Medusas asesinas: ¿Cómo son las extrañas criaturas que los científicos afirman que viven en Júpiter?
Según un estudio hecho por los científicos, las medusas asesinas podrían estar cerca de Júpiter; esto sería muy peligroso ya que creen que las condiciones son perfectas para los temibles aguijones flotantes, que pueden ser más raros y letales que los nuestros.
Según un estudio hecho por especialistas, las medusas alienígenas asesinas pueden estar al acecho en el agua, cerca de Júpiter precisamente. Los expertos dicen que las condiciones son perfectas para los temibles aguijones flotantes, que pueden ser muy raros y hay que tener cuidado porque podrían llegar a ser venenosos.
Los científicos que estudiaron las "cortaduras" que recién se formaron en la helada Groenlandia, las encontraron similares al terreno en la luna de Júpiter, un mundo que ha interesado durante mucho tiempo a los cazadores de extraterrestres como Buzz Lightyear de Toy Story.
En la década de 1990, la nave espacial Galileo fotografió por primera vez dramáticas "crestas dobles" de alrededor de 300 metros de altura y media milla de distancia entre sí a través de los océanos helados de Europa.
Había sido un misterio cómo se formaron, hasta que los científicos vieron que sucedió en el noroeste de Groenlandia, cuando el hielo se fracturó alrededor de una bolsa de agua a presión.
Además de las extrañas medusas, Groenlandia es un fértil criadero de babosas, gambas y caracoles. Y los investigadores dicen que Europa, con su profundo océano salado bajo el hielo y rodeado de actividad química de sus vecinos del espacio exterior, puede ser igual de abundante.
El profesor Dustin Schroeder, de la Universidad de Stanford en California, dijo: "debido a que está más cerca de la superficie, donde se obtienen sustancias químicas interesantes del espacio, otras lunas y los volcanes, existe la posibilidad de que la vida tenga una oportunidad si hay bolsas de agua en la concha.”
Además, también agregó que "si el mecanismo que vemos en Groenlandia es cómo suceden estas cosas en Europa, sugiere que hay agua en todas partes". El avance se produjo por accidente, con investigadores que estudiaban el cambio climático.
Riley Culberg, estudiante de doctorado en Stanford, dijo que "abre todas estas nuevas posibilidades para un descubrimiento muy emocionante".