La historia del pastor Giménez, de su divorcio millonario a ser escrachado vendiendo agua para curar el Covid por mil pesos
Fue conocido a nivel nacional por ser el primer predicador que "transmitÃa la palabra de Dios" por televisión. De un origen humilde y atravesado por la droga, a una fama absoluta. ¡Mirá!
Héctor AnÃbal Giménez nació en la localidad bonaerense de San MartÃn. Su familia es de Misiones y siempre fueron muy humildes, por ese motivo, e impulsado por la fe, a los 17 años decidió ser cristiano evangélico. Luego, el pastor Giménez se convirtió en el primer "telepredicador" nacional, ¿El motivo? TransmitÃa sus mensajes en el Ministerio Ondas de Amor y Paz y cientos de personas iban a escucharlo.
En el transcurso de sus profecÃas, el evangelista querÃa dar un mensaje de un mundo mejor, asà fue que tomó gran popularidad y se hizo conocido. Incluso, muchas celebridades lo buscaban para pedirle ayuda.
"TenÃamos entre 20 y 25 telefonistas recibiendo llamadas de todas partes del paÃs. De esta manera fue que pasamos a ser la iglesia cristiana argentina más grande del paÃs. Llegamos a tener 250 mil miembros, abrimos 120 iglesias", consignó el religioso durante una entrevista a Infobae.
La dura infancia del pastor GiménezEl pastor tuvo una infancia y adolescencia bastante dura, con un pasado estrechamente ligado a las adicciones. Además, fue autor de varios robos que tenÃa como fin conseguir dinero para comprar drogas duras. Por estas malas conductas es que decidió embarcarse en el mundo de la palabra y la oración.
Un dÃa, el religioso estaba en una iglesia que habÃa conocido por su hermana y fue ahà que se dio cuenta de que tenÃa que cambiar el rumbo de su vida. Cuando el pastor que predicaba en ese templo preguntó si alguien querÃa cambiar su vida, el adolescente se acercó a él para hablar y recibir ayuda.Â
"Después hablo con él y le digo que querÃa cambiar el revólver por la biblia. Yo en ese tiempo necesitaba droga a cada rato". Él aseguró que todo el tiempo querÃa cocaÃna, "me volvÃa loco. A veces, cuando no tenÃa droga, me inyectaba la aguja en la vena y esa sensación ya me hacÃa tirar 15 minutos más para conseguir la droga de cualquier forma".
Luego decidió robar una vez más porque su entorno "lo buscaba". Finalmente, cambió su vida, se fue a Misiones y comenzó a predicar la religión. Fue muy querido por mucha gente y fue el mejor momento de su vida. Un dÃa llegó hasta firmar autógrafos.
Desde ese entonces todo era paz en la vida del hombre hasta el año 1994 que su mujer le pidió el divorcio. Toda la separación fue muy escandalosa y de conocimiento público. Irma López, la ex mujer del pastor, habÃa colaborado como pastora a su lado antes de que ellos se separaran. El divorcio tuvo un valor de dos millones de dólares y diez propiedades.
Ese mismo año quedó expuesto en causas judiciales. En la primera fue acusado por estafa junto a su hermano. La segunda denuncia que tuvo fue de su ex esposa, Irma lo acusó por daños, amenazas, y lesiones a la propia hija de ambos. Luego se sumó otra denuncia de una fiel seguidora de su iglesia. La mujer dijo que el pastor la estafó por haberle vendido una casa a través de un plan de viviendas que nunca existió.
Ante la desesperación de la pandemia del coronavirus, en el 2020 el Pastor Giménez ofrecÃa a sus seguidores, alcohol en gel con "poderes curativos" para no tener Covid. El video se hizo viral en las redes porque el conocido religioso decÃa a sus fieles que podÃa darle la solución a cambio de $1.000.
Asà fue que el religioso sumó otro escándalo en su vida. Uno de los seguidores de la iglesia lo denunció por haber mentido diciendo que ese alcohol en gel era "una cura milagrosa".Â
Giménez quedó imputado luego de que una abogada hizo la denuncia ante el fiscal porteño MatÃas Michienzi. La profesional aseguró que en el templo del reconocido pastor se vendÃa alcohol en gel y engañaban a la gente con el tipo de publicidad que hacÃan. Además, el alcohol en gel se ofrecÃa a $1.000 cada frasco, un valor mucho más alto al que vendÃan las farmacias.
Michienzi imputó a Giménez, por la posible infracción del artÃculo 208 inciso 1° del Código Penal que sanciona "con prisión de quince dÃas a un año, al que sin tÃtulo ni autorización para el ejercicio de un arte de curar o excediendo los lÃmites de su autorización, anunciaré, prescribiere, administraré o aplicaré habitualmente medicamentos, aguas, electricidad, hipnotismo o cualquier medio destinado al tratamiento de las enfermedades de las personas, aun a tÃtulo gratuito".
Además, también se le adjudicó el delito por "estafa" y el artÃculo 201 del código penal sobre la venta de productos peligrosos para la salud.