IMPERDIBLE

Escapada "antiestrés": un pueblo con "aires franceses" que está escondido en medio de las sierras bonaerenses

Este bonito destino parece salido de un cuento de hadas, ya que tiene espléndidos paisajes e invita a disfrutar de una rica historia cultural donde los sabores y aromas son los principales protagonistas. 

Una de las actividades más lindas de la vida es viajar. Sin embargo, las posibilidades de emprender vacaciones por el país es bastante complejo si tenemos en cuenta los actuales precios. Por este motivo, no hay mejor alternativa que buscar destinos “pocos conocidos” para recorrer por pocos pesos. 

Si todavía no sabes que hacer el próximo feriado, el cual tendrá lugar el 8 de diciembre, o estás buscando alternativas para el verano 2025, presentamos una localidad serrana que está bien cerca de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y ofrece gran variedad de actividades para familia, amigos o pareja.  

¿Cómo se llama el pueblo con aires franceses que está "escondido" en medio de las sierras bonaerenses? 

Pigüé es una pequeña ciudad y cabecera del partido de Saavedra, el cual está situado en el sudoeste de la provincia de Buenos Aires. Dada esta ubicación, pertenece al circuito serrano de Vetana y encuadra un destino con paisajes completamente soñados. 

En tanto, la Capital Federal se sitúa a 548 kilómetros de distancia. Por este motivo, el tiempo estimado de la ruta de viaje entre las dos localidades es de aproximadamente 6 horas y media e incluso se puede disfrutar de enormes atractivos visuales.

Desde CABA, se debe tomar la Riccheri para luego empalmar con la Autopista Ezeiza- Cañuelas, que después pasa a llamarse Ruta Nacional 205. Conducir por este camino hasta el cruce con la Ruta Provincial 65. Tras unos kilómetros, a la altura de Guaminí, se debe doblar por Ruta Nacional 33 que conduce hacia el destino. 

Su principal atractivo radica en su hermosa arquitectura, de hecho, es conocida como "La pequeña Francia bonaerense", ya que en cada rincón se pueden ver las raíces de los inmigrantes franceses que llegaron al área hace más de un siglo atrás. 

En relación con este punto, otra de las grandes perlitas es su sabrosa gastronomía, donde se destacan las trufas negras, hongos comestibles son reconocidos por su increíble aroma y sabor; la producción de 18 variedades de quesos; fiambres de primera categoría; y platos que recuerdan las raíces de inmigrantes. 

Un clásico de Pigüé es el recorrido histórico que está compuesto por la estación de ferrocarril, la Capilla del Sagrado Corazón de Jesús; el Museo Regional Pigüé; el popular Club Sarmiento; la infaltable Gruta de Lourdes, entre otros puntos de interés. 

Arquitectura tipo francesa en Pigüé.  

No podemos dejar de mencionar la enorme belleza natural que rodea a este pueblo, ya que no solo se destaca el mítico Cerro de la Cruz, sino que también tiene la hermosa Laguna de Las Encadenadas, que es una opción para disfrutar las playas de arena y están circundadas por agrestes barrancas. 

El relieve predominante es la llanura pampeana, atravesada por los cordones norte y centro del Sistema de Ventania. En esta zona, se debe visitar el valle de Curá-Malal que cuenta con una divisoria de aguas internas, cerros mesas, torrentes, conos de deyección, pliegues, cañadones y crestones de suave pendiente y grandes desprendimientos de cuarcita.

Teniendo en cuenta estas características, Pigüé se presenta como una alternativa para gozar de la tranquilidad de la cultura y la aventura. De hecho, existen nueve establecimientos de campo y estancias, atendidos por sus propios dueños, que trabajan preservando los recursos naturales y respetando los valores tradicionales de los orígenes. 

Paisajes hermosos de sierras.  

A lo largo de Pigüé, existe una amplia gama de servicios y actividades para desarrollar tanto con familia, amigos o pareja. De hecho, se puede practicar tracking, cabalgatas, agroturismo, safaris fotográficos, parapente, travesía tirolesa, safari 4x4 y visita a un museo arqueológico.

El viaje por esta pequeña ciudad no se puede terminar sin la visita del Parque Municipal Fortunato ChiapparaCobija, un área arbolada de 15 hectáreas que cuenta con una gran cantidad de fogones para compartir el típico asado, recreos para acampar y disfrutar de la vida al aire libre. 

Durante la época estival, también se convierte en un complejo de natatorios con piletas olímpicas con trampolines y dos pisinas para los más pequeños del hogar. A su vez, durante el verano, el Cauce del arroyo Pigüé se posiciona como una de las postales favoritas para las tardes. 

Esta nota habla de: