Jubilados, sin descanso: deben seguir trabajando para sobrevivir
Despu茅s de una vida cargada de obligaciones, las dificultades econ贸micas actuales hacen que deban seguir m谩s activos que nunca. Cr贸nica recogi贸 testimonios de personas que tienen que arremangarse porque la plata no les alcanza.
Trabajaron toda una vida, con sacrificio, esfuerzo y dedicaci贸n, y con la esperanza de llegar a una vejez tranquila, sin obligaciones ni compromisos, sino abocada al descanso y al disfrute postergado por las labores. Sin embargo, los infortunios, los desamparos de sus patrones, por aportes no efectuados o trabajos informales, y asimismo por las autoridades de turno que omitieron dichas irregularidades, los empujaron a padecer jubilaciones magras, irrisorias, cuya 煤nica alternativa para paliarlas es volver a insertarse en el espectro laboral.
Una elocuente muestra de ello la representa Alberto Rossi, referente del Centro de Jubilados Nicol谩s Avellaneda, de dicha localidad, y distribuidor de insumos industriales. Una tarea que debi贸 continuar desempe帽ando cuando alcanz贸 su edad jubilatoria, luego de 35 a帽os de desarrollar la actividad. Sin embargo, Rossi enfatiz贸: "Me reconocieron 27 a帽os y entonces me jubilaron con la m铆nima". Por lo tanto, a sus 74 a帽os contin煤a trabajando, a pesar de que se desplaza con un bast贸n por el deterioro de la pr贸tesis de su rodilla izquierda.
El hombre lleva adelante una jornada laboral de 5 horas diarias de lunes a viernes y frecuentemente tambi茅n los s谩bados. El sueldo no es muy significativo pero al menos es un paliativo que levemente completa sus haberes jubilatorios. Sin embargo, Alberto revel贸: "No vivo de la forma que quisiera, pero me arreglo como puedo. Me achiqu茅 bastante, cambi茅 mi camioneta nueva por un modelo m谩s antiguo y hasta puse en venta mi departamento ubicado en la costa atl谩ntica". Por esta raz贸n, consider贸 que trabajar a su edad le genera "m谩s desgaste f铆sico y eso implica m谩s problemas". "No es gracioso, me siento preso de este sistema", agreg贸.
A sus 67 a帽os, Susana no siente que ser jubilada le haya garantizado el alivio de dejar atr谩s todo tipo de empe帽o laboral, sino completamente lo contrario. Puesto que seis de los siete d铆as de la semana se encuentra fuera de su casa, cuidando a adultos mayores que la superan en edad, en tan s贸lo un pu帽ado de a帽os, y que presentan dificultades para autoabastecerse.
Al respecto, Ana Recasens, su hija, detall贸: "Mi mam谩 realiza este trabajo desde que se jubil贸 por lo econ贸mico, dado que cobra la m铆nima y no le alcanza para nada. Incluso estamos dudando con los medicamentos porque sus gastos son de 60.000 pesos y es hipertensa".
Un contexto que desencadena impresiones totalmente cruzadas en Recasens, al expresar que "si bien este trabajo le da un poco de aire econ贸mico", desear铆a que su mam谩 "trabajara y pudiera estar con sus nietos y tomarse vacaciones, entre otros gustos".
Es jubilada y trabaja como chofer para un app de viajesGraciela Hayd茅e, de 72 a帽os, decidi贸 aceptar la recomendaci贸n de su hijo, y comenz贸 a conducir para una aplicaci贸n de transporte de pasajeros. No obstante, la mujer, quien fuera docente de ingl茅s, secretaria en una editorial y enfermera durante 25 a帽os, reconoci贸: "Al principio me cost贸 por el hecho de subir gente desconocida, saber usar la aplicaci贸n, y el desconocimiento respecto a qu茅 espera la gente de un conductor, y asimismo de ofrecer un servicio. Era romper con esquemas. Pero me fui animando".
Una nueva apuesta que llev贸 a tomarla al determinar que no pod铆a terminar de pagar la camioneta, con la cual realiza los viajes, con sus haberes jubilatorios, ni tampoco asumir otros gastos. Por eso, m谩s all谩 de las dudas iniciales, Graciela admiti贸: "Me sirve porque no tengo que sacar de mi jubilaci贸n un peso para mantener mi veh铆culo y lo que me sobra me sirve como ingreso complementario, puesto que no llegar铆a a los primeros 15 d铆as del mes. Adem谩s, lo bueno es que no tengo horarios, puedo salir a las 7, 8, 9, 10, es decir cuando quiera, y hago 3 horas laborales y si no tengo m谩s compromisos me extiendo 2 horas m谩s".
Sin embargo, la chofer dej贸 en claro los replanteos que se hace al continuar activa en el 谩mbito laboral. "A mi edad tengo que volver a trabajar para mantener un capital y eso es deprimente. Lamentablemente no tengo otra alternativa", dijo y, pese a las dificultades, asegur贸: "Aprend铆 a no bajar los brazos".
Un testimonio que pertenece a una jubilada, o mejor dicho la expresi贸n le pertenece, aunque al mismo tiempo grafica y representa la realidad que padecen un tercio de los jubilados, tal como revel贸 un relevamiento de la UCA, que inform贸 que 1 de 3 jubilados hombres trabaja en condiciones informales, mientras que una de 4 mujeres desempe帽a trabajo no registrado.