Para que la carne no sea un lujo, los 7 cortes baratos para ahorrar y disfrutar una rica comida
Del osobuco a la marucha, conocé los secretos para comer carne gastando poco. Además, todos los descuentos de abril para comprar este fin de semana.
Comer carne en Argentina no tiene que ser un lujo de una vez al mes. Aunque los precios no dan tregua en este arranque de abril, todavÃa quedan "tesoros escondidos" en la carnicerÃa que casi nadie pide por desconocimiento. Si sabés qué pedir y aprovechás los beneficios de las billeteras virtuales, podés armar un banquete por dos mangos.
El especialista Pietro Sorba reveló los cortes "olvidados" que son un manjar si se los trata con cariño. Acá te pasamos la lista definitiva y el trucazo de Cuenta DNI para que el sueldo rinda mucho más.
1. Osobuco: el rey del guiso
Es la parte final de la pata y el corte más noble para la olla. El secreto para que no te lleve todo el dÃa es la olla a presión: en 25 minutos lo tenés "manteca". Si no, tenés que darle dos horas y media a fuego bajo. El caracú (el hueso con grasa) le da un sabor que no tiene ningún bife de lomo.
2. Azotillo: el "falso" matambre
Está cerca del cuello y es un corte duro pero con muchÃsimo sabor. Es ideal para hacerlo al horno con mucho lÃquido o estofado. Si lo cocinás bien despacio, se deshace solo. Es la opción perfecta para cuando el presupuesto no llega para un vacÃo o un matambre.
3. Marucha: la tapa que es un manjar
Es una tapa que está arriba del bife ancho. Si el carnicero le saca el cartÃlago del medio, es una manteca. Sirve para todo: a la plancha, al horno o en el guiso. Tiene un marmoleo de grasa que le da un gusto espectacular y cuesta mucho menos que los cortes de primera.
4. Carrillera: las mejillas de la vaca
Casi nadie las pide, pero en los restaurantes caros son la estrella. Son las mejillas del animal y tienen una textura única. Probalas en estofado o picadas para rellenar canelones; el sabor es mucho más profundo que el de la carne picada común.
5. Rabo: colágeno puro para la salsa
Es la cola de la vaca. Tiene hueso, grasa y una carne tierna que se despega sola después de una cocción larga. El secreto es que el colágeno se derrite y te deja una salsa espesa y brillante que no necesita harina ni nada raro.
6. Corazón de cuadril: el reemplazo del peceto
Si querés hacer carne frÃa para sándwiches y el peceto te parece un robo, pedà corazón de cuadril. Tiene muy poca grasa, se seca menos y rinde un montón. Es la alternativa maestra para comer sano y magro sin fundir la tarjeta.
7. Tapa de cuadril: la famosa "picaña"
En Brasil la aman y acá a veces queda olvidada. Tiene una capa de grasa blanca que, cuando la hacés a la parrilla o al horno fuerte, se carameliza y es una bomba. Es mucho más barata que el bife de chorizo y tiene el mismo impacto en la mesa familiar.
El especialista Pietro Sorba reveló los cortes "olvidados" que son un manjar si se los trata con cariño.