Escapada soñada: el pueblito salteño "escondido" en medio de las montañas que fue elegido entre los 50 más lindos del mundo
Un reconocido medio especializado en turismo eligió al hermoso rincón norteño porque reúne un encantador entorno natural y variedad de actividades para disfrutar. Todos los detalles, en la nota.Â
Iruya es una pintoresca localidad del norte de la provincia de Salta que fue recientemente distinguida entre los 50 pueblos más hermosos del mundo. Según la prestigiosa revista de viajes Condé Nast Traveler, este sitio no solo reúne espacios naturales amigables, sino que también tiene una buena oferta de hoteles y un importante casco antiguo.Â
El reconocido medio especializado en turismo realiza anualmente un ranking con los mejores destinos "pocos conocidos" que tienen escasa población. En esta lista se distingue que se pueden encontrar rincones pertenecientes a Brasil, Japón, entre otros. Sin embargo, hay un "rinconcito" que es el orgullo argentino.Â
El también conocido como "El pueblo colgado de las montañas" se encuentra a 2.780 metros de altura sobre el nivel del mar y se encuentra 334 kilómetros de la Ciudad de Salta. Sin embargo, dada su ubicación se debe acceder a través de Jujuy. Asimismo, es importante mencionar que se aconseja llegar en micro debido a que es una zona montañosa en la que hay que tener cuidado.Â
A 26 km al norte de la localidad de Humahuaca se encuentra el empalme con la Ruta Provincial 13. Siguiendo el camino indicado, tras 8 kilómetros, se llega a la estación Iturbe, donde se toma el camino de tierra hasta "Abra del Cóndor", lÃmite entre las provincias de Jujuy y Salta. Finalmente, en este punto se inicia un descenso de 1220 metros en 19 km para ingresar al destino.
Iruya tiene apenas 1500 habitantes y conserva sus aires campestres pese a su larga historia. Por otro lado, la temporada ideal para visitar el sitio es entre marzo y junio y de agosto a diciembre, debido a que los demás meses son época de lluvias fuertes y existe la posibilidad de que haya inundaciones y que se impidan el paso de los vehÃculos.Â
El pueblito está entre las sierras que conforman el cordón Santa Victoria. Los visitantes aseguran que el sitio se asemeja a una isla porque está rodeado por los rÃos Colanzulà -o Iruya- y Milmahuasi, que están atravesador por la reserva de biosfera de Las Yungas. En toda la zona se destacan los paisajes que parecen de "otro mundo" y la presencia de animales tÃpicos de la región norteña como las llamas, las alpacas, entre otras.Â
Entre los rincones naturales más importantes se pueden mencionar el "Mirador del Cóndor", que regala una espectacular vista donde de Iruya, los valles y montañas circundantes; "Mirador de Iruya", donde se puede ver con mayor precisión el casco urbano e histórico.Â
A lo largo de esta localidad, el visitante contempla variedad de colores, que van desde el verde agreste al morado o violeta, pasando por el amarillo y el azul metálico. La montaña, en conjunto con las quebradas, ofrece a la vista curiosas formas que se desdibuja e invitan al visitante a jugar con su imaginación.Â
En el pueblo, más allá de destacarse el hermoso entorno natural, se destaca su rico aporte cultural. A lo largo de sus angostas calles de tierra se levantan diferentes edificaciones coloniales bien tÃpicas y casa de adobes, piedras y paja, que son un clásico de la región debido a que perduran desde los primeros poblados.Â
Continuando con el recorrido histórico, se pueden visitar las ruinas del de pucará de Titiconte. AquÃ, los habitantes conservan las vestimentas, costumbres y viviendas que tienen más de 250 años. Esta zona es muy elegida para el almuerzo debido a que hay un gran desarrollo gastronómico donde se usan ingredientes ancestrales y tÃpicos como quinoa, habas y variedad de papas andinas. Entre los platos más amados, se pueden saborear platos como guiso de papas verdes, guiso de quinoa y pastel de quinoa.
La zona montañosa es visitada más que nada para hacer trekking, ya que las laderas este tiene abundante vegetación, caudalosos rÃos y galerÃas naturales que son áridas y secas. Este paseo debe incluir un paseo por el Circuito de los Caminos del Inca que es un hermoso recorrido que permite conocer las costumbres ancestrales y formas de vida, con gran raÃz en el pasado precolombino.Â
A unos 8 kilómetros de Iruya se encuentra San Isidro, que es otro pequeño pueblo que también venció las alturas y pertenece a la colonia de las sierras Victoria. Las familias que lo habitan subsisten del turismo, tejidos, artesanÃas, agricultura regional y ganaderÃa. Es una gran experiencia para hacer, ya que se puede llegar en caballo, lomo de mula o en vehÃculo 4x4 a través del rÃo Iruya.