Crecimiento infantil: todo lo que hay que saber sobre controles y prevenciones
El retardo de crecimiento intrauterino afecta a uno de cada 14 recién nacidos en Argentina. Consiste en que el bebé deja de crecer durante la gestación.
La vida de un niño está compuesta por varias etapas y la misma valiosa de todas tiene que ver con su crecimiento, el cual debe ser seguido por sus padres o tutores en la parte psicológica y por supuesto fÃsica, ya que de estos puntos recaerá el dÃa de mañana un bienestar para ese hombre o mujer adulto.
Por tal motivo, siempre se indica la importancia de llevar a los niños al pediatra de manera periódica, inclusive cuando están sanos, ya que esto permitirá, entre otros aspectos, supervisar sus Ãndices de crecimiento en altura, que es un indicador de salud general. Si en los controles el médico detecta un problema de crecimiento, podrá diagnosticar precozmente la causa e indicar el tratamiento adecuado.
Opinión calificadaCon relación a este trascendental tema, la pediatra endocrinóloga Ana Keselman (M.N. 68.069 y doctora del Hospital de Niños Ricardo Gutiérrez) relató que “los niños tienen que ir a los controles pediátricos ‘en salud’. AllÃ, el médico los pesará, medirá su estatura y graficará una curva de crecimientoâ€, y agregó que “el crecimiento es un indicador de salud general. Si se ve alterado, hay que ver qué está sucediendoâ€.
Hay que resaltar que en algunos casos, el crecimiento de los niños es afectado por la deficiencia de la hormona de crecimiento, lo que puede tratarse con una terapia de reemplazo. Pero existen otras patologÃas que también alteran la curva de crecimiento infantil.
Otro testimonio muy importanteA colación de este tema, otra facultativa, la doctora Marta Ciaccio (M.N. 67.484 y pediatra del hospital Juan P. Garrahan) que argumentó “hay causas nutricionales, como la enfermedad celÃaca; también puede deberse a hipotiroidismo o enfermedades crónicas intestinales, renales, respiratorias, cardÃacas o hematológicas. Otra razón posible es el retardo de crecimiento intrauterino. Sabemos que del total de niños que nacen con bajo peso para la edad gestacional, entre el 10% y el 15% no recupera la talla genética y puede necesitar un tratamientoâ€.
En tanto, el retardo de crecimiento intrauterino, una condición que en Argentina afecta al 7,3% de los niños (o sea 1 cada 14 recién nacidos), consiste en que el bebé deja de crecer durante la gestación. Actualmente, existen métodos de diagnóstico (ecodoppler y ecografÃas) para identificar esta afección antes del nacimiento.
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Respecto a esto, Ciaccio agregó que “la causa más frecuente del retardo de crecimiento intrauterino es un problema placentario, que ocurre cuando, por algún motivo, la placenta no nutre bien al feto. Otras causas están relacionadas con las madres: si están desnutridas, si son madres muy jóvenes o madres niñas. El consumo de cigarrillos, alcohol y otras drogas durante el embarazo, algunas virosis y los embarazos múltiples también son posibles causasâ€.
Factores a tener en cuentaPor otra parte, hay otros factores que alteran el crecimiento de los niños, como la desnutrición primaria, es decir la falta de nutrientes, y los trastornos genéticos o cromosómicos como los sÃndromes de Turner, de Noonan o de Prader- Willi, entre otros; muchos de estos sÃndromes presentan una prevalencia superior a la que registra el déficit de hormona de crecimiento.
Es por eso que la medición regular y precisa del peso y la estatura es la mejor herramienta para la detección temprana de los trastornos de crecimiento, lo que -a su vez- permite un diagnóstico precoz de la enfermedad de base que los genera y la indicación de un tratamiento oportuno.
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Por ejemplo, un niño con celiaquÃa necesita una dieta libre de gluten, en un niño desnutrido hay que evaluar el manejo nutricional. En cambio, si es hipotiroideo, necesitará hormona tiroidea; la terapia con hormona de crecimiento, en cambio, se indica tanto ante la falta de producción de dicha hormona por parte del organismo del niño/a como en otras condiciones puntuales.
¿Cuándo hay que realizar los controles?Un punto fundamental es que el Ministerio de Salud de la Nación indica que los controles pediátricos deben realizarse con una frecuencia que va cambiando a medida que los niños crecen: los recién nacidos reciben un primer control entre los 7 y los 10 dÃas de vida; los bebés de entre 1 y 6 meses, reciben controles todos los meses; luego, entre los 6 meses y el año, los chequeos se realizan cada 2 meses.
Cuando los niños tienen entre 1 y 2 años, deben concurrir al pediatra cada 3 meses; luego, entre los 2 y los 3 años, cada 6 meses y, a partir de los 3 años, 1 vez por año. Además de la medición periódica de la estatura por parte del pediatra, hay señales que podrÃan indicar que un niño o niña tiene un problema de crecimiento, a las cuales el entorno familiar puede estar atento.
¡Atención con estas situaciones!Entre estos signos de atención figuran: si gasta la ropa antes de que le quede pequeña, si es mucho más bajo o baja que los otros nenes o nenas de su edad, si lo confunden con un niño o niña de menor edad, si es más bajo que sus hermanos menores y, cuando pasa el tiempo y el ruedo del pantalón no cambia, es importante consultar al médico.
Si bien es habitual la diferencia de estatura entre niños de la misma edad, existen tablas de crecimiento validadas que utilizan los pediatras que establecen cuáles son los parámetros normales, teniendo en cuenta la etapa de la vida (abarcando desde el nacimiento a los 19 años), el peso y el género.
Instrucciones sanitariasLo cierto, es que de acuerdo con el Manual de Crecimiento elaborado por la Organización Panamericana de la Salud (OPS), la etapa que va del nacimiento y los tres años, es decir la primera infancia, “se caracteriza por un crecimiento rápidoâ€; mientras que, en la segunda infancia, que llega hasta el comienzo de la edad puberal, “la velocidad de crecimiento se mantiene constanteâ€.
Luego, en la etapa de “aceleración o empuje puberalâ€, ocurren “rápidas transformaciones†que incluyen “crecimiento del esqueleto y de los músculos y de la cantidad y distribución de la grasaâ€, tema vital para los profesionales.
No importa el momentoCiaccio subrayó que “el trastorno en el crecimiento puede presentarse en cualquier momento a lo largo de la vida. Por ejemplo, un niño que crecÃa normal, a partir de un momento baja la velocidad de crecimiento; si eso se da en forma sostenida durante al menos seis meses, merece una evaluación por parte del pediatra, quien, si es necesario, lo derivará al especialista, es decir a un pediatra endocrinólogoâ€.
Finalmente, hay que resaltar que desde el primer dÃa de vida de un niño o niña, tanto los padres como los tutores que se encargan de cuidarlo, deben estar al tanto de los controles a realizar para evitar futuras enfermedades o complicaciones a futuro.
Constipación a controlarLa alimentación en los primeros años de vida de los niños es vital de cara a un crecimiento sano y sin problemas o afecciones que lo compliquen, sin embargo, existe un problema frecuente en el principio de la vida en un menor que se llama constipación, que es un trastorno digestivo que suele ser consulta común a pediatras y gastroenterólogos.
El asunto es que este tipo de trastorno también se origina por la falta de fibra en la dieta alimentaria, que es un nutriente básico que se encuentra en las frutas y verduras, y que es baja su ingesta en diversas etapas de la vida, ya que algunos datos indican que sólo el 3% de los niños cubren con los requerimientos de este fundamental alimento.
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Por otra parte, los principales datos sanitarios indican que si este trastorno digestivo se extiende en el tiempo, puede impactar en la parte emocional de un niño, su estado de ánimo y capacidad de socializarse, lo cual es sumamente importante tratarlo con tiempo. A estos puntos negativos se les agrega la posibilidad de que los niños se puedan sentir avergonzados o culpables, en especial si enfrentan situaciones de incontinencia, con lo cual los especialistas en el campo nutritivo recomiendan charlas con los pequeños, en la medida que su edad y el neurodesarrollo lo permitan.
En tanto, la ingesta diaria de fibra debe ser acorde a la edad y necesidad de cada niño, ya que a partir de los 2 años, se recomiendan hasta 5 g/dÃa, y la barrera más común contra la ingesta adecuada de fibra, entre otros nutrientes que tienen que ser tenidos en cuenta a la hora de una correcta dieta.
Tratamientos a tiempoAlgo vital para médicos y padres, es que detectar los trastornos de crecimiento es clave no sólo por la necesidad de tratar las patologÃas que los desencadenan, sino también porque la baja estatura puede traer consecuencias negativas para el niño o el adolescente en el aspecto psicosocial, como dificultades de adaptación que, a su vez, acarrean bajo rendimiento escolar y malestar emocional, entre otras.
La desventaja en la altura en comparación con sus pares puede afectar a los niños tanto desde lo emocional como en lo social y durante su vida. El asunto es que algunas personas adultas se lamentan por no haber hecho un tratamiento a tiempo en algún momento, sin embargo, en la actualidad, hay más chances de acceder a un tratamiento.
Por G.A.
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