驴Akenat贸n tuvo un origen extraterrestre?
CR脫NICA FEN脫MENOS PARANORMALES聽Varios cient铆ficos mantienen razonables dudas con respecto a cu谩l era la procedencia de algunos monarcas egipcios. Aqu铆, un caso emblem谩tico.
Por Leo Schwarz
paranormal@cronica.com.ar
Desde hace cierto tiempo, entre la comunidad de cient铆ficos que se dedican al estudio del Egipto Antiguo, surgi贸 un interrogante en relaci贸n al origen de la humanidad . 驴Fueron los faraones de Egipcio h铆bridos extraterrestres? Se preguntan algunos con suma frecuencia; 驴Es posible que los seres humanos no sean originarios de la Tierra como algunos sugieren? Se consultan otros tantos.
En ese contexto cargado de incertidumbres, dudas y enigmas, existe una amplia masa de la sociedad que entiende que Egipto est谩 lleno de misterios. La construcci贸n de la gran pir谩mide o la antigua mitolog铆a genera situaciones que desconciertan a los eruditos, teniendo en cuenta que estaban muy adelantados a su 茅poca. Y Akenat贸n parece ser el apuntado, de cara a estudios que generan controversia.
Un tipo diferente
Neferjeperura Amenhotep, tambi茅n conocido como Amenhotep IV o Amenofis IV; que despu茅s este se har铆a llamar Ajenat贸n, Akhenat贸n o Akenat贸n, fue el d茅cimo fara贸n de la dinast铆a XVIII de Egipto. Este muchacho fue diferente, con respecto a todo lo conocido o estudiado, al menos hasta ahora. Hijo peque帽o de Amenhotep III reinar铆a Egipto en el per铆odo 1353-1336 AC.
Justamente muchos consideran que Akenat贸n fue un Rey Extraterrestre. Para respaldar esta teor铆a que obviamente genera ruido, algunos investigadores se enfocaron en diferentes anomal铆as m茅dicas singulares para explicar su apariencia. Entre esas anomal铆as se encuentran el extra帽o s铆ndrome de Frohlich, el s铆ndrome de Klinefelter, o el s铆ndrome de Marfan. Pero la verdad es que los expertos no se ponen de acuerdo con cu谩l de esos males fue afectado. El pensamiento poco convencional sugiere que podr铆a ser, de hecho, el resultado de una intervenci贸n extraterrestre y que su extra帽a apariencia y su no menos indecifrable forma de gobernar Egipto. Es, sin dudas, una indicaci贸n que podr铆a apuntar a una conexi贸n con otro mundo distante de la Tierra.
Rasgos a considerar
驴C贸mo era espec铆ficamente su apariencia? Akenat贸n era distinto a todos los faraones que hasta hasta el momento se detectaron. Ten铆a ojos grandes muy alargados, un vientre muy abultado (como si se tratara de de una embarazada), pechos deformados como si fueran de una mujer; brazos muy largos y, lo m谩s sorprendente, luc铆a un cr谩neo sospechosamente alargado.
Si bien se sabe fehacientemente que existieron otras civilizaciones humanas que visitaron la Tierra en la antig眉edad, hasta la actualidad no se conoce ninguna que fuera de cr谩neos alargados.
Asimismo, al extra帽o joven lo apodaron el fara贸n rebelde por los grandes cambios religiosos que impuls贸. Es que Akenat贸n decidi贸 que se dejara el culto a los varios dioses que hab铆a y que se adorara a un 煤nico dios, el dios At贸n. Tanto el extra帽o monarca como Nefertiti se proclamaron representantes absolutos del dios Sol de todo el planeta. Su s铆mbolo era un disco solar con unos rayos que acog铆an a todo lo que hab铆a a su alrededor, que podr铆a representar una nave extraterrestre. Tan fuerte era el culto de Akenat贸n, que mand贸 a construir la nueva capital llamada Ajetat贸n, una ciudad en la cual estaba hecha de m煤ltiples patios y jardines adorando al dios Sol.
Todos los Faraones mandaban que los monumentos que fueran elevados en su honor fueran esculpidos luciendo fuertes e imponentes; en cambio, el llamado fara贸n rebelde, mand贸 que se le esculpiera tal y como luc铆a realmente, con ese cuerpo desgarbado, algo deforme.
En cuanto al misterio que envuelve a todos los Faraones del antiguo Egipto, tras un pormenorizado estudio se confirm贸 que su sangre聽era tipo RH Negativo. 驴Acaso es el Grupo Sangu铆neo RH Negativo igual a Patrimonio Alien铆gena? Es un gran misterio, que por el momento no se ha logrado dilucidar, pero que parece ir en ese sentido. Entonces, a partir de esas consideraciones, 驴es posible que la momia de Akenat贸n se haya mantenido oculta ya que es una evidencia del contacto extraterrestre, ocurrido en tiempos del Egipto Antiguo? Si bien los cuerpos de muchos faraones y miembros de sus familias se conservaron casi perfectamente, jam谩s se encontr贸 ninguna momia de Akenat贸n. Mucha gente piensa que no pudimos encontrar en la momia de este rey, ya que reescribir铆a totalmente la historia y el origen de la humanidad y el Antiguo Egipto, tal cual como la conocemos.
Los cambios religiosos que impulso
Por qu茅 Akenat贸n rompi贸 las tradiciones polite铆stas de su floreciente reinado en el Antiguo Egipto e instaur贸 un culto a un dios 煤nico? Todo se inici贸 con una visi贸n m铆stica. O mejor dicho, con una aparici贸n de un objeto luminoso que le revela que debe ser la nueva religi贸n para su naci贸n. Seg煤n cuentan los relatos antiguos, durante una cacer铆a del le贸n el fara贸n Akenat贸n, tuvo un encuentro con un “disco solar resplandeciente”, posado sobre una roca.
Akenat贸n se postr贸 de rodillas ante el disco, qued贸 traspuesto y empez贸 una nueva era. Seg煤n los te贸ricos de los antiguos astronautas este disco solar no es m谩s que una nave extraterrestre en la que viajaba un emisario de Enki, una autoridad estelar superior que le dio las instrucciones requeridas para erradicar el polite铆smo e iniciar el culto monote铆sta. 驴Por qu茅 tanta insistencia? El culto religioso genera un miedo a los designios de un dios 煤nico, quien dicta las pautas a seguir en lo concerniente a su adoraci贸n, y es all铆 donde est谩 el peligro, ese sentimiento de fe ciega que genera la veneraci贸n a un dios 煤nico para la raza humana.
Amenofis era por entonces un joven monarca de la dinast铆a XVIII que no contaba con los triunfos y las conquistas de sus antepasados. Su car谩cter era m谩s pac铆fico y contemplativo. Sin embargo, pas贸 a la historia por hacer algo que ning煤n otro fara贸n anterior a 茅l, se atrevi贸 a hacer, ni siquiera a imaginar: derrotar a los viejos dioses y poner en su lugar al “bendito y gozoso At贸n”, un nombre que no era nuevo en el pante贸n egipcio.
De hecho, en una inscripci贸n de la dinast铆a XII se puede leer: “El subi贸 al cielo y se fundi贸 con At贸n, el cuerpo del dios que lo hab铆a creado”. Se avecinaba una聽revoluci贸n religiosa en toda regla como jam谩s se hab铆a visto en Egipto, a la que la historia oficial y la iglesia reconocen hist贸ricamente como la “herej铆a de Amarna”.