Breve historia del peso argentino: la devaluaci贸n frente al d贸lar americano tras la Convertibilidad

La historia del peso se remonta a 1826, momento en el que se produjo la independencia de Argentina. Durante aproximadamente sus primeros cincuenta a帽os de vida, el primer peso argentino, conocido como El Peso Fuerte, equivalente a ocho reales espa帽oles, goz贸 de estabilidad como una moneda de gran difusi贸n en Am茅rica y Filipinas. Luego apareci贸 el conocido como Peso Moneda Nacional, que se mantuvo en buen estado de forma durante las primeras d茅cadas del siglo XX, hasta que en 1930 comenz贸 un proceso de devaluaci贸n que se acentu贸 en la d茅cada posterior.

Esto 煤ltimo fue consecuencia directa de las dificultades econ贸micas por las que atravesaba Argentina debido a la Segunda Guerra Mundial y a la ca铆da de los precios internacionales de los productos agropecuarios. Es aqu铆 donde muchos expertos sit煤an el origen de la desestabilidad del peso argentino.

Durante los a帽os 70, la naci贸n experiment贸 un proceso inflacionario que se intensific贸 en la d茅cada de 1980 y que llev贸 a la creaci贸n de una nueva moneda en 1985, el Peso Austral. Sin embargo, la inflaci贸n persisti贸 y en 1992 se implement贸 el modelo de la Convertibilidad, que dio origen al peso que se usa hoy en d铆a en todo el pa铆s. Este punto es considerado por muchos como el inicio del car谩cter vol谩til del peso argentino.

El primer d铆a del a帽o 1992, durante la presidencia de Carlos Menem, se implant贸 dicho modelo, seg煤n el cual se estableci贸 una relaci贸n fija del valor entre el peso argentino y el d贸lar, con la que una unidad de la moneda estadounidense equivaldr铆a a otra de la moneda patria. Este formato busc贸 estabilizar la econom铆a y reducir la inflaci贸n, pero a largo plazo acab贸 generando problemas de competitividad y desequilibrios macroecon贸micos que llevaron a la famosa crisis econ贸mica y financiera de 2001.

La crisis del modelo de Convertibilidad supuso una de las peores recesiones econ贸micas y financieras de la historia argentina, con una devaluaci贸n masiva del peso del 300% frente al d贸lar, una fuerte ca铆da del producto interior bruto (PIB) y lo que se bautiz贸 como 鈥渃orralito鈥, con el que el gobierno restringi贸 a los ciudadanos la retirada de efectivo de los bancos nacionales.

A partir de 2003, Argentina comenz贸 un proceso de recuperaci贸n econ贸mica que llev贸 a una apreciaci贸n gradual del peso frente al d贸lar. El Gobierno de N茅stor Kirchner tom贸 medidas para reestructurar la deuda externa del pa铆s y mejorar la situaci贸n econ贸mica. Esto incluy贸 la renegociaci贸n de la deuda con los acreedores internacionales y la implementaci贸n de pol铆ticas para estimular el crecimiento econ贸mico y reducir la pobreza.

Los buenos resultados pudieron comprobarse incluso en los entornos digitales de compraventa o en las plataformas de ocio y entretenimiento que hab铆a en aquel entonces en internet, donde la presencia de la moneda argentina se convirti贸 en una constante. No en vano, los jugadores de los casinos online empezaron a pagar con pesos sus transferencias en estos espacios, que hist贸ricamente hab铆an permanecido siempre al calor de activos extranjeros. Pese a ello, en 2011, y durante el mandato de Cristina Fern谩ndez de Kirchner, se adoptaron medidas que llevaron a la sobrevaluaci贸n del peso, lo que le hizo perder competitividad con el resto de monedas.

Ya en 2015, bajo la mano de Mauricio Macri, se suprimieron las restricciones a la compra de d贸lares, lo que hizo que el valor del peso estuviese determinado por la oferta y la demanda del momento. A partir del 2018, coincidiendo con la crisis econ贸mica que atraves贸 el pa铆s, el peso convertible volvi贸 a devaluarse m谩s de un 50%. Es por este motivo que la Administraci贸n P煤blica tuvo que recurrir a un rescate del Fondo Monetario Internacional de m谩s de 57.000 millones de d贸lares.

Finalmente, desde el inicio de la pandemia del virus de la COVID-19 en el curso 2020, el peso argentino ha sufrido una creciente y paulatina p茅rdida de valor frente al d贸lar americano. La incertidumbre pol铆tica y financiera del contexto, sumadas a la subida generalizada de los precios y a la renegociaci贸n de la deuda externa del pa铆s, ha terminado provocando una equivalencia actual de 217 pesos por cada d贸lar. Todo puede cambiar de la noche a la ma帽ana.