Responsable de merendero: 鈥淧as茅 de recibir 50 familias a brindar comida para 170"
Gladis Chirino tiene el聽comedor "Abuela Mimi", ubicado en el barrio Ej茅rcito de los Andes, m谩s conocido como聽Fuerte Apache. "Me da satisfacci贸n hacer esto", asegur贸.聽
En los momentos dif铆ciles y menos oportunos, cuando todo en la vida se vuelve cuesta arriba, es cuando m谩s suele verse el temple y el coraz贸n de las personas. Este fue el caso de Gladis Chirino (60 a帽os), quien hace 14 a帽os decidi贸 tomar una decisi贸n muy dif铆cil de llevar adelante, como fue la de abrir un comedor y mantenerlo con parte de su sueldo, cuando su marido acababa de quedarse sin trabajo.聽
El comedor y merendero 鈥淎buela Mimi鈥, bautizado as铆 por el apodo con el que se conoce a Gladis, funciona en su casa y est谩 ubicado sobre el barrio Ej茅rcito de Los Andes (Fuerte Apache), en la localidad bonaerense de Ciudadela. 聽
Para asistir a la gente del barrio, Gladis cocina tres veces por semana junto a sus dos nueras, una de sus hijas y su marido.聽鈥淐uando mi marido se qued贸 sin empleo, empec茅 a ver que en el barrio hab铆a tantos chicos que no ten铆an d贸nde comer que se me ocurri贸 la idea de armar un comedor y tuve enseguida el apoyo de toda mi familia鈥, explic贸 la mujer a聽"Cr贸nica".聽
Desde el a帽o 2007, Gladis y su familia dedican buena parte de su vida al comedor, que se transform贸 en una parte importante del barrio y con el que se ayudaron a sus vecinos a sobrellevar etapas dif铆ciles, como fue la de la pandemia del coronavirus que provoc贸 restricciones en todo el mundo.聽
Funcionamiento聽En medio del contexto que gener贸 el Covid-19, la jubilada de 60 a帽os se帽al贸 que la tarea del comedor se tuvo que multiplicar, al pasar de 鈥渞ecibir 50 familias a brindar comida para 170鈥, lo que los oblig贸 a tener que abrir 鈥tres veces por semana y no dos como antes鈥.聽
鈥淎 partir de ese momento tuvimos que empezar a golpear puertas para conseguir donaciones, de lo que se estuvo encargando mi hija Paola, que lleva adelante hoy la coordinaci贸n del comedor. Tuvimos la suerte de conseguir la ayuda de una empresa, que nos aporta ravioles y fideos鈥, cuenta Gladis.聽
Sin embargo, para otros alimentos y mercader铆a que necesitan, como es el caso de la carne y el pollo, Gladis decide poner la mitad de su pensi贸n y hace d铆a a d铆a malabares para poder llegar con el 鈥減resupuesto鈥 y poder cubrir las necesidades de la gente a la que brinda asistencia.聽
鈥淒urante muchos a帽os funcionamos como comedor y merendero. En un principio recuerdo que eran 8 chicos los que ven铆an a tomar la merienda ac谩 y luego se fueron sumando cada vez m谩s, lo que nos oblig贸 a tener que agrandar el espacio. Hoy por la pandemia solo estamos entregando viandas, pero esperamos pronto volver a recibir a los chicos鈥, resalta 鈥淢imi鈥.聽
En ese sentido, Gladis hace hincapi茅 en que trabajar en pandemia le ha dado miedo por la posibilidad de los contagios que se pudieran producir, por lo que toma 鈥渢odas las precauciones鈥 sanitarias para evitar cualquier posibilidad de que alguien en su familia se enferme.聽
C贸mo es su rutina聽Los d铆as en que abre el comedor, 鈥淢imi鈥 se levanta a las 7 de la ma帽ana para comenzar a 鈥渁comodar la cocina y picar la cebolla y el morr贸n鈥, mientras espera a sus dos nueras, que se suman a las 9 con todos los preparativos.聽
鈥淣os vamos dividiendo las tareas en la familia. Una se encarga de picar las verduras y otra de las donaciones. Los lunes y mi茅rcoles abrimos el comedor a las 12:30 del mediod铆a y solemos quedarnos hasta las 2 de la tarde, porque algunas mam谩s llegan con el tiempo justo a retirar su vianda, porque tienen que buscar a sus hijos a la escuela鈥, comenta Gladis.聽
Por otra parte, los viernes el comedor abre a las 7:30 de la tarde y brinda a los vecinos del lugar la cena, aunque Gladis agrega que siempre les dan de comer a las personas que asisten al lugar algo m谩s de comer para que se lleven.聽
鈥Preparamos gelatina, flan y bizcochuelos para que se lleven junto con la vianda. Hacemos un gran esfuerzo para tratar de no repetir comidas y que la gente que viene tenga una buena alimentaci贸n鈥, enfatiza 鈥淢imi鈥.聽
Entre la comida que se prepara, la jubilada detalla que suelen realizar 鈥済uisos, fideos con tuco o fideos con salsa blanca, salpic贸n, empanadas, pizza y a veces alguna otra comida, como milanesas o incluso pescado鈥.聽
La satisfacci贸n de ayudar聽Con una familia 鈥済rande鈥, que integran su marido, sus 12 hijos, sus 26 nietos y 2 bisnietos, Gladis se siente muy bien acompa帽ada, pero disfruta en especial del cari帽o que recibe por parte de los vecinos, que le reconocen su tarea de ayudar desde la cocina a que muchas familias puedan tener que comer.聽
鈥淯na vez una persona me dijo 鈥榲os est谩s loca鈥 por ponerme ayudar a cocinar tanto y poner parte de mi pensi贸n en esto, a lo que yo le respond铆 鈥榥o sab茅s lo bien que me hace鈥. Darle un plato de comida a un chico y que te lo agradezca es algo 煤nico. Me llena el coraz贸n. Me voy a dormir por las noches contenta, tranquila porque puedo ayudar a alguien m谩s que verdaderamente lo necesita鈥, subraya.聽
De cara al futuro, Gladis se ilusiona con volver a tener 鈥渆l comedor lleno de chicos鈥, mientras contin煤a trabajando duro, en coordinaci贸n con 鈥渙tros comedores del barrio鈥, para que los d铆as que 鈥淎buela Mimi鈥 abre de d铆a o de noche, ellos abran 鈥渆n el turno contrario鈥 y as铆 abastecer las necesidades de los vecinos, que pueden quedarse tranquilos al saber que nunca estar谩n solos.聽