¿Cómo será el dÃa después de la pandemia de coronavirus?
Crónica Salud A la espera de una vacuna y el fin de la cuarentena en todo el mundo, aparecen muchos interrogantes con relación al futuro.
Por Gabriel Arias
salud@cronica.com.ar
Al mejor estilo de los filmes “El dÃa después de mañana”, “Impacto profundo” o “La quinta ola”, la humanidad se debate al igual que en dichas pelÃculas entre la incertidumbre de saber qué será de su futuro, cómo seguirá la vida, de qué manera repercutirá el paso del coronavirus por el planeta, en particular en nuestro paÃs, y sobre todo, si la inmensa mayorÃa será capaz de mejorar y valorar todo lo que nos rodea tras el sombrÃo panorama de miedo, desesperación y muerte que ha invadido a millones de personas, o si los tiempos que se avecinan serán por demás duros de transitar.
Estos son los grandes interrogantes que por estos dÃas deambulan por las millones de cabezas de cientÃficos, polÃticos, figuras de renombre mundial o simplemente un mero trabajador, empleado o comerciante, que sólo querÃa ganar su remuneración diaria a base de su trabajo y sacrificio, para vivir una vida “tranqui”, hasta que irrumpió el Covid-19 y trastocó prácticamente todo en la sociedad.
Tiempo al tiempoSi bien las respuestas concretas se conocerán con el paso del tiempo, en la actualidad se permite vislumbrar cómo puede llegar a darse la salida de la famosa cuarentena, que ya se está observando de manera paulatina en algunos lugares de globo, pero que nada garantiza que no vuelva a ocurrir.
Mientras tanto, el empleo y los sueldos corren serio riesgo debido a que, por un lado, varias fuentes de trabajo ya se han perdido -o están por hacerlo- por el cierre de fábricas, emprendimientos o pymes, acuciados por el encierro que impone la cuarentena obligatoria que rige en nuestro paÃs, asà como en otras latitudes, por lo que el interrogante más preocupante es saber cuánto daño más sufrirá un trabajador con esta pandemia.
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Y esa preocupación subirá en la escala desde el cuentapropista, el comerciante que venderá menos, los empresarios de todos los segmentos, aunque notoriamente complicará a los más chicos, y hasta el Estado, que en el caso de la Argentina planeaba refinanciar su deuda y esta pandemia obligó al actual gobierno a entrar en una especie de impasse, esperando mejores tiempos.
Menos plataEn cuanto a los sueldos, ya se vio en diversas partes del mundo que hay reducciones, desde los planteles de fútbol, grandes empresas o empleados estatales, pero también asalariados de empresas pymes.
Muchos especulan que conviene sacrificar un porcentaje del ingreso para que eso no se transforme en una quiebra o indemnización, lo que evidentemente perjudicará siempre al de menos remuneraciones. Todo un combo que también será una respuesta a dar en el futuro. La misma de aquellos profesionales, empresarios, empleados o emprendedores que están obligados a tomar créditos para salvar sus oficinas, estudios, comercios, aunque los préstamos no son fáciles de obtener por los enormes requisitos y obstáculos que suelen imponer las entidades bancarias, con lo cual en muchos casos será difÃcil la recuperación.
Con este panorama, la pregunta a responder en el corto plazo es saber cómo seguimos, porque, además, es casi seguro que la población de riesgo, es decir los mayores de 65 años y los menores de 2, continuarán con la cuarentena hasta que se considere oportuno que vuelvan a la vida normal, a ver a sus hijos, nietos, amigos.
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Simplemente salir a pagar un impuesto o ir al cine. ¿Se podrá psicológicamente recuperar la confianza y transitar libremente por las calles como lo hacÃamos antes?
Superar el miedo¿Qué pasará con aquellas personas que sienten miedo a relacionarse con otras?, o ¿cómo repercutirá la vida y la salud fÃsica y mental tras convivir largo tiempo con el encierro? ¿Quedarán resentidas muchas relaciones de todo tipo tras la convivencia obligada?
Son todas dudas que tal vez se resuelvan, pero que hoy carecen de alguna afirmación. La larga cuarentena que deben sostener los grupos de riesgo no hace otra cosa que inculcarles algo de miedo de cara a la “presunta vuelta” a la vida como era antes del coronavirus, y el contacto con otras personas no será fácil sobre todo si hay desconfianza en que otra persona pueda contagiar.
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Las imágenes vividas semanas atrás en nuestro paÃs con miles de jubilados en las calles, haciendo cola para poder cobrar, es un simple ejemplo, algo que causó indignación y temor y que no hizo otra cosa que generar pánico por un posible contagio en masa, y que podrÃa rever la forma de cobrar de los pensionados.
A tener pacienciaMuy probablemente varias costumbres cambiarán en algo, o tal vez bastante. Los tÃpicos besos, abrazos y las largas mateadas entre amigos y parientes tendrán que esperar, aunque no será tarea fácil debido a la calidez que poseemos los latinos y los argentinos en especial. Tal vez, la higiene que muchos no tenÃan como una cuestión primordial pase a ser algo cotidiano y tan común como debiera ser en una civilización que se precia de avanzada.
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En pleno siglo XXI y con la tecnologÃa de nuestro lado, las escuelas tal vez no cedan tanto terreno, porque si bien asistir al jardÃn de infantes, colegio o universidad es clave para un buen entendimiento e interacción con compañeros y docentes, ahora parece una utopÃa y por eso las clases a distancia se adjudican ahora un lugar por sobre las convencionales. Es decir, hoy lo más importante está en conservar la salud, mientras que los estudios quedaron algo relegados, a la espera de tiempos mejores.
Cambios sustancialesSi hay un sector que jamás volverá a ser el mismo es el sanitario, ya que esta pandemia le permitió vivir un verdadero bautismo de fuego en situación lÃmite, obligado a aprender frente a los contagiados y las numerosas pérdidas de vidas. La lección de cómo debe prepararse una sociedad para afrontar una situación de semejante magnitud pareció asimilarse en el paÃs. Los equipos para los médicos, enfermeras o camilleros serán más sofisticados y no se podrá improvisar más, porque no se puede prever si mañana aparecerá otro virus tan potente pero con otro nombre. Por eso, los profesionales de la salud recibieron su “bautismo de fuego” con la aparición del Covid-19.
Además, todos los habitantes del paÃs tienen la obligación de usar barbijo o tapaboca ya sea en cÃrculos cerrados como en espacio públicos, algo que nunca se habÃa visto en la historia y que, sin duda, es una medida para cuidarse a uno mismo y a los otros.
Otras actividadesDe la mano del punto anterior está el cumplimiento de la ley, y la pregunta a dilucidar es si habremos aprendido de los malos modales, de los pretextos o de las insólitas mentiras que se escuchaban a diario para burlar los controles y poner en riesgo nuestra vida y la del prójimo. Los deportes y el divertimento no están exentos de este mal.
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Una de las revoluciones sociales que comenzó a vivir la humanidad a partir del siglo XIX, y que explotó con todo en las últimas cinco décadas, va a dejar enormes grietas que arreglar. De igual manera, el espectáculo, las manifestaciones artÃsticas como el teatro y el cine, deberán reconfigurar muchas cosas, porque todo parece que cambiará (ver tema aparte). Los cambios se avecinan y, para bien o para mal, algo sà será seguro: tras el paso del coronavirus, ya nada será igual. Ojalá el ser humano aprenda la lección, y no sean muchos más los perjudicados que los beneficiados.