RINCÓN DE LA CIUDAD

El pintoresco pasaje porteño que pocos conocen y parece "detenido en el tiempo"

En medio del barrio de Villa Santa Rita se encuentra una hermosa callecita peatonal que es un "tesoro escondido" de la historia de la ciudad. 

Muchas personas piensan que hay que recorrer muchos kilómetros para encontrar un destino diferente para pasear o conocer, sin embargo, bien cerquita de tu hogar, en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires "esconde" muchos rinconcitos que parecen dignos de una película de Hollywood y hasta se asemejan a las postales de diferentes países europeos

Esta especial distinción no solo se da a raíz de la larga historia de colonización española en Argentina, sino que también se puede notar la influencia tanto del capital extranjero, que llego a nuestra nación a principio del 1800, como de la llegada de inmigrantes de diferentes puntos del mundo que fueron poblando cada uno de los barrios.   

Entre majestuosas construcciones de estilo Imperial, los clásicos restaurantes o bodegones con típicos platos y los espacios culturales, hay una serie de pasajes "secretos" que componen un circuito histórico "desconocido" que vale la pena conocer no solo por ser sumamente pintorescos y fotogénicos, sino que también son un viaje al pasado

El paraje esta repleto de plantas. 
Pasaje Granville, un tesoro en medio de la ciudad 

Este precioso rincón se encuentra en el barrio de Villa Santa Rita, más precisamente en la intersección de las calles: Cuenca, Pasaje Julio Dantas, Campana y la avenida Álvarez Jonte.  Gracias a este pintoresco punto, la zona es reconocida popularmente como la "Manzana atípica"

Por otro lado, se destaca que este pintoresco punto se encuentra rodeado y en la cercanía de otros 18 caminos peatonales que también son "secretos" como por ejemplo "El pasaje Tokio", él cuál es sede de un café-bar considerado uno de los locales más notable de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires por su valor cultural

En cuanto a las características principales de Pasaje Granville se puede mencionar que es una sola cuadra de unos 60 metros de largo y tan solo 3 metros de ancho. Asimismo, está atravesado por hermosos canteros con flores Santa Ritas, palmeritas, limoneros, damas de noche e higueras.

Gracias a que es un sitio "poco conocido" se puede encontrar niños corriendo, jugando a la pelota, andando en bicicleta y hasta abuelos tomando mates como en las viejas épocas donde la inseguridad no era un problema. Además, gracias a sus colores llamativos, es una postal elegida por los fanáticos de la fotografía y muchos novios se toman las imágenes para su boda

Por otro lado, es un sitio de encuentro de vecinos, de hecho, cada diciembre llevan sus adornos navideños para decorar este espacio comunitario. Además, en los últimos años, se han incorporados rincones de arte donde hay murales, cuadros y otros elementos que le dan un toque mágico

El Pasaje Granville es un espacio de arte. 
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