Hallan restos de cocodrilo ancestral: tienen 148 millones de a帽os
El nuevo reptil encontrado en la Cordillera Patag贸nica del sur de Chile es considerado el abuelo de los cocodrilos actuales. El hallazgo de cient铆ficos chilenos y argentinos fue publicado en Scientific Reports del grupo Nature.
Una nueva especie de reptil prehist贸rico, ancestro de los cocodrilos modernos que habit贸 la Patagonia hace casi 148 millones de a帽os junto a los dinosaurios fue descubierto en la cordillera de la regi贸n de Ays茅n por cient铆ficos chilenos y argentinos.
Bautizado como Burkesuchus mallingrandensis, su hallazgo fue publicado recientemente en la revista Scientific Reports del grupo Nature y el trabajo聽estuvo encabezado por los expertos聽Fernando Novas y Manuel Su谩rez, y cont贸 con la participaci贸n de Rita de la Cruz, Federico Agnol铆n, Sebasti谩n Rozadilla, Gabriel L铆o, Marcelo Isasi y David Rubilar. Este nuevo descubrimiento reafirma la importancia que tiene el sur del continente sudamericano en temas evolutivos y biol贸gicos a nivel mundial.
Este animal prehist贸rico ten铆a el tama帽o de un lagarto, y no superaba los 70 cent铆metros de largo. Caminaba en cuatro patas, las cuales pose铆an una postura intermedia entre aquella vertical de los antepasados de los cocodrilos y la de los cocodrilos vivientes, que se proyectan m谩s hacia afuera.
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Su cuello, lomo y cola estaban cubiertos por una doble hilera de placas 贸seas de funci贸n protectora, superpuestas de modo similar a un tejado.
鈥淎 pesar de que sus mand铆bulas y dientes no han quedado preservados, las relaciones de parentesco del Burkesuchus llevan a suponer que era un depredador de animales peque帽os, probablemente invertebrados, que capturar铆a a orillas de las lagunas donde viv铆a鈥, indic贸 Fernando Novas Investigador del Conicet y jefe del Laboratorio de Anatom铆a Comparada y Evoluci贸n de los Vertebrados (LACEV) del Museo Argentino de Ciencias Naturales 鈥淏ernardino Rivadavia鈥.
鈥淏urkesuchus聽nos habla de los or铆genes de los cocodrilos modernos y c贸mo, ya hace 150 millones de a帽os, comenzaron a modificar su anatom铆a, adoptando un modo de vida anfibio鈥, afirma Federico Agnol铆n, Investigador del CONICET y Fundaci贸n Azara quien fue el descubridor de los f贸siles.
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鈥淭uvimos la fortuna de contar con gran parte del cr谩neo de este animal. Esta es la parte m谩s importante para estudiar los cocodrilos, pues nos muestra muchos rasgos que nos ayudan a saber si se trataba o no de una nueva especie, y con qu茅 otros cocodrilos est谩 relacionada鈥 mencion贸 Agnol铆n. La estructura del cr谩neo revela que el聽Burkesuchus, al igual que sus parientes actuales, pose铆a una solapa carnosa que al cerrase proteg铆a al o铆do cuando el animal se sumerg铆a en el agua.
Los ge贸logos Manuel Su谩rez, Jean-Baptiste Gressier y Rita de la Cruz concluyeron que el ambiente en que el convivieron cocodrilos y dinosaurios 鈥渆ra cercano a volcanes activos y conos aluviales vecinos a un mar de fines del Jur谩sico鈥. El聽Burkesuchus聽formaba parte de una fauna de reptiles que inclu铆a, adem谩s del聽Chilesaurus聽de tres metros de largo, a grandes dinosaurios de cuello largo, parientes del Diplodocus y de los enormes titanosaurios herb铆voros.
Su nombre significa 鈥渆l cocodrilo de Burke procedente de Mall铆n Grande鈥 y es un homenaje al estadounidense Coleman Burke (1941-2020), amante de la Patagonia y apasionado por la paleontolog铆a, quien tuvo un rol fundamental en las diversas actividades del laboratorio (LACEV).
En cercan铆as de Mall铆n Grande, Ays茅n, existe un formidable yacimiento fosil铆fero de reptiles jur谩sicos con una antig眉edad aproximada de 148 millones de a帽os y con dif铆cil acceso para los exploradores.
Al rememorar el momento del descubrimiento del Burkesuchus mallingrandensis Marcelo Isasi, t茅cnico del LACEV record贸: 鈥淓l primer d铆a de prospecci贸n fue realmente inolvidable. Despu茅s de subir con los caballos y atravesar grandes extensiones de hielo donde los animales se hund铆an de golpe hasta la panza, nos pusimos a buscar f贸siles en los asomos rocosos. Est谩bamos muy entusiasmados ya que en un 谩rea de no m谩s de 100 metros de largo dimos con varios esqueletos articulados de Chilesaurus. De repente Agnol铆n聽grit贸 鈥溌ncontr茅 un cocodrilo!鈥, y todos salimos corriendo hacia 茅l. Cuando llegamos vimos que se trataba de diminutos huesos expuestos en la superficie de la roca鈥.
El hallazgo del esqueleto del cocodrilo fue seguido de una sorpresa a煤n mayor cuando el mismo Agnol铆n, excavando con maza y cinceles alrededor del f贸sil, quebr贸 un fragmento de roca y vio la parte posterior de un cr谩neo muy bien preservado.
Durante aquella expedici贸n, la ge贸loga Rita de la Cruz ten铆a la esperanza de descubrir un dinosaurio diferente del ya conocido聽Chilesaurus, y no imagin贸 que la gran novedad ser铆a aportada, esta vez, por un cocodrilo. 鈥淐uando termin贸 el d铆a de trabajo, Federico se me acerca y me susurra: 鈥榚ncontr茅 un cocodrilo鈥. Yo me qued茅 sin palabras ya que como ge贸loga no sab铆a la trascendencia que esto pod铆a tener. Pero Federico estaba muy emocionado y como buen paleont贸logo, sab铆a que su descubrimiento era muy importante. Ahora, varios a帽os despu茅s, por fin, el cocodrilo sale a luz y brilla por s铆 mismo, alumbrando a煤n m谩s el conocimiento de la fauna de fines del Jur谩sico鈥.
Una vez extra铆dos los bloques de roca conteniendo los f贸siles, se los envolvi贸 adecuadamente para su transporte. Fueron clave la habilidad y destreza聽de los baqueanos聽para trasladar a buen resguardo los ejemplares f贸siles que los paleont贸logos colectaron en lo alto de la monta帽a. Una vez terminada la traves铆a, los bloques de roca fueron transportados a Santiago de Chile, y luego de contar con los permisos necesarios, pudieron ser transportados al Museo de Buenos Aires para su preparaci贸n y estudio.
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El origen de los cocodrilosLos cocodrilos aparecieron a comienzos del per铆odo Jur谩sico, casi a la par que los primeros dinosaurios. En pocos millones de a帽os, invadieron el medio marino convirti茅ndose en grandes depredadores de peces y de otras criaturas acu谩ticas. Los mares c谩lidos y poco profundos del Jur谩sico sirvieron a estos cocodrilos acu谩ticos como v铆as de dispersi贸n, distribuy茅ndose por vastas 谩reas del planeta. Am茅rica del Sur es famosa por la riqueza en restos de cocodrilos marinos de gran tama帽o, documentados por cr谩neos y esqueletos articulados y muy completos, los cuales han sido excavados en rocas jur谩sicas al pie de los Andes, tanto en Chile como en Argentina.
鈥淓s todav铆a escaso el conocimiento del que disponemos --a nivel mundial-- sobre aquellos cocodrilos que correteaban entre las patas de los dinosaurios鈥, afirma el Dr. Fernando Novas. 鈥淟os cocodrilos jur谩sicos que habitaban tierra firme no superaban el tama帽o de un gato dom茅stico y, a diferencia de sus temibles primos marinos, su dieta se basaba en peque帽os invertebrados. Nada conoc铆amos en Sudam茅rica de esos diminutos cocodrilos habitantes de charcos y lagunas, hasta que dimos con los restos del聽Burkesuchus鈥, se帽ala el paleont贸logo.