Hoy es Viernes Santo
Lo hemos escuchado en la lectura de la Pasión que nos transmite el testimonio de san Juan, presente en el Calvario con MarÃa, la Madre del Señor y las mujeres. Es un relato rico en simbologÃa, donde cada pequeño detalle tiene sentido. Pero también el silencio y la austeridad de la Iglesia, nos ayudan a vivir en un clima de oración, bien atentos al don que celebramos.
Evangelio Jn 18,1—19,42.
Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Juan. En aquel tiempo, Jesús pasó con sus discÃpulos al otro lado del torrente Cedrón, donde habÃa un huerto, en el que entraron él y sus discÃpulos. Pero también Judas, el que le entregaba, conocÃa el sitio, porque Jesús se habÃa reunido allà muchas veces con sus discÃpulos. Judas, pues, llega allà con la cohorte y los guardias enviados por los sumos sacerdotes y fariseos, con linternas, antorchas y armas.
Jesús, que sabÃa todo lo que le iba a suceder, se adelanta y les pregunta: "¿A quién buscáis?". Le contestaron: "A Jesús el Nazareno". DÃceles: "Yo soy". (...) . Fue también Nicodemo —aquel que anteriormente habÃa ido a verle de noche— con una mezcla de mirra y áloe de unas cien libras.
Tomaron el cuerpo de Jesús y lo envolvieron en vendas con los aromas, conforme a la costumbre judÃa de sepultar. En el lugar donde habÃa sido crucificado habÃa un huerto, y en el huerto un sepulcro nuevo, en el que nadie todavÃa habÃa sido depositado. AllÃ, pues, porque era el dÃa de la Preparación de los judÃos y el sepulcro estaba cerca, pusieron a Jesús.
Palabra del Señor.