50 A脩OS

Masacre de Trelew: el fusilamiento que se convirti贸 en s铆mbolo del terrorismo de Estado

Pasaron cincuenta a帽os de la Masacre de Trelew, pero la herida no cicatriza.聽Crudos testimonios de tres militantes que desaparecieron durante la 煤ltima dictadura.

El fragor de los balazos y los alaridos retumbaron aquella madrugada contra las fr铆as paredes de la Base Aeronaval Almirante Zar ubicada en Trelew. Diecis茅is j贸venes militantes de las organizaciones armadas de izquierda Montoneros, Ej茅rcito Revolucionario del Pueblo (ERP) y Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR) mor铆an fusilados sin juicio previo el 22 de agosto de 1972 durante la dictadura de Alejandro Agust铆n Lanusse, tras haber intentado fugarse del penal de Rawson el 15 de agosto.

La primera versi贸n 鈥oficial鈥 de los hechos, brindada por el gobierno de facto, se帽al贸 que los 鈥subversivos鈥 se hab铆an rebelado contra los oficiales de la Armada y que por tal motivo la masacre estaba justificada.

Hay un fusilado que vive鈥, proclamaba quince a帽os antes Rodolfo Walsh en 鈥Operaci贸n Masacre鈥, luego de encontrar al primero de los siete militantes peronistas que sobrevivieron a los fusilamientos de Jos茅 Le贸n Su谩rez en junio de 1956.

A su vez, en el g茅lido invierno del 鈥72 en Trelew, los 鈥渇usilados que viven鈥 fueron tres: Alberto Miguel Camps (FAR), Mar铆a Antonia Berger (FAR) y Ricardo Ren茅 Haidar (Montoneros); todos ellos asesinados y desaparecidos durante la 煤ltima dictadura c铆vico-militar iniciada en 1976.

Fueron ellos quienes contaron los crudos hechos en una hist贸rica entrevista con el poeta, guerrillero y periodista Francisco 鈥淧aco鈥 Urondo -tambi茅n asesinado durante 鈥El Proceso鈥- realizada en 1973.

Parte del grupo de militantes en el momento de entregarse a las autoridades militares.

Aquellos testimonios reprodujeron aquellas fat铆dicas horas en las que, tras desangrarse por horas luego de recibir m煤ltiples balazos que los dejaron al borde de la muerte, lograron recordar las caras de sus verdugos.聽

El resto de sus compa帽eros no corrieron la misma suerte: Alejandro Ulla, Alfredo Kohan, Ana Mar铆a Villarreal de Santucho, Carlos Alberto del Rey, Carlos Astudillo, Clarisa Lea Place, Eduardo Capello; Humberto Su谩rez; Humberto Toschi; Jos茅 Ricardo Mena; Mar铆a Ang茅lica Sabelli, Mariano Pujadas, Mario Emilio Delfino, Miguel 脕ngel Polti, Rub茅n Pedro Bonet y Susana Lesgart murieron aquella madrugada a ra铆z de los disparos.

Una semana antes de la masacre, el 15 de agosto de 1972, todos ellos hab铆an logrado fugarse del penal de Rawson junto con los seis jefes guerrilleros al mando del operativo: Mario Roberto Santucho (ERP), Marcos Osatinsky (FAR), Fernando Vaca Narvaja (Montoneros), Roberto Quieto (FAR), Enrique Gorriar谩n Merlo (ERP) y Domingo Menna (FAR).聽

Mala se帽al

A diferencia de los l铆deres del Comit茅 de Fuga, el grupo de diecinueve no lleg贸 a tiempo a la pista del aeropuerto para subir al avi贸n de Austral que, tras ser secuestrado, llev贸 a aquellos a Puerto Montt y luego a Santiago de Chile, donde fueron asilados por Salvador Allende para ser finalmente trasladados a Cuba.

Lo que caus贸 la tardanza de este segundo grupo fue una se帽al mal interpretada: aunque el plan original era que se fugaran 110 detenidos en tres camiones, un tiroteo previo al escape entre Osatinsky y el guardiac谩rcel Juan Gregorio Valenzuela, en el que este 煤ltimo result贸 muerto, hizo pensar al apoyo externo que la fuga hab铆a fracasado y los camiones se retiraron.

Solamente qued贸 un Ford Falcon en el que escaparon los seis l铆deres mientras que el grupo que ser铆a fusilado d铆as despu茅s logr贸 llegar a la pista con otros tres autos, aunque ya era tarde.聽

Mar铆a Berger, Alberto Camps y Ricardo Haidar, tras recuperar la libertad.

Fue as铆 como, frustradas sus posibilidades de fuga, los diecinueve presos pol铆ticos decidieron tomar la terminal aeroportuaria de Trelew y, luego de dar una conferencia de prensa en la que solicitaron y recibieron garant铆as para sus vidas en presencia de periodistas, jueces, m茅dicos y abogados, dejaron sus fusiles y se entregaron a los efectivos de la Armada, pidiendo retornar al penal de Rawson.

Dos d铆as despu茅s, en la ma帽ana del 17 de agosto, el Partido Justicialista envi贸 un telegrama al ministro del Interior Arturo Mor Roig (integrante del partido radical asesinado por Montoneros en 1974) con el siguiente texto: 鈥Reclamamos respeto a los derechos humanos de los presos pol铆ticos de la unidad carcelaria Rawson, responsabiliz谩ndolo por su integridad f铆sica amenazada por medidas de represi贸n鈥.聽

Sin piedad

Sin embargo, este pedido no fue concedido por la c煤pula militar bajo el mando de Lanusse, que resolvi贸 enviarlos a la Base Almirante Zar, donde, tras algunos d铆as de reclusi贸n, a las tres y media de la madrugada del 22 de agosto, fueron sacados de sus celdas y, formados y obligados a mirar hacia el piso, fueron ametrallados indefensos por una patrulla a cargo del capit谩n de corbeta Luis Emilio Sosa y el teniente Roberto Guillermo Bravo.

Vej谩menes -a Pujadas lo hicieron barrer el piso desnudo- y frases como 鈥Van a ver lo que es el terror antiguerrillero鈥 o 鈥Ya les vamos a ense帽ar a meterse con la Marina鈥 antecedieron a los disparos.

Como ya se dijo, la mayor铆a falleci贸 en el acto y los 煤nicos tres sobrevivientes fueron trasladados al d铆a siguiente a Puerto Belgrano, donde recibieron asistencia m茅dica para luego contar la historia.聽

Los 16 fusilados en la Masacre de Trelew.

As铆 se produjeron los hechos de acuerdo con lo narrado por los sobrevivientes en la famosa entrevista recopilada en 鈥La Patria Fusilada鈥 que hoy ya es un emblema y un espejo de la violencia pol铆tica de aquellos sangrientos a帽os.

Precursora e incluso considerada como hecho inaugural del terrorismo de Estado como metodolog铆a sistem谩tica de combate contra las organizaciones de izquierda, la Masacre de Trelew es hoy, cincuenta a帽os despu茅s, un s铆mbolo que reivindica el estado de derecho por sobre la opresi贸n y la violencia ejercida por las Fuerzas Armadas en los sucesivos golpes de Estado a lo largo de nuestra historia.

Y est谩 bien que as铆 sea, para que nunca m谩s se violen derechos humanos y nunca m谩s se vulnere la democracia.

Crudos testimonios: la odisea de aquellos que聽sobrevivieron para contarlo

Tres fueron los sobrevivientes de la masacre perpetrada por las fuerzas militares aquel fat铆dico 22 de agosto de 1972: Ricardo Haidar, Mar铆a Antonia Berger y Alberto Camps. Y gracias a sus testimonios, recogidos durante el breve lapso que estuvieron libres antes de desaparecer durante la 煤ltima dictadura.聽 A continuaci贸n, algunas de sus manifestaciones m谩s salientes:聽

Ricardo Haidar

Cuando llegamos al aeropuerto de Trelew, luego de la fuga del penal de Rawson, y comprobamos que el avi贸n ya hab铆a partido, nos quedaba una alternativa: dispersarnos en la dilatada meseta patag贸nica鈥.聽

Sin embargo, desechamos de inmediato tal posibilidad porque las caracter铆sticas geogr谩ficas de la zona eran adversas, y pod铆amos ser detectados f谩cilmente por las fuerzas represivas y muy probablemente eliminados sin darnos la oportunidad de rendirnos鈥.聽

鈥淓n consecuencia, optamos por rendirnos en el aeropuerto, exigiendo las m谩ximas seguridades posibles, consistentes en hablar con el periodismo, para que el pueblo verificara que est谩bamos vivos y en 贸ptimas condiciones, la presencia del juez y la de un m茅dico para que constatara nuestra integridad f铆sica. Cre铆amos nosotros que ello bastar铆a para asegurarnos la vida. Por lo visto nos equivocamos鈥.

Mar铆a Antonia Berger

鈥淯na noche asistimos a un simulacro de fusilamiento, y como tal lo asumimos posteriormente. Aproximadamente a la medianoche nos despiertan con gritos; a oscuras nos obligan a tirarnos cuerpo a tierra repetidas veces, sentamos y paramos en el suelo, etc茅tera, al tiempo que simulan ir a buscarnos para llevarnos, abren los candados, los cierran nuevamente; encienden y apagan las luces al tiempo que montan y desmontan repetidas veces sus armas鈥.聽

Nuevo aniversario de la Masacre de Trelew.

鈥淓scuchamos los cuchicheos de nuestros carceleros con otros oficiales que han llegado. Por se帽as le pregunto a un cabo qu茅 estaba pasando y me contesta moviendo su dedo 铆ndice como si apretara el gatillo de un arma. Como cierre de una noche agitada, comienza un nuevo interrogatorio por los oficiales, ante quienes reiteramos nuestra negativa a declarar鈥.

Alberto Camps

Sent铆 dos r谩fagas de ametralladora. Pens茅 en fracci贸n de segundos que se tratar铆a de un simulacro con balas de fogueo. Vi caer a (Miguel) Polti que estaba de pie sobre la celda N潞 9, a mi lado; y de modo casi instintivo me lanc茅 dentro de mi propia celda. Otro tanto hizo (Mario) Delfino. De boca ambos en el suelo, Delfino a mi derecha, permanecimos en esa posici贸n, en silencio, entre tres y cuatro minutos鈥.

鈥淒urante ese breve lapso escuch茅 una o dos r谩fagas de ametralladora al comienzo, luego varios tiros aislados de distinta arma, gemidos y ayes de dolor y respiraciones agotadas o sofocadas. Luego se introdujo en la celda, pistola en mano, el oficial de marina (Roberto) Bravo. Nos hizo poner de pie con las manos en la nuca鈥.聽

鈥淒irigi茅ndose a m铆 me requiri贸 en tono muy duro si iba o no a declarar. Respond铆 negativamente y sin nuevo di谩logo ni espera, me dispar贸 un tiro en el est贸mago con su pistola calibre 45. Acto seguido le dispar贸 a Delfino鈥.

鈥淢e llevaron a una sala m茅dica. No me sometieron a ninguna curaci贸n. Apenas si me limpiaron la herida. Luego, en avi贸n, me trasladaron a Puerto Belgrano. All铆 fui operado. Tambi茅n all铆 me entrevist贸 el juez naval ante quien declar茅 sobre estos hechos y ante quien firm茅 mi declaraci贸n鈥.

Condena y 驴extradici贸n? para Bravo

El pasado 1潞 de julio, el ex marino Roberto Guillermo Bravo fue condenado en Estados Unidos a pagar una indemnizaci贸n de 27 millones de d贸lares a los familiares de las v铆ctimas de Trelew.聽

As铆 lo dictamin贸 un jurado popular en el marco de un juicio civil por jurados que inici贸 a ra铆z de una denuncia por parte de cuatro familiares de las 16 v铆ctimas en 2020 y que resolvi贸 que cada allegado reciba 3 millones de d贸lares 鈥m谩s diversos accesorios punitorios鈥.聽

Pese a la condena que lo consider贸 autor de los fusilamientos de Eduardo Capello, Rub茅n Bonet y Ana Mar铆a Villarreal y el intento de ejecuci贸n extrajudicial de Alberto Camps, Bravo, quien tiene 80 a帽os y reside en los Estados Unidos desde 1973, cuando lleg贸 como agregado a la embajada argentina en Washington, no ir谩 a la c谩rcel porque se trat贸 de una demanda civil.聽

Adem谩s, hasta el momento todos los pedidos desde Argentina para extraditarlo fueron rechazados debido a que Bravo se nacionaliz贸 estadounidense. Por su parte, la investigaci贸n argentina de lo sucedido se hab铆a reanudado hace m谩s de una d茅cada con la apertura de los archivos militares.聽

En 2012 fueron condenados por el TOF de Comodoro Rivadavia el contraalmirante Horacio Mayorga -quien en su momento se justific贸 diciendo 鈥Se hizo lo que se ten铆a que hacer鈥 y fue tambi茅n torturador de la ESMA a partir de 1976-, el capit谩n Jorge Del Real, el capit谩n de corbeta Luis Emilio Sosa y el cabo Carlos Marandino, mientras que el ex jefe de la base Almirante Zar, Roberto Horacio Paccagnini y el capit谩n de Nav铆o Jorge Enrique Bautista fueron absueltos, aunque la C谩mara de Casaci贸n revirti贸 el fallo dos a帽os m谩s tarde.聽

Estamos muy felices. Este es un gran paso para pedir la extradici贸n y que Bravo sea juzgado en la Argentina. Dediqu茅 gran parte de mi vida a buscar justicia sobre los responsables de las torturas y el intento de asesinato de mi padre鈥, explic贸 Raquel Camps, hija de Alberto, quien estuvo presente en el juicio que conden贸 a Bravo.

Por A.S.

Esta nota habla de: