La Iglesia recuerda la Solemnidad de la bienaventurada Virgen Mar铆a

Madre de nuestro Dios y Se帽or Jesucristo, que, acabado el curso de su vida en la tierra, fue elevada en cuerpo y alma a la gloria de los cielos. Esta verdad de fe, recibida de la tradici贸n de la Iglesia, fue definida solemnemente por el papa P铆o XII en 1950.聽

Evangelio
Lc 1,39-56.

Evangelio de nuestro Se帽or Jesucristo seg煤n san Lucas.
En aquellos d铆as, se levant贸 Mar铆a y se fue con prontitud a la regi贸n monta帽osa, a una ciudad de Jud谩; entr贸 en casa de Zacar铆as y salud贸 a Isabel. Y sucedi贸 que, en cuanto oy贸 Isabel el saludo de Mar铆a, salt贸 de gozo el ni帽o en su seno, e Isabel qued贸 llena del Esp铆ritu Santo; y exclamando con gran voz, dijo: "Bendita t煤 entre las mujeres y bendito el fruto de tu seno; (...)

Y dijo Mar铆a: "Proclama mi alma la grandeza del Se帽or y mi esp铆ritu se alegra en Dios mi Salvador porque ha puesto los ojos en la humildad de su esclava, por eso desde ahora todas las generaciones me llamar谩n bienaventurada, porque ha hecho en mi favor maravillas el Poderoso, Santo es su nombre y su misericordia alcanza de generaci贸n en generaci贸n a los que le temen. (...)禄. Mar铆a permaneci贸 con ella unos tres meses, y se volvi贸 a su casa.

Palabra del Se帽or.

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