AN脕LISIS

Eutanasia en Argentina: el Congreso reabre un debate que divide y conmueve, 驴Qu茅 dicen las encuentas?

Mientras Diputados retoma la agenda sobre la eutanasia, el 80% del personal m茅dico y siete de cada diez argentinos apoyan su legalizaci贸n. En el cine, una pel铆cula de Almod贸var, tambi茅n reactiv贸 la discusi贸n global sobre el derecho a decidir el final de la vida.

El debate sobre la muerte digna volvi贸 a instalarse esta semana en el Congreso y agit贸 la pol茅mica social. A la lista de presentaciones anteriores se sum贸 un nuevo proyecto de ley para legalizar la eutanasia y la ayuda m茅dica para morir, inspirado en el modelo recientemente aprobado en Uruguay, el primer pa铆s de Am茅rica Latina en reconocer este derecho.

De ser aprobado, el proyecto colocar铆a a la Argentina en la lista de pa铆ses que garantizan la asistencia m茅dica para morir con dignidad, bajo supervisi贸n profesional y consentimiento informado.

Una ley que busca acompa帽ar el final de la vida

La iniciativa presentada en Diputados propone que 鈥減odr谩n acceder a la eutanasia las personas mayores de edad, argentinas o residentes legales por al menos doce meses, que padezcan enfermedades graves, incurables o sufrimientos cr贸nicos intolerables鈥. La pr谩ctica, seg煤n el proyecto, deber谩 realizarse con acompa帽amiento m茅dico, evaluaci贸n interdisciplinaria y verificaci贸n judicial.

Como diferencial a los textos anteriores, este diferenci贸 dos procedimientos: la eutanasia, cuando el m茅dico administra directamente la sustancia que provoca la muerte del paciente, y el suicidio asistido, cuando el propio paciente se autoadministre la medicaci贸n prescrita.

鈥淧resentar el proyecto es una manera de insistir con el tema y lograr que haya una iniciativa nueva que conserve estado parlamentario durante dos a帽os鈥, explica la propuesta de Ley. 鈥淟a aprobaci贸n en Uruguay fue un impulso para volver a discutir la dignidad en el final de la vida鈥, agrega el texto.

En la Argentina, la Ley de Muerte Digna, sancionada en 2012, ya permite que los pacientes rechacen tratamientos m茅dicos que prolonguen artificialmente la vida. Sin embargo, la nueva propuesta busca dar un paso m谩s, permitiendo una intervenci贸n m茅dica activa en el proceso de morir.

鈥淧or primera vez, la justicia le da tr谩mite a un pedido de eutanasia activa, algo que nuestro sistema normativo no prev茅, porque en Argentina la eutanasia activa 鈥攍a asistencia m茅dica con f谩rmacos para el final de la vida鈥 no est谩 legalizada鈥, explica el abogado y docente universitario Adri谩n Buffone, que adem谩s consider贸 que el debate actual marca 鈥渦n momento hist贸rico鈥.

Para entender el contexto actual, Buffone record贸 a este medio que existen herramientas vigentes para decidir sobre los tratamientos: 鈥淟as leyes de derechos del paciente y de muerte digna autorizan la no prestaci贸n de tratamientos terap茅uticos o quir煤rgicos. Eso es la autonom铆a pasiva: la posibilidad de decidir sobre la dignidad de la muerte, pero sin la asistencia activa de un m茅dico鈥.

鈥淪e trata de una discusi贸n sobre la dignidad humana, la autonom铆a de la voluntad y la colisi贸n de derechos, como el deber m茅dico de asistencia鈥, sentenci贸 el letrado y compar贸: 鈥淎s铆 como en su momento parec铆a imposible discutir el aborto, hoy tenemos una ley; la sociedad argentina madur贸 y merece debatir tambi茅n este tema en el Congreso鈥.

Los n煤meros de una sociedad que empieza a hablar del tema

En tiempos donde algunas ideas progresistas vuelven a ser cuestionadas, 驴qu茅 opina la sociedad argentina sobre la eutanasia? Seg煤n un relevamiento de la Red de Cuidados y Decisiones en el Final de la Vida del CONICET, arroja algunas pistas. El soci贸logo Mario Pecheny, describi贸 que el 45% de los profesionales de la salud recibi贸 en los 煤ltimos tres a帽os pedidos de informaci贸n sobre eutanasia por parte de sus pacientes. Adem谩s, el 53% de esas consultas provinieron de familiares de personas que sufren enfermedades graves.

Pero el dato m谩s significativo se帽ala que 8 de cada 10 m茅dicos encuestados est谩n a favor de legislar la eutanasia, y el 73% considera que la ley debe contemplar la objeci贸n de conciencia, aunque casi la mitad asegura que no se abstendr铆a de participar. La encuesta, que incluy贸 745 profesionales de todo el pa铆s, muestra que el 55% tiene creencias religiosas, pero esto no parece frenar el apoyo a la legalizaci贸n.

Paralelamente, un relevamiento del Observatorio Pulsar mostr贸 una tendencia similar en la opini贸n p煤blica en 2024. A la pregunta 鈥溌縀st谩 usted de acuerdo con que se permita a las personas tomar decisiones sobre su propia muerte en situaciones m茅dicas extremas?鈥, el 72% de los encuestados respondi贸 afirmativamente: el 46% dijo estar 鈥渕uy de acuerdo鈥 y el 26%, 鈥渂astante de acuerdo鈥.

El apoyo a la eutanasia, adem谩s, pareciera trascender generaciones y clases sociales. El mayor nivel de aprobaci贸n se encuentra entre los sectores de menores ingresos (83%), y el consenso se mantiene estable entre j贸venes de 18 a 29 a帽os y adultos mayores de 50 a 75.

El espejo del mundo

De prosperar este proyecto en el Congreso-algo que promete un largo camino de debate en ambas C谩maras-, Argentina podr铆a sumarse a una lista creciente de pa铆ses que reconocen la eutanasia como un derecho individual. Pa铆ses Bajos fue el pionero en 2002, seguido ese mismo a帽o por B茅lgica, y luego por Luxemburgo en 2009. Colombia la reglament贸 en 2015, Canad谩 la autoriz贸 en 2016, Nueva Zelanda en 2020, y Espa帽a y Ecuador coincidieron en 2021. En Australia, la pr谩ctica es legal en los estados de Victoria y Australia Occidental.

Otros pa铆ses, como Suiza y Austria, permiten el suicidio asistido, en el que el paciente se autoadministra la medicaci贸n letal. En Estados Unidos, est谩 permitido en varios estados, entre ellos Oreg贸n y California. En Alemania e Italia, las cortes han emitido fallos favorables, aunque a煤n no existe legislaci贸n integral. Portugal, por su parte, aprob贸 la ley en 2023, pero su aplicaci贸n todav铆a est谩 pendiente de reglamentaci贸n.

Estos marcos normativos tienen algo en com煤n: la garant铆a del consentimiento informado, la intervenci贸n m茅dica controlada y el derecho a revocar la decisi贸n en cualquier momento.

Entre el dolor y la dignidad

Para Buffone, el debate que se abre en la Argentina es ineludible, 鈥渓a discusi贸n no es entre vivir o morir, sino entre dolor y dignidad humana. Hay que debatir si la dignidad alcanza hasta esos momentos donde uno elige c贸mo irse鈥.

Como siempre ante temas tan controvertidos, el debate encuentra un eco simb贸lico en el arte. En 2024, 鈥La habitaci贸n de al lado鈥, una pel铆cula de Pedro Almod贸var ilumin贸 la eutanasia desde la intimidad de la amistad y la libertad. Con impactantes actuaciones de Julianne Moore y Tilda Swinton, la historia cont贸 a dos mujeres que se reencuentran cuando una de ellas, enferma terminal, le pide a la otra que la ayude a morir.

鈥淓n Espa帽a tenemos una ley sobre la eutanasia. Deber铆a ser posible en todo el mundo. Deber铆a estar regulada y el m茅dico deber铆a poder ayudar a su paciente鈥, dijo el cineasta durante la presentaci贸n de su pel铆cula en el Festival de Venecia. 鈥淣o puedo entender que algo que est谩 vivo tenga que morir, pero s铆 puedo entender que alguien decida cu谩ndo y c贸mo hacerlo鈥, cerr贸 contundente.聽

Porque en 鈥淟a habitaci贸n de al lado鈥, como en cientos de historias reales, morir deja de ser un tab煤 para convertirse en una decisi贸n individual. La trama, delicada y contenida, refleja lo que hoy se discute en el Congreso argentino: 驴se convertir谩 o no en derecho elegir terminar con el sufrimiento ante una enfermedad terminal?聽

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