Leda, la sanadora rosarina, y un mano a mano imperdible con Chiche Gelblung: mir谩 la entrevista completa en Cr贸nica
La sanadora rosarina聽habl贸聽en exclusiva para Cr贸nica聽sobre su actividad y el聽servicio que le brinda聽a sus seguidores a trav茅s de Dios.
En un mano a mano imperdible, la sanadora rosarina Leda Bergonzi聽habl贸 en exclusiva para聽Cr贸nica HD聽con聽Samuel "Chiche" Gelblung聽acerca de su presente vinculado a su聽historia y la聽admiraci贸n de sus seguidores a lo largo y ancho del pa铆s.
En la entrevista, la mujer de 44 a帽os se expres贸 sobre el rol de las personas "como instrumentos de Dios", y que por medio de la fe "entregamos nuestra vida y tiempo para servir" a la divinidad.
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"Nosotros somos instrumentos. Digo nosotros, los que nos disponemos a servir a Dios", se帽al贸 Bergonzi, quien avanz贸 con su don sanador al encontrar el camino de Dios y "enamorarse siendo quien soy".
"Hoy me atraviesan historias a las cuales yo acompa帽o, que son realmente historias dif铆ciles", adelant贸 la sanadora rosarina, quien reconoce miles de relatos de sus seguidores que la buscan para encontrar la paz interior o curarse de alguna enfermedad.
"Dios se cruz贸 conmigo y me demostr贸 que no hab铆a nada m谩s", ratific贸 Bergonzi a este medio, quien "entrega su tiempo" a escuchar a sus seguidores cuando m谩s la necesitan.
Por otro lado, la sanadora explic贸 sobre sus or铆genes: "Siempre fui cat贸lica, desde chica. Mi abuela era una mujer muy mariana". No tengo pinta de monja. Fui a escuela cat贸lica, pero era muy extrovertida. No soy carism谩tica", dijo. Asimismo, explic贸: "Soy una persona normal. Entrego mi vida. Es un servicio continuo, antes los hac铆amos con menos gente, en barrios carenciados".
"Cuando era chica ten铆a muchos anhelos, quise ser modelo, cantante. Quise ser empresaria, me iba muy bien, era muy buena con el di谩logo y los negocios. Pero despu茅s se me apareci贸 Dios y entend铆 que no hay m谩s nada", destac贸 y agreg贸:聽 "La enfermedad arranca adentro, por una falta de perd贸n. Es todo tan intenso. Tuve la gracia de acompa帽ar a pacientes con depresi贸n, bipolaridad. Pero no incito a que dejen la medicaci贸n".
"Dios habla por nosotros, por un acontecimiento, por una persona que est谩 al lado tuyo. Dios est谩 en medio de nosotros. Qu茅 equivocados que estamos. El tema es qui茅n puede escuchar a Dios", agreg贸.
En ese maco, dio m谩s detalles sobre聽los encuentros que realiza cada martes. "Nosotros no cobramos entrada, no cobramos silla, no cobramos nada. No hago dieta. Hago ayuno, como parte de mi oraci贸n. Como de todo. Es todo gen茅tica".
"Te pueden atacar de cualquier manera. El mal te increpa, como a todos en el d铆a a d铆a. Y espiritualmente tambi茅n". Quiero que la gente conozca a Dios. Yo humanamente no le puedo dar nada. Quiero ser ese puente para llegar a Dios, el mismo que me salv贸", dijo y concluy贸. "Soy feliz y tengo momentos en que no soy feliz, igual que todos. Tengo situaciones que superar d铆a a d铆a, hijos en situaci贸n de riesgo. Tengo 5 hijos, la primera a los 19 a帽os. No fui mam谩 soltera pero 茅ramos muy chicos. Es la hija que creci贸 con su mam谩".
Qui茅n es Leda BergonziLa admiraci贸n por Leda Bergonzi fue creciendo a medida de poner a prueba sus habilidades milagrosas de sanaci贸n y liberaci贸n. Considerada una laica con dones especiales, la mujer se convirti贸 en una imagen popular de la Iglesia Cat贸lica, pese a que nunca fue monja ni ha hecho votos religiosos.
Leda est谩 casada, tiene cinco hijos y un nieto. La sanadora naci贸 en una familia de clase media y se cri贸 junto a cinco hermanos, entre los cuales se encuentra su gemela, Aldana. Desde peque帽a cultiv贸 la oraci贸n y se integr贸 a la Iglesia Cat贸lica. Su casa estaba poblada de im谩genes religiosas.
Seg煤n la biograf铆a del libro "Leda, la fe y la sanaci贸n", en el a帽o 2015 transit贸 un momento particular en su vida mientras caminaba por Rosario: una profunda tristeza al ver el rostro de un hombre en un colectivo desencaden贸 en ella una serie de experiencias espirituales intensas.
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All铆 descubri贸 que ten铆a "un don extraordinario", en el que "pod铆a percibir el sufrimiento en las personas y, a trav茅s de la oraci贸n y la imposici贸n de manos, aliviar sus heridas".
El 煤ltimo s谩bado, una multitud llev贸 adelante largas filas desde hace d铆as para encontrarse con ella en Av. La Plata 3757 de Santos Lugares, ya que fue la 煤nica oportunidad de verla en Buenos Aires.