ALTERNATIVA

Escapada: el bonito pueblo ribereño que parece salido de un cuento de hadas y seguro no conoces

Entre alucinantes atardeceres, este paraíso natural invita a disfrutar de atractivas actividades en su espléndida laguna color turquesa con playas que asemeja al mar caribeño. 

Las sierras siguen siendo uno de los destinos más elegidos de Argentina. No solo son seleccionadas por la bella naturaleza que las rodea, sino que también porque ofrece variedad de opciones para todos los gustos y presupuestos. De hecho, más allá de Carlos Paz, La Falda y Villa General Belgrano, se esconde perlitas "poco conocidas" que vale la pena conocer y disfrutar en pareja, familia o amigos. 

En esta oportunidad, te invitamos a conocer una pequeña localidad completamente única porque es un oasis de tranquilidad y biodiversidad. Además, reúne balnearios de aguas claras que permiten práctica de deportes náuticos y otras actividades. Por otro lado, posee una importante oferta gastronómica que invita a un paseo de sabores regionales y muchas otras alternativas. 

Un pueblo con aires de mar. 
Un pueblo serrano que parece del Caribe 

Miramar de Ansenuza es reconocida por ser el único pueblo ribereño de la famosa Laguna Mar Chiquita, uno de los cinco humedales salinos más grandes del mundo. Más allá de esta característica tan especial, una de las distinciones más importantes de este lugar es que se encuentra en medio de las sierras del departamento San Justo, noreste del territorio cordobés. 

Gracias a estas particularidades es un destino que se puede visitar tanto en verano como en invierno. Además, hay que mencionar que se encuentra en la cercanía de las principales villas turísticas de la región, como es el caso de Río Primero (136 kilómetros); San Francisco (135 kilómetros); Villa María (217 kilómetros), entre otras. Asimismo, la capital provincial se sitúa a unas 2 horas de distancia en vehículo. 

En tanto al acceso es muy sencillo, ya que la localidad está levantada sobre la vera de la Ruta Provincial 3, la cual se une con la Ruta Provincial 17, importante camino que une el interior cordobés, a la altura del paraje Balnearia. Por otro lado, vale la pena mencionar que a raíz de su geografía, está a pocos minutos de la frontera sur de las provincias de Santa Fe y Santiago del Estero. 

Conocé el pueblo que tiene la laguna con propiedades de mar. 
Un sitio donde la naturaleza es completamente única e inigualable

La famosa Laguna Mar Chiquita es considerada uno de los fenómenos naturales más extraordinarios del mundo que, para la sorpresa de muchos, se encuentra en uno de los rincones más bonitos de la provincia de Córdoba. Actualmente, cuenta con unas 600 mil hectáreas que se conforman por los ríos Dulce, Suquía y Xanaes, aunque sus aguas tienen la característica de poseer una importante graduación salina, lo que la vuelve el espejo salado más grande de Sudamérica y la quinta a nivel mundial.

Otras de las maravillas más destacadas de esta especial localidad es que se puede apreciar la presencia de aves playeras, las cuales viajan millones de kilómetros para asentarse en suelos cordobeses por una temporada, y luego retornar a su hogar durante la temporada de frío. Dentro de la diversidad de especies, una de las razas más radiantes y magníficas de todos los tiempos, los flamencos rosados. Ellos hacen de la experiencia aún más alucinante porque en contacto con la naturaleza y en medio de asombrosos atardeceres, regalan postales de película.  

Por otro lado, la laguna posee varios islotes, la mayoría de ellos se encuentran dentro del delta del río Petri (o Dulce). Al formar parte de esta ubicación geográfica, se distinguen por ser bajos, de formas cambiantes y pobladas por denso bosque chaqueño. Si bien existen muchos rincones para visitar, uno de los más importantes es la isla del Mistolar que tiene unos 10 kilómetros de largo. 

Miramar cuenta con una hermosa diversidad de naturaleza. 
Un lugar con mucha historia
Esta localidad es un milagro no solo porque se fue conformando de a poco con la ayuda de sus vecinos, sino que también logró superar tres graves inundaciones en poco tiempo. La primera gran subida fue en 1959, cuando el lugar estaba en pleno crecimiento y aún no había noción de que podían suceder estos fenómenos naturales. 
 
Entre 1977 y 1987, se sucedió el aumento de caudal más importante de todos, de hecho, fue él cuál ahogo todo el territorio. En total, 198 viviendas, 102 de los 110 hoteles y alojamientos, y más de 60 comercios quedaron bajo el agua salada, dato importante de mencionar porque gracias a esto muchas de esas estructuras se mantienen como recuerdo del pasado. Además, forzó la inmigración de sus pobladores a tierras más altas. 
 
A finales de la década de 1980, comenzó la retirada de la laguna y durante toda la década de 1990 fue un período seco, es decir, de tranquilidad. Por ello, se decidió demoler las ruinas de la vieja ciudad para comenzar desde cero. Tras este evento, se dio la última inundación, en la cual la laguna llegó al caudal máximo registrado. 
Las ruinas de Miramar son uno de los atractivos más llamativos. 
¿Qué se puede hacer en Miramar de Ansenuza? 
Este destino del noreste cordobés es un paraíso para el avistaje de aves, los deportes náuticos, la gastronomía y la naturaleza, aunque es una zona turística aún poco conocida y explotada. Gracias a sus paisajes, clima agradable y su verdadero aspecto de mar porque tiene oleaje, se presenta como un espacio ideal para desconectar de absolutamente todo y relajarse de la rutina. 
 
Uno de los mayores atractivos es el turismo terapéutico, ya que, ciertas zonas costeras, han cobrado fama por sus lodos con alto contenido de minerales. Las sales presentes en la laguna, mencionadas anteriormente, embeben las arenas, limos y arcillas del lecho y las costas, motivo por el cual ciertas playas de Mar Chiquita poseen arenas con propiedades terapéuticas. De modo, son utilizadas para arcilloterapia, fangoterapia y cosmética natural.
 
Más allá de la laguna, también cuenta con una interesante propuesta cultural que incluye varios museos: el de Ciencias Naturales Aníbal Montes, para conocer los orígenes de la laguna desde su mirada geológica; el de fotografía Dante Marchetti, desde la perspectiva de la historia del pueblo. Se suma la Capilla Museo San Antonio, primera capilla croata de la provincia, y el museo Hotel Viena, uno de los más visitados por su pasado alemán y algunas leyendas de fantasmas.
 
Disfruta de las propiedades de la laguna. 
 
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