Churchill sab铆a de la existencia de los OVNIS y lo ocult贸 por incre铆ble raz贸n
Cr贸nica Fen贸menos Paranormales聽El ex primer ministro del Reino Unido, quien hab铆a sido notificado de una extra帽a situaci贸n vivida por soldados brit谩nicos durante la Segunda Guerra Mundial,聽fue acusado por encubrimiento.
Por Marcelo Peralta Mart铆nez
paranormales@cronica.com.ar
Winston Leonard Spencer Churchill, quien naci贸 el 30 de noviembre de 1874 y muri贸 el 24 de enero de 1965, a los 90 a帽os, fue un pol铆tico, estadista, historiador y escritor brit谩nico, conocido por su liderazgo del Reino Unido durante la Segunda Guerra Mundial. Entre otras cosas, Churchill es considerado uno de los grandes l铆deres en tiempos de guerra y fue primer ministro del Reino Unido en dos per铆odos (1940-45 y 1951-55). Adem谩s de notable orador, fue tambi茅n oficial del Ej茅rcito brit谩nico.
Por otra parte, trabaj贸 como periodista y fue corresponsal de guerra en Cuba para The Daily Graphic. Durante la Segunda Guerra Anglo-B贸er cumpli贸 las mismas funciones para el influyente diario conservador The Morning Post. Como si esto fuera poco, era artista y es el 煤nico primer ministro brit谩nico galardonado con el Premio Nobel de Literatura e inclusive fue nombrado ciudadano honorario de los Estados Unidos.
Ahora que conocemos un poco m谩s su curriculum vitae, podemos dimensionar la magnitud de un suceso jam谩s difundido, que vio la luz hace muy pocos d铆as.
ReveladorDiferentes documentos atestiguan que Winston Churchill orden贸 el encubrimiento de un encuentro cercano del tercer tipo. Al parecer, el primer ministro brit谩nico fue informado por un grupo de soldados, tripulantes de un avi贸n de la RAF, sobre el avistaje de un Objeto Volador No Identificado (OVNI) durante la Segunda Guerra Mundial en la costa inglesa, y Churchill habr铆a ca铆do en la cuenta de que si revelaba p煤blicamente la verdad la gente perder铆a la fe en la religi贸n y ya no seguir铆a creyendo en la iglesia. Adem谩s, tem铆a por un brote de p谩nico masivo.
Al mismo tiempo, seg煤n figura en los archivos secretos recientemente publicados, prohibi贸 informar sobre el incidente por un tiempo prudencial de cincuenta a帽os. El acta聽correspondiente a este decreto se hizo en Estados Unidos, durante una reuni贸n con el general Dwight Eisenhower y el comandante principal de las Fuerzas Aliadas norteamericanas, ya casi sobre la 煤ltima parte de la citada guerra.
驴Qui茅n lo acusa y c贸mo obtuvo las pruebas?Las acusaciones fueron hechas por el nieto de uno de los mencionados soldados que vivi贸 la experiencia paranormal.
Este joven, en 1999, le escribi贸 al Ministerio de Defensa de su pa铆s para recopilar m谩s informaci贸n sobre toda esta historia que le hab铆a contando su abuelo durante sus 煤ltimos a帽os de vida y con varios detalles.
Cabe aclarar que esta denuncia estaba incluida en los hist贸ricos documentos desclasificados sobre ovnis de los Archivos Nacionales de Inglaterra. Estos textos incluyen material recopilado desde 1995 hasta 2003: m谩s de 5.000 p谩ginas de diferentes informes y legajos que presentan varias cartas y dibujos descriptivos.
De todo este archivo, varias eran las cartas que indicaban que “un avi贸n de reconocimiento regresaba de una misi贸n cuando estaba a la sombra de un ovni met谩lico cerca de la costa de Inglaterra, posiblemente sobre Cumbria”.
En el texto se detalla que toda la tripulaci贸n tom贸 fotograf铆as de la impactante nave, la cual, describieron, “flotaba silenciosamente” como una nube por encima del “diminuto avi贸n”.
El hombre que difundi贸 el caso, y quien escribi贸 la carta sobre los hechos, es un f铆sico de Leicester y afirm贸 que, seg煤n le dijo su abuelo, “luego escuch贸 a Churchill hablando con Eisenhower sobre el incidente”.
Tambi茅n advirti贸 que estaban visiblemente afectados por el caso, por lo que el primer ministro orden贸 directamente que la situaci贸n permaneciera en secreto durante cincuenta a帽os o m谩s.
En aquella reuni贸n un experto en armas desestim贸 algunas hip贸tesis sobre que el objeto visto era un misil y sostuvo que la historia “estaba totalmente m谩s all谩 de cualquier capacidad imaginada para la 茅poca”.
Fue entonces cuando otro de los presentes se anim贸 a pronunciar lo que varios pensaban y habl贸 de “ovnis y cosas inmensas que surcan los cielos”.
Acto seguido, el propio Churchill redact贸 el informe que permanecer铆a oculto por d茅cadas. Ante semejantes afirmaciones y pruebas recabadas, el f铆sico escribi贸: “Hubo una incapacidad general para que ambas partes hicieran coincidir una explicaci贸n plausible con estas observaciones, y esto caus贸 un alto grado de preocupaci贸n”. En esta l铆nea, el experto record贸 que, previo a tomar la pluma, las palabras de Churchill fueron: “Este evento deber铆a clasificarse de inmediato, ya que crear铆a p谩nico masivo entre la poblaci贸n general y destruir铆a la creencia en la Iglesia”.
Una denunciaPor 煤ltimo, el f铆sico manifest贸 que su abuelo qued贸 “muy afectado por su experiencia y se lo cont贸 a muy pocas personas” para que no lo tratasen como “loco”. Luego de aclarar que la salud mental del ex soldado estaba en perfecto estado, subray贸 que mantendr铆a vigente la investigaci贸n y, al mismo tiempo, intentar铆a descifrar la ciencia oculta detr谩s del incidente, ya que el anciano le recalc贸, poco antes de fallecer: “Estoy convencido de que el objeto era de una tecnolog铆a superior a todo lo visto” y “con una potencia inigualable”.
Rusos, alemanes, yanquis y nipones tambi茅n los vieronA pesar de que ahora sali贸 a la luz el tema del ocultamiento de uno de los pr贸ceres de Gran Breta帽a, como fuera el primer ministro聽Churchill, que prefiri贸 no dar a luz la existencia del fen贸meno OVNI durante la m谩xima conflagraci贸n armada en la historia de humanidad, como fue la llamada Segunda Guerra Mundial, tambi茅n los aviadores rusos e inclusive los estadounidenses y japoneses dijeron haber visto extra帽as naves que llegaron a “acompa帽arlos”.
En un mundo convulsionado en la primera parte del siglo XX, el conflicto desatado entre 1939 y 1945 fue protagonizado por todas las potencias mundiales de aquel entonces y muchos pa铆ses m谩s que tomaron parte activa o pasiva, seg煤n sus posiciones (muchas ambiguas), en una confrontaci贸n que tom贸 tintes de odio racista y apetencias expansionistas y que tuvo una cifra aproximada de 60 millones de v铆ctimas fatales y miles de millones de d贸lares en p茅rdidas materiales, ciudades arrasadas y mucho por recuperar, adem谩s de que signific贸 una modificaci贸n sustancial en el mapa geopol铆tico.
En ese contexto, y m谩s all谩 de la evoluci贸n que tuvo la industria pesada, a茅rea, naval y de armamentos, tambi茅n ambos bandos (los Aliados y el Eje) sospechaban de la existencia de armas secretas. Sin embargo, los pilotos de los aviones de guerra sab铆an que hab铆a leyes f铆sicas que en la Tierra son imposibles de cumplir a menos que se utilizaran tecnolog铆as desconocidas.
As铆, ante las apariciones de extra帽as naves que “sol铆an acompa帽arlos” algunos trayectos, tanto los rusos como los alemanes y los ingleses, pero tambi茅n hay testimonios de aviadores yanquis y japoneses, coincid铆an en que los aparatos voladores de formas desconocidas no se involucraban en la lucha y s铆 parec铆an ser simplemente observadores de cuanto suced铆a.
Inclusive, en los vuelos de los grandes bombarderos yanquis desde los que se lanzaron las bombas at贸micas sobre Hiroshima y Nagasaki, en Jap贸n, hay una versi贸n de que ciertas “luces” los escoltaron durante algunos minutos...