La Iglesia recuerda a San Jer贸nimo

Presb铆tero y doctor de la Iglesia, estudi贸 en Roma, cultivando con esmero todos los saberes, y all铆 recibi贸 el bautismo cristiano. Despu茅s, captado por el valor de la vida contemplativa, se entreg贸 a la existencia asc茅tica yendo a Oriente, donde se orden贸 de presb铆tero. Vuelto a Roma, fue secretario del papa D谩maso, hasta que, fijando su residencia en Bel茅n de Judea, vivi贸 una vida mon谩stica dedicado a traducir y explanar las Sagradas Escrituras, revel谩ndose como insigne doctor.

Evangelio Mc. 9, 38-43. 45. 47-48
Evangelio de Nuestro Se帽or Jesucristo seg煤n San Marcos.
En aquel tiempo, Juan le dijo: “Maestro, hemos visto a uno que expulsaba demonios en tu nombre y no viene con nosotros y tratamos de imped铆rselo porque no ven铆a con nosotros”. Pero Jes煤s dijo: “No se lo impid谩is, pues no hay nadie que obre un milagro invocando mi nombre y que luego sea capaz de hablar mal de m铆. Pues el que no est谩 contra nosotros, est谩 por nosotros (...). Y si tu ojo te es ocasi贸n de pecado, s谩catelo. M谩s vale que entres con un solo ojo en el Reino de Dios que, con los dos ojos, ser arrojado a la gehenna, donde su gusano no muere y el fuego no se apaga”.
Palabra del Se帽or.
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