Vivió toda su vida en la pobreza y a los 58 años descubrió que su padre era un empresario multimillonario
La vida del albañil cordobés podría cambiar rotundamente debido a la millonaria herencia que podría recibir.
A los 58 años, Marcelo Urbano finalmente logró descubrir su identidad luego de una larga búsqueda, la cual empezó cuando tenía tan solo 12 años.
Luego de varios años intentando encontrar la identidad de su padre, un resultado de ADN sacó a la luz que era hijo del empresario multimillonario Eduardo Lapaina.
Según el mismo protagonista contó, su madre habría quedado embarazada de uno de los hijos de la casa donde trabajaba como empleada doméstica, y aseguro que: "Fue una relación sin consentimiento".
De hecho, reconoció que fue la propia madre quien, antes de morir a causa de una enfermedad, destapó la noticia de que Lapaina era el padre biológico del cordobés de 58 años.
La vida en Villa de Soto no fue nada fácil para Marcelo, quien contó que para poder sobrevivir debió empezar a trabajar desde muy pequeño, abandonando el colegio y convirtiéndose en cartonero y albañil.
"Es muy difícil que con dinero se tape todo el daño que se hizo. Yo no tengo ni siquiera el primario, yo soy prácticamente analfabeto", señaló el hombre luego de que se le consultara acerca del dinero que podría llegar a recibir.
"Tengo buenos amigos, buenos hijos, y unos nietos hermosos, que eso no lo compra el dinero".
A raíz de la constante negación del multimillonario, el albañil cordobés decidió iniciarle un reclamo, de al menos 100 millones de pesos, por daños y prejuicios, a través de la vía judicial. Además, aseguró: “A pesar de que nos hemos visto tres veces, siempre me ignoró".
Pese a que el mismo juez de la causa resolvió que, debido a los dos ADN positivos, Marcelo debe llevar el apellido de su padre biológico, Lapaina sigue negando su vínculo y sentenció: "No puedo decir que lo quiero porque fue un desconocido que me despreció toda la vida".
En cuanto al porcentaje de la millonaria herencia que le corresponde a Marcelo, se trataría del 33,3% del total, ya que no es el único hijo del actual dueño de la prestigiosa bodega en Mendoza. Incluso, debería recibir también una enorme cantidad de dinero debido a los daños ocasionados.
Según su abogado Federico Crucella, el resarcimiento económico podría rondar entre 100 y 200 millones de pesos, mientras que el albañil reconoce "no tener ni idea de cuánto son 200 millones".
Consultado acerca de lo que haría con el dinero, Urbano asegura tener muy en claro que este será dirigido a sus cinco hijos: "Sinceramente, sé lo que haría: cambiar la vida de mis hijos y mis nietos porque yo estoy de vuelta en esta vida”.