Nos pasamos tres pueblos
Un femicidio de una adolescente de catorce años y la complicidad de un poder polÃtico y judicial negligente y corrupto. Ante la indiferencia de un sistema roto, la lucha y la memoria feminista son las únicas respuestas posibles.
Nos dijeron que nos pasamos tres pueblos, que exageramos, que gritamos demasiado, que marchamos demasiado, que pintamos paredes, que cortamos calles, que decimos "patriarcado" para todo, que hacemos "falsas denuncias", que vemos violencia donde no la hay, que hacemos polÃtica, que hacemos escándalo.
¿Cómo era? ¿Nos pasamos tres pueblos?
Acaban de asesinar a una nena de catorce años.
Catorce años.
Agostina tenÃa catorce años.
Y aunque la justicia corrupta y patriarcal diga que no, fue femicidio. Aunque los mismos de siempre se apuren a buscar excusas, aunque los mismos de siempre intenten cambiarle el nombre para que nos quedemos en el molde, aunque el fiscal felicite a los perros, aunque el fiscal se crea un héroe, aunque esté extasiado por las cámaras, por la visibilidad y por los micrófonos.
Fue femicidio.
Y el poder polÃtico y judicial es responsable: por acción, por omisión y por mirar para otro lado. Responsable porque si la justicia machista y patriarcal no hubiera liberado a Barrellier hace un año Agostina estarÃa viva, Agostina estarÃa viva, Agostina estarÃa. viva.
¿Lo decimos tres veces o lo repetimos mil veces más?
Agostina estarÃa viva y por eso tienen que renunciar todos. Todos. Otro "que se vayan todos". Porque ya no alcanza con pedir explicaciones. Hay una nena asesinada. Y hay responsables.
Mientras tanto siguen preguntándose por qué gritamos. ¿Por qué? Porque asesinan a una mujer por dÃa en Argentina. Una por dÃa. Porque si sos mujer estás en peligro. Y si sos pobre, más todavÃa porque la violencia también tiene clase social y código postal donde los cuerpos valen menos que otros.
Porque la droga y el narcotráfico atraviesan la mayorÃa de las muertes y femicidios en nuestros barrios mientras los gobiernos se pasan las culpas, la policÃa no toma denuncias, no se activan las alertas que se tienen que activar y la justicia llega siempre tarde con aires de magistrados honrados cuando la foto que era a color ahora está en blanco y negro.
Y todavÃa se preguntan por qué tenemos bronca. ¿Por qué?
Porque cuando le pegan a una nos pegan a todas.
Porque cuando te muestran los genitales por la calle nos los muestran a todas.
Porque cuando te persiguen por la calle nos persiguen a todas.
Porque cuando violan a una nos violan a todas.
Porque cuando matan a una nos matan a todas.
Porque nuestros cuerpos siempre son botÃn de guerra
Porque cuando tu amiga te dice "avisá cuando llegues", en realidad te está diciendo "avisame si seguÃs viva".
- "Avisame cuando llegues. Llegaste?. Amiga llegaste?. Amiga... Estoy preocupada. Avisame porfa cuando llegues. Amiga..."
Porque "Ni una menos" y "Vivas nos queremos" y todos los slogans que se leen en los carteles de las marchas y todas las fotos colgando del pecho de los que perdieron a su amiga, su hermana, su hija, su sobrina, su novia.
Porque un paÃs que no se rompe frente al femicidio de una nena de catorce años es un paÃs que ya está roto.
¿Cómo era? ¿Nos pasamos tres pueblos?
Acaban de asesinar a una nena de catorce años.
Catorce años.
Agostina tenÃa catorce años.
Hay un femicidio por dÃa y nos vamos a pasar mil pueblos si es necesario y si hacen falta nos pasaremos diez mil más.
Y a tÃtulo personal quiero decirles que si alguna vez no vuelvo, tienen permiso de romper el mundo entero hasta que todas podamos volver a nuestras casas vivas y sin miedo.
Porque como dice Zuleika Esnal: "Si la justicia es machista que sea feminista la memoria".