HISTORIAS CR脫NICA

Historias de cuatro gastron贸micos que lucharon para sobrevivir a la pandemia

La pandemia arras贸 con muchos sectores de la econom铆a, uno de los m谩s golpeados sin dudas fue el gastron贸mico. Conoc茅 las vivencias de quienes la remaron para seguir a flote.

Espacio habitu茅 de esparcimiento, de darse un buen gusto tanto al paladar como al alma, la cuarentena parec铆a que arrasar铆a con ellos. Pero quienes los llevan adelante lograron resistir a los diferentes golpes econ贸micos que les asest贸 la pandemia, y con el fin de las restricciones, los restaurantes, confiter铆as y dem谩s establecimientos gastron贸micos est谩n de vuelta, a paso firme, saliendo del pozo con diferentes iniciativas para recuperar a su clientela, dentro de un contexto que el rubro considera alentador.

Kick Off

El 19 de marzo de 2020 se decretaba el aislamiento social obligatorio, el cual impon铆a controles estrictos en la circulaci贸n de personas, y el cierre casi total de los comercios, con excepci贸n de los supermercados y negocios de primera necesidad. En ese marco, los restaurantes, confiter铆as y todo local gastron贸mico no pod铆a atender al p煤blico en sus instalaciones, solo bajo el modo delivery, o, como se lo llam贸 en tiempos de cuarentena, take away, en el cual el cliente retiraba su pedido en el recinto. Una opci贸n que jam谩s tuvo en mente, por ejemplo, Christian Muradian, quien d铆as antes de establecerse el confinamiento hab铆a inaugurado su bar 鈥淜ick Off鈥 en la localidad bonaerense de Lan煤s. No era el punto de partida esperado, dado que 鈥渄ebimos replantearnos c贸mo empezar y entonces salimos a hacer delivery con m铆 propio auto鈥. Sin embargo, empleando esta iniciativa 鈥渘o llegaba a pagar nada, depend铆amos de alg煤n viernes y s谩bado para levantar un poco, y lo que factur谩bamos lo repartimos con los chicos鈥, detall贸 Cristian.

Christian Muradian, fundador del lugar, asegur贸 que cuando comenz贸 la pandemia salieron a hacer deiibery en su propio auto.
Punta Ocampo

Por su parte, en el restaurante Punta Ocampo, en la localidad bonaerense de San Justo, en principio no impact贸 la falta de circulaci贸n en las calles. Puesto que, como expreso su due帽o, Gustavo Sgro, 鈥渓a cuarentena tuvo dos periodos, una en la que subi贸 la cantidad de pedidos, porque la gente para no salir, ped铆a comida. Pero despu茅s cuando aquella se extendi贸, ya el poder adquisitivo no era el mismo y baj贸 el consumo鈥. Raz贸n por la cual, Gustavo debi贸 acudir a la tecnolog铆a, tomando como herramienta a las aplicaciones de reparto. No obstante, no alcanzaba m铆nimamente para afrontar los compromisos financieros de su negocio y 鈥渢uve que usar mis ahorros. Lo mantuve porque hice esto siempre, y es m铆o鈥.

El Imparcial y El Globo

Tambi茅n al bolsillo tuve que meter mano Jorge Dutra, due帽o de los restaurantes El Globo y El Imparcial, situados en Hip贸lito Irigoyen y Salta, en el barrio porte帽o de Balvanera. Un recurso extremo que el propio Jorge argument贸 en que 鈥渓o hice para mantener la fuente de trabajo, yo no conceb铆a dejarlos en la calles a mis empleados. Pero era dif铆cil, porque estuvimos once meses cerrados. En ese tiempo intentamos con el delivery, aunque hac铆amos tres mil pesos por d铆a e 铆bamos a perdida. Nos sostuvimos trabajando con lo que ten铆amos, y ayudando entre nosotros鈥.

El Imparcial es uno de los locales gastron贸micos m谩s antiguos de Buenos Aires.
Las Violetas

En el caso de la confiter铆a 鈥淟as Violetas鈥, ubicada en la intersecci贸n de las avenidas Medrano y Rivadavia, en el barrio porte帽o de Almagro, las ventas por reparto o atenci贸n al cliente en la puerta del establecimiento significaron un 10 %, a lo sumo un 20 %, de los ingresos a los que estaban acostumbrados los integrantes del m铆tico lugar. Una muy m贸dica cifra, que de todas formas implic贸 una base de resistencia a la crisis econ贸mica que gener贸 la pandemia, junto al ATP (Programa de Asistencia al Trabajo y a la Producci贸n). Al respecto, Ariel Arredondo, encargado del mencionado comercio, revel贸 que 鈥測o al mismo tiempo me desempe帽aba de cajero y repartidor, y varios compa帽eros hac铆an diferentes tareas de manera simult谩nea, para reemplazar a quienes eran pacientes de riesgo鈥.

Seg煤n su encargado, Las Violetas est谩 ubicado en una "esquina bendita".

A m谩s de dieciocho meses del tsunami econ贸mico que desencaden贸 la pandemia, Arredondo asegur贸 que la asistencia en Las Violetas hoy es del 鈥渃ien por cien鈥. Un resurgir que Ariel lo adjudica en parte a que 鈥渆sta es una esquina bendita鈥 y 鈥渁l esfuerzo, que vali贸 la pena hacerlo, a pesar que nos cost贸 cumplir con las normas. Despu茅s de pedalear tanto, volvimos y es una alegr铆a tremenda鈥.

驴Qu茅 esperan de cara al futuro?

Misma sensaci贸n comparte Christian, quien ya con las sucesivas flexibilizaciones del confinamiento advirti贸 un crecimiento de la concurrencia a su bar Kick Off. Pero tras la reapertura, el comerciante reconoci贸 que 鈥渘oto que de a poquito se est谩 volviendo a la normalidad. Viene bien, en levantada, nos falta un poquito para sentir que nos consolidamos, porque hay personas que todav铆a prefieren cuidarse. Por eso mantenemos los protocolos desde el primer d铆a para que el cliente se sienta seguro鈥.

Sin embargo, a diferencia de estos dos espacios gastron贸micos, en Punta Ocampo, en el Globo y en El Imparcial no pueden decir lo mismo. Seg煤n el due帽o del primero, Gustavo Sgro, la presencialidad no supera el 50 % del local. En tanto, su colega, Jorge Dutra, asegur贸 que 鈥los fines de semana llenamos el sal贸n con 150 o 160 asistentes. Pero en la semana no logramos pasar de las 40 personas鈥.

A estos proyectos los une la misma dificultad: sus ubicaciones, dado que a pesar de uno estar en el conurbano, y otro a pocos metros del Obelisco, se asientan en zonas de oficinas, bancos y hospitales, en los que sus empleados cumplen tareas mediante otra modalidad que instal贸 la cuarentena: el home working. En referencia a ello, Sgro revel贸 que 鈥渁l trabajar muchos desde su casa, algunos volvieron una vez por semana a sus puestos laborales, solo nos queda aferrarnos al delivery. Eso nos implica una reducci贸n del 40 o 50 % en ventas鈥. Por lo tanto, el joven remarc贸 que 鈥渢enemos esperanza, pero sabemos que la recuperaci贸n va a llevar el mismo tiempo que la cuarentena, al menos dos a帽os. Eso s铆, no creo que el panorama sea oscuro como pas贸 en la cuarentena鈥.

En tanto, Jorge consider贸 que 鈥渕谩s all谩 de todav铆a no volver al mismo nivel de clientes que antes de la pandemia, estamos satisfechos, ya que nos estamos poniendo al d铆a con las deudas que nos dej贸 la cuarentena, y lo m谩s importante a煤n es que estamos saliendo de una etapa desastrosa. Deseamos que se reactive el turismo interno, porque ser铆a otro factor que nos d茅 impulso鈥.

Justamente en este aspecto que menciona el gastron贸mico radica la mayor esperanza, o el causal de vislumbrar un horizonte mucho m谩s claro y optimista. En este sentido, Ariel enfatiz贸 que 鈥渞ecuperamos la tranquilidad, trabajamos con el alivio de saber que pasamos una etapa muy triste, primero con la restricci贸n total, que no solo impact贸 en lo econ贸mico, sino en lo emocional dado que tuvimos que dejar de ver a compa帽eros con los que compartimos muchos a帽os de trabajo. Pero ahora tenemos que mirar para adelante鈥. Una perspectiva similar manifest贸 Christian, al afirmar que 鈥渘o creo que lleguemos a la etapa anterior, y eso depende de que la gente no s茅 relaje. Si seguimos por este camino, nos va a faltar poquito para retornar a la tranquilidad鈥.

A pesar de los altibajos que ciertos restaurantes y confiter铆as puedan experimentar, est谩 m谩s que claro que la reapertura es la confirmaci贸n de una tendencia, que ya levemente se hac铆a visible en las diferentes flexibilizaciones del confinamiento. La cual radica en un repunte de la actividad gastron贸mica, que en ciertos establecimientos es mayor, en otros menor, pero que representa un camino de salida del fondo hacia el que se precipitaron durante las estrictas restricciones de la cuarentena.

聽 Por M. R.

Esta nota habla de: