La admirable lucha de Eliana, la mendocina que pidi贸 que le amputaran la pierna para dejar de sufrir

Un relato tan subjetivo como necesario. Una lecci贸n de fortaleza humana.

Eiana es Eliana Toro, mi pareja desde hace mil a帽os y, a la saz贸n, periodista de Diario Mendoza Today. Ergo, este relato no ser谩 objetivo, ni pretende serlo. Est谩 cargado de emociones y sensaciones y pretende relatar el derrotero de una mujer que decidi贸 ir contra la corriente, en un mundo que no entiende a煤n c贸mo lidiar con el dolor, f铆sico, ps铆quico y moral.

La trama arranca el domingo 17 de abril de 2016, cuando un imprudente taxista decidi贸 cruzar el sem谩foro en rojo y atropell贸 brutalmente a Eliana , quien iba a trabajar en su peque帽a moto. Ello hizo que se fracturara su pierna izquierda en mil pedazos.

Fue el comienzo de un derrotero interminable y agobiante: intervenciones quir煤rgicas, rehabilitaci贸n y una pierna que jam谩s qued贸 bien sanada. As铆 y todo, con una impronta envidiable, Eliana toler贸 durante 10 a帽os todo tipo de problemas, principalmente dolores que jam谩s cesaron y le han quitado el sue帽o en m谩s de una noche.

En noviembre de 2025 la situaci贸n se potenci贸: apareci贸 en su rodilla una inesperada hinchaz贸n que le quit贸 la poca movilidad que ten铆a. La situaci贸n se fue complicando al paso de las horas y debi贸 ser internada en el Hospital Central , donde le debieron abrir la pierna nuevamente para limpiarla por dentro. Alojaba una bacteria asesina, denominada "streptococcus aureus ".

Pas贸 varias semanas internada en aquel nosocomio, en medio de un calor sahariano. Nochebuena, Navidad, A帽o Nuevo... todo desde la cama de un hospital. Acaso tolerado por la excelente atenci贸n que le dispensaron all铆.

Un d铆a lleg贸 el alta, con la consiguiente alegr铆a, pero dur贸 poco: la bacteria volvi贸 a mediados de febrero y los m茅dicos fueron directos: hab铆a que volver a abrir esa pierna para limpiarla por dentro. Sin la garant铆a de extirpar la bacteria mortal.

Y all铆 Eliana sorprendi贸 a los galenos: "Quiero que me apunten la pierna", dijo. Con el convencimiento de los sabios. El silencio se apoder贸 de la escena por unos segundos.

Para m铆 no hab铆a una gota de asombro: ven铆amos hablando del tema desde hac铆a varios a帽os. "No puede ser que una persona que tiene una pr贸tesis en lugar de una pierna pueda hacer cosas que yo no puedo hacer", me dijo entonces.

Acto seguido, empez贸 a contactarse con personas que hab铆an sido amputadas por tal o cual complicaci贸n. Y ello la termin贸 de convencer.

La operaci贸n fue hace pocos d铆as, el 26 de marzo, casualmente el d铆a de su cumplea帽os. Dur贸 poco m谩s de dos horas y en menos de 48 horas le dieron el alta.

Lo que viene es trabajoso y denso: meses de fisioterapia, cicatrizaci贸n del mu帽贸n (jam谩s he escuchado palabra m谩s aborrecible), adaptaci贸n para la pr贸tesis, etc. Ser谩 un cambio de vida de 180 grados para Eliana, pero est谩 decidida a hacerlo.

Como dije, relato todo esto desde la subjetividad de un marido que admira a su mujer, no por esto en particular, aunque s铆, porque es de una valent铆a pocas veces vista. Pero tambi茅n por muchas otras cosas, porque Eliana es enorme, en todo sentido.

Una mujer sensible, amable, inteligente, hermosa y, lo m谩s importante, buena persona. La mejor que conoc铆 en mi vida. Sin un gramo de maldad.

No s茅 si esta historia es period铆stica, pero merec铆a ser contada, no s贸lo por ella, sino por todos los dem谩s seres humanos que pasan por trances de dolor extremo y no saben c贸mo lidiar con 茅l.

No es poco.

 Por Christian Sanz, director de Mendoza Today.