Brill贸 en Floricienta y en Casi 脕ngeles, pero la pandemia lo llev贸 a buscar nuevos rumbos
Alejo Garc铆a Pintos聽protagoniz贸 una de las pel铆culas nacionales m谩s recordadas聽de los '80聽y tambi茅n form贸 parte de varios ciclos de聽Cris Morena. En 2020, el coronavirus聽cambi贸 su cotidianidad y tuvo que vivir de actividades que nunca se hubiera imaginado que har铆a.
La pandemia del coronavirus caus贸 estragos en la industria del espect谩culo, debido a que, por las inevitables restricciones sanitarias, cientos de obras quedaron paradas o incluso tuvieron que ser canceladas, dejando a ,icjas personas sin su principal fuente de trabajo.
A ra铆z esta esta compleja situaci贸n, algunas productoras y canales, como Telef茅, optaron por retransmitir sus mejores contenidos de todos los tiempos, como lo es Floricienta, la telenovela producida por Cris Morena entre el 2004 y el 2005 que, a ra铆z de su 茅xito, se convirti贸 en un 茅xito internacional.
Esta producci贸n, que fue reversionada en distintos pa铆ses y doblada en varios idiomas, no solo fue otro de los grandes sellos de la creadora de Casi 脕ngeles, Rebelde Way o Chiquititas, sino que tambi茅n sirvi贸 como trampol铆n para el gran salto hacia la fama para gran parte de su elenco.
Desde que Floricienta volvi贸 a la pantalla del famoso canal de las tres pelotas, muchos televidentes se preguntaron qu茅 fue de la vida de los actores y actrices que hicieron posible la historia y que, desde entonces, por diversos motivos, continuaron con sus vidas con un perfil m谩s bajo.
Uno de ellos es Alejo Garc铆a Pintos, una de las estrellas que m谩s se destacaron dentro del reparto de la c茅lebre ficci贸n juvenil con su papel de 鈥淓varisto鈥, el confidente de 鈥淢谩ximo Augusto 鈥楥ondorito鈥 Calder贸n de la Hoya鈥 (Fabio Di Tomaso).
Sin lugar a dudas, su personaje en la tira de Cris Morena fue inolvidable para muchos millenials que al d铆a de hoy recuerdan sus travesuras y sus frases c贸micas en la casa de los 鈥淔ritzenwalden鈥. Sin embargo, esta no hab铆a sido la 煤nica ni la primera vez que participaba en las obras de la famosa empresaria.
Al igual que en Floricienta, Pintos provoc贸 m谩s de una sonrisa y hasta carcajadas en las j贸venes audiencias de Chiquititas, Rinc贸n de luz, donde interpret贸 a 鈥淟ito Ramos鈥, o Casi 脕ngeles, la popular telenovela adolescente donde encarn贸 al antagonista 鈥淏artolom茅 Bedoya Ag眉ero鈥.
As铆 todo, su trayectoria viene de larga data, desde 1986, cuando protagoniz贸 con tan solo 19 a帽os al joven 鈥淧ablo D铆az鈥 en la aclamada pel铆cula de H茅ctor Olivera, La noche de los l谩pices, basada en los hechos reales de la persecuci贸n, tortura y desaparici贸n a los j贸venes que exig铆an el boleto estudiantil en los primeros meses de la 煤ltima dictadura c铆vico-militar.
Made in Argentina, Cenizas del para铆so聽o Campo de Sangre聽fueron otras de las grandes obras en las que brill贸 a tan temprana edad dentro del s茅ptimo arte. No obstante, el artista oriundo de la capital bonaerense de La Plata no se encasill贸 en una sola experiencia, y aprovecho cada puerta que se abriera en el camino, tanto en teatros como en novelas.
Actualmente, a sus 54 a帽os, Alejo Garc铆a Pintos contin煤a dedic谩ndose al arte esc茅nico, aunque, en plena pandemia, tuvo que adaptarse a los nuevos tiempos y cambios. Desde su cuenta oficial de Instagram, con m谩s de 40 mil seguidores, promociona desde su propia p谩gina web clases de teatro de forma virtual.
En febrero de este a帽o y en di谩logo con Juli谩n Weich y Carolina Papaleo para Vivo con vos聽(El nueve), el artista comparti贸 una mirada positiva y superadora sobre la pandemia del Covid-19, a pesar de haber reconocido que hab铆a transformado radicalmente su vida.
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Necesitaba evidentemente era bajar un cambio, pensando en este mundo que lo 煤nico que se pod铆a hacer era actuar y nada m谩s.
鈥淐ada uno tiene la cuarentena que necesita. Yo necesitaba evidentemente este tiempo para descubrir cosas que no hab铆a hecho nunca. Me puse a escribir, di clases por Zoom, empec茅 a producir cosas, a proyectar cosas con amigos y amigas que no ten铆a鈥, expres贸 entonces. Tambi茅n se帽al贸 que ha estado dando clases de 鈥渃oaching actoral鈥 para personas que no son actores necesariamente pero que desean perder el p谩nico esc茅nico, entre otras cuestiones.