A 50 a帽os de la llegada del hombre a la Luna

Cr贸nica Fen贸menos Paranormales聽La misi贸n Apollo XI y聽algunos aspectos enigm谩ticos de un hecho hist贸rico.

Por Doctor Antonio Las Heras
paranormal@cronica.com.ar

Quienes, aquel 20 de julio de 1969 (se cumplen 50 a帽os el pr贸ximo s谩bado siguieron por radio y televisi贸n la haza帽a protagonizada por Neil Armstrong y Edward Buzz Aldrin nunca supieron que la misi贸n estuvo a punto de convertirse en un desastre y que el M贸dulo de Excursi贸n Lunar (LEM) bien podr铆a haberse convertido en el ata煤d para ambos. En efecto, algo que la NASA siempre ha reconocido es que cuando el LEM se aproximaba al punto donde deb铆a alunizar, encontr贸 obst谩culos que se lo impidieron. Por ello debi贸 utilizar precioso combustible auxiliar hasta desplazarse a un lugar conveniente. De haberse tratado de un mayor desplazamiento… no habr铆a quedado reserva suficiente para el despegue rumbo a la nave Apolo XI en la que, en 贸rbita lunar, los aguardaba Michael Collins.

Inconvenientes

驴Qu茅 fall贸? Recuerdo haber visitado el museo del espacio en Cabo Kennedy donde, en la sala dedicada a este hist贸rico viaje del que, ahora, se cumple medio siglo, se explicaba que el lugar elegido previamente para el alunizaje no hab铆a sido el adecuado por tener el terreno formaciones que imped铆an la correcta y eficaz operaci贸n del LEM.

Puede ser. Pero es, como m铆nimo, rara esta explicaci贸n. Pues el sitio hab铆a sido elegido con聽mucho cuidado y anterioridad, bas谩ndose en fotos provistas por espacionaves (naves espaciales) autom谩ticas que la misma NASA hab铆a enviado desde a帽os antes y que tomaron miles de fotos. Con toda esa documentaci贸n fue elegido el sitio. 隆Y sin embargo result贸 errado!

Hay otra posibilidad. Y es la que public贸 en una de sus ediciones de agosto de ese mismo 1969 un diario prestigioso como lo es The Washington Post. El mismo del esc谩ndalo de Watergate que termin贸, por primera vez en la historia de los Estados Unidos, con un presidente (Richard Nixon) renunciando a su cargo.

Otra versi贸n

Con respecto al Apollo XI, The Washington Post public贸, en primera plana, un di谩logo entre Armstrong y Aldrin con sus interlocutores en la base de Houston, Texas, que no fue el emitido al p煤blico. Se trat贸 de una comunicaci贸n secreta en la cual los astronautas explicaban que no pod铆an alunizar en el sitio elegido pues all铆 hab铆a veh铆culos extraterrestres e, inclusive, hangares. Estos hechos fueron admitidos posteriormente tanto por Otto Binder, quien fuera por entonces miembro del equipo de NASA, como por el entonces director Christopher Craft, quien lo hizo despu茅s de haber abandonado su actividad en esa agencia espacial.

En 1979 el jefe del sistema de comunicaciones de la NASA, Mauricio Chatelain, confirm贸 el hecho de que Armstrong hab铆a reportado la presencia de dos OVNIs en un cr谩ter lunar. As铆 lo explic贸: “El incidente es de conocimiento com煤n para todos los integrantes de la NASA, pero ninguno habl贸 de eso hasta ahora”. Y Agreg贸: “... todos los vuelos Geminis y Apollo fueron seguidos, de lejos o de cerca, por espacionaves de origen extraterrestre. Discos voladores u OVNIs, si quiere llamarlos por su nombre. Todas las veces que esto sucedi贸 los astronautas informaron y el control de la misi贸n orden贸 silencio absoluto”.

P茅rdida sospechosa

Para arrojar mayor controversia al tema, hace algunos a帽os ejecutivos de la NASA reconocieron que las cintas grabadas de aquel vuelo, 隆estaban perdidas! Finalmente explicaron que las hab铆an borrado, d茅cadas atr谩s, para volver a grabar en ellas puesto que estaban faltos de presupuesto. Una argumentaci贸n que ni siquiera es necesario analizar de tan absurda que resulta.

M谩s recientemente, se dijo que si bien ya no se contaba con aquellos originales, exist铆an a煤n un par de copias. Una en los archivos de la CBS News y otra en el Centro Espacial Johnson, en Houston. Pr茅stese atenci贸n a esto: 隆copias! De las que, claro est谩, es imposible determinar si coinciden con lo que se ve铆a en esos originales tan livianamente borrados.

驴Hubo censura?

Llegado a este punto de lo que se emiti贸, conviene recordar que las im谩genes que el p煤blico pudo ver a trav茅s de los televisores fueron precarias, imprecisas; lo que aviv贸 las hip贸tesis conspirativas. Que todav铆a se mantienen. Sobre todo las que sostienen que el hombre nunca lleg贸 a la Luna y que todo fue un enga帽o propagand铆stico de los yanquis. Hemos de admitir, s铆, que, tal vez, algunas de las fotos bien pueden ser hechas en estudio. A efectos de darle m谩s realidad al hecho. Eso puede ser. Un ardid publicitario. Pero que las misiones Apollo trasladaron personas a la Luna no tengamos duda alguna. De haber sido una patra帽a la primera que habr铆a denunciado el enga帽o habr铆a sido la ahora ex Uni贸n Sovi茅tica, que result贸 la gran perdedora de la carrera espacial. Siendo que, hasta poco antes, manten铆a la delantera desde el 4 de octubre de 1957, cuando puso en 贸rbita al Sputnik I, primer sat茅lite artificial de la Tierra.

隆Masones!

Un hecho que llam贸 la atenci贸n a los televidentes de ese entonces fueron los primeros movimientos que hace Neil Armstrong para alejarse del M贸dulo de Excursi贸n Lunar. Unos saltitos. Uno algo m谩s largo que el otro. Hasta detenerse. Fue una se帽al. Que, en todo el mundo, result贸 comprendida por los miembros de una fraternidad. La Masoner铆a. Orden inici谩tica a la cual pertenec铆a el primer hombre en pisar el sat茅lite. De igual manera que Buzz Aldrin, de quien se afirma llev贸 consigo una bandera bordada con el emblema del Supremo Consejo del Grado 33 de la Jurisdicci贸n Sur del Rito Escoc茅s Antiguo y Aceptado. La bandera est谩 colgada en la Biblioteca del Museo Mas贸nico, en Washington.

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