Escapada: un castillo milenario que es digno de película y está "escondido" a solo dos horas de CABA
Rodeado de amplios campos verdes, galerías de árboles añejos y una tranquila laguna, esta estancia de estilo colonial invita a tener una estadía diferente mientras se disfruta de la rica historia regional y platos tradicionales.
A lo largo de Argentina hay destinos históricos que no solo resguardan parte de nuestro pasado, sino que también regalan escapadas completamente únicas que se destacan por estar llenas de emociones y ofrecer actividades diferentes para todas las edades e incluso presupuestos.
Sin irse lejos de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, dentro del territorio bonaerense, se pueden encontrar más de una decena de rincones maravillosos que son sets dignos de cuentos de hadas y vale la pena recorrer por sus vistas hacia la naturaleza local, las edificaciones milenarias y las propuestas culturales.
En esta oportunidad, te compartimos un castillo “poco conocido” que está situado a solamente dos horas de la Capital Federal. Más allá de su cercanía, este lugar mágico se presenta como una alternativa ideal para los amantes de la fotografía y los buscadores de tranquilidad para huir de la agitada rutina.
Un castillo escondido que tenés que visitarSi no sabes qué hacer el finde o buscas una opción para el próximo feriado, que tendrá lugar el lunes 18 de noviembre, la Estancia La Raquel o Castillo de Castelli es una opción perfecta para una escapada en familia, pareja o amigos. La principal ventaja de este sitio es que se encuentra ubicado en el Paraje de Centro Guerrero y sobre la reconocida Autovía 2.
Dentro de un amplio campo verde, se levanta un castillo estilo francés con paredes pintadas de rosa salmón, techo de tejas y una enorme torre central que se construyó para que todas las personas que transiten la zona puedan apreciarla desde largas distancias. A su vez, también posee un bosque con más de 180 especies, una vieja fábrica, una estación de tren abandonada que fue modernizada y las habitaciones de los peones que se convirtieron en cuartos de hospedaje.
Esta maravillosa propiedad data de 1894, pero se mantiene en perfecto estado de mantenimiento e incluso se dispusieron algunos avances como la instalación de una huerta orgánica con su gallinero; tour botánico para conocer las plantaciones locales; circuitos históricos para adentrarse en el pasado local y oferta gastronómica de primer nivel que incluye desde asado, torta frita, pastafrola y otras comidas tradicionales.
A pocos minutos del castillo, los visitantes podrán disfrutar de La Rosita, un espejo de agua que cuenta con más 500 hectáreas y se presenta como un lugar sumamente atractivo para los fans de los paisajes naturales. Se destaca que todo el recinto está predispuesto para que puedan descansar en un ambiente con todos los servicios básicos como espacio para acampar; mesas con sillas, parrillas y gran cantidad de senderos.
Asimismo, esta laguna es uno de los puntos más elegidos por los pescadores de la región porque aquí se pueden encontrar especies como tarariras, bagres y dientudos. Además, hay una numerosa variedad de aves acuáticas que le dan un toque especial a las postales. Un infaltable de este rincón es el atardecer que toma distintos tonos de naranja y rojos.
Ubicado a menos de 200 kilómetros de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, más precisamente en la localidad de Castelli, que es cabecera del partido homónimo. Para llegar a esta localidad bonaerense en auto hay que tomar la Ruta Nacional 1 hasta Hudson, punto donde se empalma con Ruta Provincial 2. Se conduce por este camino hasta Castelli.
Por otro lado, está en la cercanía de otros pueblos turísticos como Chascomús; Dolores y General Belgrano. Además, se lo considera una escapada perfecta si estás en camino a la costa este de la provincia de Buenos Aires.