M谩s del 70% de los votantes de Milei afirma que su salario perdi贸 contra la inflaci贸n
En paralelo, casi 9 de cada 10 argentinos sienten que el salario pierde contra la inflaci贸n y crece el malestar.
El impacto del plan econ贸mico del Gobierno empieza a sentirse con fuerza en la vida diaria de los argentinos. Un relevamiento nacional muestra que la percepci贸n sobre la econom铆a personal se deteriora y muchos alertan que pierden contra la inflaci贸n.
Seg煤n un estudio de la consultora Zentrix, el 86,6% de los encuestados afirma que su salario no le gana a la inflaci贸n, el peor registro de la serie reciente. El dato marca un salto respecto a enero (75%) y marzo (84%) y se complementa con otro indicador clave: una proporci贸n similar de personas ya tuvo que modificar sus h谩bitos de consumo para sostener la econom铆a familiar.
El informe advierte, en este sentido, que el cambio m谩s profundo es cualitativo: el ajuste ya no implica recortar gastos "extra", sino aspectos centrales del d铆a a d铆a.
En esa l铆nea, el 60,4% asegura que sus ingresos le alcanzan solo hasta el d铆a 20 de cada mes, reflejando una dificultad extendida para cubrir necesidades b谩sicas.
Y un dato llama m谩s la atenci贸n y es que, entre quienes apoyaron a La Libertad Avanza en las elecciones del 2025, el 70,1% reconoce que su salario pierde frente a la inflaci贸n. En la oposici贸n, ese n煤mero escala al 98,1%, lo que muestra un consenso amplio sobre el deterioro del poder adquisitivo.
El estudio tambi茅n pone el foco en los cambios concretos en el consumo: m谩s de 8 de cada 10 hogares aplicaron alg煤n tipo de ajuste en los 煤ltimos seis meses. El 27,7% redujo salidas o gastos no esenciales, el 24,9% achic贸 compras habituales y el dato m谩s sensible es que el 28,8% recort贸 incluso en rubros b谩sicos como alimentos, salud o servicios.
A esto se suma una creciente distancia entre los datos oficiales y la percepci贸n social. El 70% considera que la inflaci贸n informada no refleja lo que ocurre en la vida cotidiana, una suba marcada frente al 56% registrado en enero. Seg煤n la consultora, no se trata de una discusi贸n metodol贸gica, sino de una "crisis de validaci贸n social" del dato p煤blico.
En paralelo, el informe vincula este deterioro con el plano pol铆tico. La narrativa "anti-casta", que hab铆a funcionado como sost茅n del ajuste, pierde eficacia: dos tercios de los encuestados creen que ese contrato se rompi贸 y que el Gobierno pas贸 a formar parte de aquello que criticaba.
El relevamiento concluye que el problema ya no es solo la inflaci贸n como variable econ贸mica, sino la p茅rdida de confianza.