JARDINERÃA

Las plantas perfectas para decorar tu casa: no requieren mucho cuidado ni atención

Con solo un recipiente de vidrio y un poco de luz, podés tener plantas bellas y resistentes todo el año. ¡Lee la nota completa y entérate cuáles son!  

En la actualidad las plantas han cobrado un protagonismo especial a la hora de decorar las casas. No solo purifican el aire y aportan serenidad. También decoran, acompañan, incluso hay algunas ni siquiera necesitan tierra para prosperar.

Cultivar en agua, también conocido como hidroponía casera, se volvió tendencia por su simplicidad y estética. Lo mejor es que no hace falta ser jardinero experto para disfrutar de sus beneficios. Basta con un recipiente de vidrio, algo de luz natural y paciencia.

Entre las más populares para este tipo de cultivo se encuentran el potus, el filodendro y el cerimán, conocidas por su resistencia y atractivo visual. Estas especies, además de adaptarse fácilmente, florecen en ambientes interiores sin requerir cuidados excesivos.

Las plantas ideales para decorar los ambientes de tu hogar

 

 Decora tu casa con estas tres plantas que no requieren mucho cuidado. (Gentileza: Internet).
El potus es una planta trepadora de hojas verdes brillantes que se reproduce fácilmente por esquejes. Solo hay que colocar un tallo en agua limpia y en pocos días comenzará a desarrollar raíces. Es resistente, tolera ambientes con poca luz y puede vivir en agua durante años si se le cambia el líquido diariamente. El filodendro, con sus hojas en forma de corazón, es otra opción excelente. Esta planta tropical se adapta bien a interiores y no exige demasiada atención. Solo necesita un recipiente amplio, luz indirecta y agua fresca para crecer. La costilla de Adán, también conocida como Cerimán, es una especie de gran valor ornamental. Aunque en tierra puede crecer mucho, en agua mantiene un tamaño más contenido, ideal para decorar escritorios o estanterías. Sus hojas perforadas le dan un aspecto exótico y moderno.

Para mantener estas plantas en óptimas condiciones, es fundamental cambiar el agua cada 7 a 10 días, evitar que se acumule suciedad en el recipiente y asegurarse de que las raíces estén siempre sumergidas. También se recomienda limpiar las hojas con un paño húmedo para eliminar el polvo y favorecer la fotosíntesis.

Durante el invierno, es importante alejarlas de fuentes de calor como estufas o radiadores, ya que el aire seco puede dañar sus hojas. Además, conviene evitar los cambios bruscos de temperatura y mantenerlas en ambientes templados con buena luz natural.

Este tipo de plantas es ideal para principiantes, personas con poco tiempo o quienes viven en espacios reducidos. No requiere tierra, fertilizantes ni riegos constantes, lo que lo convierte en una opción accesible y sostenible.

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