"Corte" en la demanda: el ajuste complica a las peluquer铆as
Ante el contexto complejo en cuanto a lo econ贸mico, las personas asisten menos a las peluquer铆as y priorizan utilizar el dinero en necesidades b谩sicas como alimentaci贸n, servicios o alquiler de vivienda.
Habituadas a ser escenarios de cortes, las peluquer铆as son, por estos tiempos, quienes reciben un 鈥渃orte鈥, pero de demanda. En sus salones se advierte menor recurrencia de quienes los frecuentaban en plazos m谩s breves a los actuales, que suelen extenderse, en su mayor铆a, a una vez por mes. 驴Est茅tica o necesidad? Ese es el interrogante que se plantean los clientes al establecer prioridades respecto de cortarse el pelo. Un gasto que se ve cada vez m谩s relegado para afrontar las necesidades b谩sicas, como alimentaci贸n, servicios y alquiler, entre otras cosas.
Las peluquer铆as se presentan, o se perciben, como centros est茅ticos en los que quienes los visitan intentan mejorar su imagen, su aspecto, e incluso representan un momento de esparcimiento para muchos. A tal punto que ocupaban un lugar en la agenda y en el bolsillo se sol铆a apartar el dinero correspondiente al valor del corte. No obstante, esta tendencia se modific贸 de manera radical, seg煤n se帽al贸 Mat铆as Ventura a Cr贸nica. El peluquero de Ventura Junior, en Liniers, remarc贸: "La actividad es muy irregular. Ten茅s d铆as muy buenos, otros buenos, o regulares. Los s谩bados es el d铆a de cortarse el pelo, porque por ah铆 salen de paseo o tienen alguna fiesta, pero a veces son flojos".
En relaci贸n a esta media de la demanda, el estilista explic贸: "Nuestra clientela est谩 marcada, sobre todo, por los j贸venes. Uno o dos vienen una vez por semana fijo y el resto, cada 15 o 20 d铆as. Pero lo m谩s habitual es que vengan una vez por mes, o mes y medio. Esperan que les llegue un compromiso o un evento para venir a cortarse. Se ve mucho con los nenes cuando empiezan las clases. La situaci贸n est谩 muy complicada".
Por su parte, Tom谩s Rodr铆guez, de Burton Barber铆a, en Floresta, reconoci贸: "Enero es distinto a otros tiempos. Viene bastante flojo, probablemente porque algunos estaban de vacaciones, y otros realizaron gastos considerables para la fiestas". Al mismo tiempo, asegur贸: "El momento en que m谩s trabajo hay es entre los 5 y 15 de cada mes, y en la 煤ltima semana se siente la ca铆da".
En la misma l铆nea, Facundo Manco, de Alseb Barber Tatoo, de Lan煤s, coment贸 que "los meses flojos en la peluquer铆a suelen ser en los que la gente se va de vacaciones, dado que se gastan todo ah铆, o cuando los chicos vuelven a la escuela". Una estrategia para combatir la ca铆da de la demanda, dijo, "es tener una buena clientela y ser profesional".
Adem谩s, el peluquero admiti贸 el empleo de promociones y descuentos a modo de atracci贸n a su local, y para ello cobra 4.000 pesos de mantenimiento, a realizarse 15 d铆as despu茅s del corte, cuyo valor asciende a los 8.000 pesos, con el fin de recibir visitantes con frecuencia. En tanto, los jubilados y pensionados abonan 6.000 pesos por recortarse el cabello a su gusto.
Los precios en las peluquer铆asEn este sentido, los montos que se pagan en estos establecimientos est茅ticos oscilan entre los mencionados 8.000 pesos y los 22.000 pesos, siendo los m谩s recurrentes el corte degrad茅 o la cresta. No obstante, estos costos var铆an y se incrementan en base a otros trabajos capilares, que m铆nimamente se cobran 40.000 pesos, aunque tambi茅n hasta 200.000 pesos. Una disparidad de cifras que encuentra explicaci贸n en factores como la calidad de los elementos empleados, la labor del peluquero y la ubicaci贸n de su sal贸n. Al respecto, Alejandra Pedre帽o, de Coco Staff, de la localidad bonaerense de Munro, dej贸 en claro: "No buscan calidad y precio, sino precio mientras le quede bien. Ac谩 tratamos de dar calidad y precio, por eso trabajamos con marcas premium y otras est谩ndar".
Por eso, en su establecimiento tambi茅n tiene lugar una recurrencia peri贸dica similar a los salones masculinos y unisex mencionados. "Las clientas se cortan espor谩dicamente, promedio cada dos, cuatro o seis meses, dependiendo del largo del pelo. Es decir, quien tiene el pelo corto, que deber铆a cortarse una vez por mes, lo extiende a mes y medio o dos meses, por ejemplo. Las que se aplican color lo hacen cada 20 d铆as y reflejos, cada seis meses, pero lo extienden m谩s, y en cuanto a nutrici贸n del pelo, un mes, pero no lo hacen frecuente como pasaba hace un tiempo. De diez clientas, s贸lo una cumple con esos plazos".
Diferentes muestras y razones de una frecuencia de visita a las peluquer铆as que se torna cada vez m谩s extensa, en especial por razones econ贸micas, dado que el bolsillo de los clientes ya no dispone de ese lugar que se le otorgaba al corte de pelo, perdiendo as铆 ubicaci贸n en la escala de prioridades. En referencia a ello, Mat铆as Ventura resumi贸: "S茅 que puede pasar por una cuesti贸n est茅tica, pero es una necesidad en materia de higiene e imagen, aunque la gente le est谩 dando cada vez m谩s una importancia secundaria".