febrero 2021, interpelan a distintos actores de la sociedad 鈥 organismos p煤blicos, organizaciones comunitarias, medios de comunicaci贸n, y tambi茅n las familias 鈥 a realizar acciones concretas para atender el cuidado psico-emocional de chicas y chicos en un contexto tan excepcional
El estudio de Unicef prioriz贸 escuchar y comprender las voces de las y los ni帽os y adolescentes, y favorecer su participaci贸n activa en el proceso de investigaci贸n a trav茅s de la expresi贸n de sus pensamientos, opiniones, sentimientos, percepciones. El relevamiento se compuso de una muestra por conveniencia constituida en cada medici贸n por 780 ni帽as, ni帽os y adolescentes de 3 a 18 a帽os, residentes en seis conglomerados urbanos pertenecientes a las seis regiones del pa铆s: San Salvador de Jujuy (Noroeste), Resistencia (Noreste), Mendoza (Cuyo), Rosario (Centro) Ciudad Aut贸noma de Buenos Aires (脕rea Metropolitana de Buenos Aires), Gran Buenos Aires (脕rea Metropolitana de Buenos Aires) y Comodoro Rivadavia (Patagonia).
Los resultados revelaron que las ni帽as y los ni帽os de entre 3 y 12 a帽os desplegaron una gran capacidad l煤dica y creativa. Los diversos juegos les posibilitaron construir escenas, situaciones y encontrar formas de expresi贸n y de comunicaci贸n que les permitieron hacer frente al distanciamiento f铆sico de sus v铆nculos afectivos. De esta manera, m谩s all谩 de las desigualdades multidimensionales, la capacidad de jugar les permiti贸 elaborar y simbolizar lo incierto y potencialmente traum谩tico de la pandemia, como formas de protecci贸n de la salud mental.
Entre los adolescentes las percepciones respecto de la irrupci贸n de la pandemia y las consecuentes medidas de distanciamiento social fueron siempre negativas y estuvieron anudadas a las restricciones en el contacto y los v铆nculos sociales, impedimentos de actividades y duelos por ciclos y proyectos inconclusos. En la primera medici贸n, el 75% se帽al贸 que les hab铆a afectado no poder concurrir a espacios recreativos y deportivos. En las tres mediciones un promedio del 47% mencion贸 el uso de pantallas y redes sociales como forma privilegiada para socializar con pares, aunque tambi茅n manifestaron que eso no reemplaza el anhelo de lo presencial.
"De acuerdo con las percepciones y representaciones sobre el coronavirus, el binomio encierro libertad configura un n煤cleo explicativo para comprender la situaci贸n que impone la pandemia, as铆 como para ordenar las actividades de la vida cotidiana: lo que se puede y lo que no se puede hacer. Los adolescentes atraviesan esta situaci贸n con extra帽eza e incertidumbre, a la vez que comienzan a naturalizarla鈥.
En la segunda medici贸n se observ贸 una profundizaci贸n de diversos malestares subjetivos: aproximadamente la mitad de las ni帽as y los ni帽os se angustiaban f谩cilmente o lloraban mucho, se enojaban m谩s que antes, estaban irritables, ansiosas o ansiosos y/o ten铆an altibajos emocionales. Tambi茅n, algunos manifestaban cambios o trastornos en la alimentaci贸n y/o el sue帽o. Estas emociones y comportamientos se acentuaron entre la primera y la segunda medici贸n (1 de cada 2 ni帽os estaban m谩s angustiados, m谩s irritables, 16 m谩s ansiosas y ansiosos, y presentaban m谩s altibajos emocionales) y disminuyeron entre la segunda y la tercera por la expectativa del encuentro con amigas y amigos, las vacaciones y la vuelta a las aulas.
Sin embargo, coincidentemente con la expectativa del retorno escolar, en todos los grupos etarios se expresaron con mayor intensidad los miedos a enfermarse y la preocupaci贸n por convertirse en vectores de contagio de sus familiares, en particular de quienes son parte de los grupos de riesgo.
En la tercera medici贸n se observ贸 una disminuci贸n en la tristeza, 1 de cada 2 adolescentes refiri贸 sentirse triste y un tercio manifest贸 sentimientos de soledad durante todo el per铆odo. En adolescentes de sectores populares la angustia se puede vincular tambi茅n con las privaciones materiales que sufren y que se profundizaron con la pandemia.
"Los adolescentes atraviesan esta situaci贸n con extra帽eza e incertidumbre, a la vez que comienzan a naturalizarla鈥, explic贸 la doctora.
En las 煤ltimas mediciones se observaron, aunque en un porcentaje muy bajo, afectaciones subjetivas m谩s profundas, que implican problemas de salud mental. El 10% de ni帽os, ni帽as y adolescentes realiz贸 una consulta por un problema de salud mental, pero ese valor se reduce al 5% entre las ni帽as y los ni帽os de 3 a 5 a帽os, y al 8% entre los de 6 a 12 a帽os, mientras que se eleva al 18% entre los adolescentes. El 57% hizo su consulta a una m茅dica o un m茅dico generalista o pediatra, el 56% a una psic贸loga o un psic贸logo y el 21% a una enfermera o enfermero. Cabe destacar que el 6% de los adolescentes, y de los responsables de las ni帽as y ni帽os, considera que necesitaron realizar una consulta de salud mental y no pudieron hacerla. Ese valor se eleva al 14% entre las y los adolescentes, desciende al 3% para el grupo de 6 a 12 a帽os y al 1% para el de 3 a 5 a帽os.
El tama帽o de las casas, la existencia o no de espacios propios adem谩s de los comunes permiti贸 visualizar las relaciones entre las condiciones habitacionales y la salud mental. Mientras que el 61% de las ni帽as y los ni帽os en hogares con d茅ficit habitacional no contaban en la vivienda con un espacio para estudiar tranquilos, este porcentaje desciende al 39% en hogares sin d茅ficit habitacional.
Entre los estudiantes que terminaban en 2020 una etapa escolar, primaria o secundaria, se observ贸 el fuerte impacto subjetivo que producen los ciclos que no cuentan con su correspondiente rito de despedida. Similar necesidad presentan las ceremonias de inicio, en este caso en el 2021, ya que posibilitan sentirse incluidos y recibidos por la instituci贸n educativa, comprender y anticipar las formas que adquiere en este contexto el proceso de ense帽anza aprendizaje.
Para finalizar, Bullusci dice que 鈥渓os sucesos traum谩ticos pueden servir para sacar lo mejor de cada persona. Mucha gente se sorprende de la fortaleza que es capaz de encontrar en una situaci贸n de adversidad. En este sentido hay que resaltar el fen贸meno del crecimiento postraum谩tico, basado en la capacidad del ser humano de rehacerse frente a los embates de la vida, como si el trauma vivido y asumido hubiera desarrollado en la persona recursos latentes e insospechados que mejoran incluso su funcionamiento anterior. Como refiere el t铆tulo del libro de APAL 2010, la salud mental infanto juvenil debe ser una prioridad de la humanidad鈥.