Por la suba sin freno de las expensas, crece la morosidad en los consorcios
Aumentaron m谩s del 130% en lo que va del a帽o y la falta de pago ronda el 40%.
En las propiedades horizontales crece la morosidad en el pago de las expensas, alcanzando niveles alarmantes que se deben al ritmo desenfrenado de aumento de su valor, el cual ya super贸 con creces el 100% anual. Sus consecuencias son variables y complejas, pudiendo llevar a extremos como el embargo de la vivienda. Por lo tanto, los due帽os han decidido tomar medidas dr谩sticas vinculadas al ahorro de otros gastos, o prescindir de ciertos servicios del edificio, que se cristalizan en el desempleo de terceros, lo que desencadena una disputa innecesaria entre trabajadores.
"Las expensas volvieron a subir por encima de la inflaci贸n", dej贸 en claro, en di谩logo con Cr贸nica,聽el abogado Juan Mart铆n Luciani Ota帽o, especialista en propiedades horizontales, en referencia al aumento del 6,9% en septiembre del monto que abonan los consorcios por diferentes servicios que ofrece el edificio, seg煤n un informe de la consultora Octopus Proptech. Esta cifra represent贸 casi el doble del 3,5% del 铆ndice inflacionario del mismo mes, revelado el 煤ltimo jueves por el Indec, y que en el a帽o escal贸 a un 133% de incremento.
Una disparidad que Luciani Ota帽o consider贸 como el causal de una tendencia en ascenso: la falta de pago en este 铆tem de inquilinos y propietarios, que oscila entre el 35 y 40% de los casos. En ciertos complejos de propiedades horizontales los valores de las expensas ya superaron la l铆nea de los 100.000 pesos. Es el caso de M铆a, que reside en el barrio porte帽o de Monserrat, y abona 110.000 o 115.000 pesos por "truchadas". "Cobran cuotas de arreglos que no hacen, y el edificio se viene abajo, no lo pintan y los pasillos est谩n sucios", se帽al贸.
Por su parte, Jos茅, que vive en un departamento de dos ambientes del barrio de Flores, dentro de un bloque "full amenities", abona $75.000 "sin encargado, pero con t贸tem de seguridad, y servicio de limpieza de lunes a s谩bados, m谩s se帽ora de mantenimiento de jardiner铆a cada tanto".
En base a estas experiencias, Gervasio Mu帽oz, referente de Inquilinos Agrupados, destac贸 que "las expensas var铆an seg煤n los servicios. Por ejemplo, un monoambiente en un edificio en Caballito, con amenities, sea pileta, gimnasio, etc., puede pagar de 150.000 a 200.000 pesos, mientras que un departamento tres ambientes, en un edificio que no tiene esos servicios paga 50.000 pesos".
En este contexto de cifras en ascenso, Luciani Ota帽o remarc贸 que "la escalada de precios de los servicios y los ajustes salariales convirtieron el pago de expensas en un desaf铆o insostenible para muchos propietarios. El incumplimiento de esta obligaci贸n puede desencadenar consecuencias legales graves, como juicios ejecutivos, embargos y, en casos extremos, la p茅rdida de la propiedad".
El especialista en propiedades horizontales precis贸, en ese sentido, que "los due帽os morosos pueden ser demandados a trav茅s de un proceso judicial relativamente r谩pido, conocido como juicio ejecutivo". Este proceso, que como mucho dura dos a帽os, permite que el consorcio reclame las deudas de forma expeditiva, lo que puede derivar en una sanci贸n econ贸mica por parte de la Justicia".
No obstante, el abogado aclar贸 que "el remate siempre es la 煤ltima instancia, todos quieren cobrar y ning煤n juez va a rematar una propiedad si en medio del proceso aparece una posibilidad de acuerdo". En la mayor铆a de los casos, el acuerdo entre las partes establece un plan de pago, en af谩n de resolver la deuda, y evitar a su vez que la administraci贸n afronte dificultades para asumir los costos de mantenimiento, reparaciones y servicios esenciales, afectando as铆 la calidad de vida de los habitantes del edificio.
En relaci贸n a ello, Luciani Ota帽o reconoci贸 que "otra alternativa es la posibilidad de realizar pagos parciales voluntarios. Esto le permite al consorcio, al menos, recibir una parte de la deuda y, al mismo tiempo, demuestra la voluntad de pago del propietario sin incumplir completamente su compromiso. Esta estrategia puede ser beneficiosa para ambas partes, evitando que la deuda crezca descontroladamente".
Sin embargo, los consorcistas comienzan a analizar e implementar ciertas alternativas, algunas de ellas contundentes y severas. En principio se intenta "concientizar", sobre a todo a los inquilinos, de arrendar una propiedad que est茅 dentro de sus alcances econ贸micos. Al respecto, Carlos Tray谩n, presidente de la C谩mara de Administradores de Tucum谩n, asegur贸 que "esto es una comunidad consorcial y si uno no paga, perjudica al resto. Por eso, cada cual tiene que saber lo que puede gastar para elegir d贸nde vivir. Hay una realidad que hay que asumir, y es esencial tener sentido de ubicaci贸n, y de coherencia".
Pero tambi茅n el recorte de gastos asoma como una opci贸n a emplear cada vez m谩s, y principalmente dicho ajuste se aplica contra los encargados. En esa l铆nea, Luciani Ota帽o sostuvo que "el sueldo de los porteros y sus cargas sociales representan un 60% del total de las expensas. Por esta raz贸n, muchos edificios se est谩n replanteando prescindir del encargado y ahorrarse el 60% de las expensas. Prefieren contratar una empresa de limpieza por d铆as y horas".
Se trata de una determinaci贸n irreversible que el abogado justifica, al manifestar que "los propietarios e inquilinos no son multimillonarios como los quieren hacer parecer. En muchos casos son empleados que llegan con lo justo a fin de mes, monotributistas, emprendedores, estudiantes, discapacitados, jubilados. Es decir, trabajadores que les pagan a trabajadores".
Una serie de factores, variables y aristas que reflejan el estado de situaci贸n en los edificios, producto de sus expensas, que escalan a valores espeluznantes, da帽ando la econom铆a, ya deteriorada, de sus vecinos. Los cuales no saben m谩s qu茅 hacer para garantizarse seguir viviendo bajo techo, ubicando a los jubilados en una posici贸n l铆mite, que los impulsa a dejar de comer, con el fin de abonar los servicios que ofrece el complejo de departamentos en el que residen.