Con los cambios climáticos reaparecen las enfermedades estacionales
 CRÓNICA SALUD Los dÃas destemplados afectan a las personas más expuestas a todo tipo de patologÃas respiratorias.
Con la llegada del otoño, los cambios de clima se intensifican y con ellos, las consultas por patologÃas respiratorias, especialmente entre la población más vulnerable: niños menores de 5 años y adultos mayores.
ResfrÃos, gripes, bronquitis y faringitis son los cuadros más frecuentes y, si bien su gravedad varÃa según los sÃntomas, es muy útil identificar cada caso para saber cuándo recurrir al médico, por tal motivo, la Dra. Valeria El Haj (M.N. 99291) se refirió a qué caracterÃsticas tienen estas patologÃas:
ResfrÃo: Su duración es de 3 a 5 dÃas y provoca sÃntomas como congestión o secreción nasal, tos, estornudos, dolor de garganta, fiebre baja y dolores de cabeza.
Bronquitis: Puede ser una bronquitis aguda o bien una bronquitis crónica que se agudiza en la época. Presenta tos persistente con expectoración, fiebre, cansancio, decaimiento, dificultad para respirar y dolor en parrilla costal.
Faringitis: Se manifiesta con dolor de garganta intenso, fiebre, dolor de cabeza, dolor muscular e inflamación ganglionar en el cuello.
Gripe: Se trata de una enfermedad viral causada por el virus de la influenza tipo A (H1N1 y H3N2) y tipo B. Su duración varÃa entre 5 a 10 dÃas y los sÃntomas son similares al resfrÃo pero más intensos, incluyendo fuerte dolor muscular, fatiga, fiebre mayor a 38º C y escalofrÃos. En los niños pueden presentarse también problemas para respirar, vómitos o diarrea, e irritabilidad o somnolencia.
La mayorÃa de las personas se cura por sà sola y sólo requiere tratamiento sintomático, como antitérmicos, reposo e hidratación, sin embargo, algunas deben acudir al hospital, y esto se debe a que la gripe puede causar una infección pulmonar grave: neumonÃa. Por este motivo, es importante prevenir su aparición, particularmente en menores de 5 años.
Para evitar el contagio de la gripe y otras patologÃas respiratorias se recomienda incorporar los siguientes hábitos:
 1. Lavarse frecuentemente las manos con agua y jabón.
 2. Al toser o estornudar, cubrirse la boca y nariz con un pañuelo descartable o con el ángulo interno del codo.
 3. Tirar a la basura los pañuelos descartables inmediatamente después de usarlos.Â
 4. Ventilar los ambientes y permitir la entrada de sol en casas y otros ambientes cerrados.
 5. Mantener limpios picaportes y objetos de uso común.
 6. No compartir cubiertos ni vasos.
 7. Enseñar a los niños a lavarse frecuentemente las manos en la escuela y el hogar.
 8. Vacunar anualmente a todas aquellas personas que pertenezcan a grupos de riesgo de presentar complicaciones por influenza de acuerdo al Calendario Nacional de Vacunación: bebés entre 6 y 24 meses, embarazadas, puérperas hasta 10 dÃas después del parto (si no fueron vacunadas durante el embarazo), adultos mayores de 65 años y personas con enfermedades respiratorias y/u otras enfermedades crónicas o graves.
Los efectos de la gripe
Es bien conocida por padres y médicos, la acción que puede causar o desembocar en una gripe, qué medicamento o tratamiento llevar a cabo, pero poco se sabe de su forma de contagiar o qué recaudos habrÃa que tomar para “no caer en cama”.
La profesional citada anteriormente dijo al respecto que “al igual que otras infecciones respiratorias, la gripe se transmite por contacto con secreciones de personas infectadas a través de las gotitas que se diseminan al toser o estornudar, y que son capaces de viajar hasta 2 metros por el aire; y a partir del contacto con superficies u objetos contaminados al tocarnos luego la boca, la nariz o los ojos”.
Cabe destacar, que ante cualquier duda o presunto sÃntoma que puede tener una persona, sobre todo en los más pequeños, hay que acudir de manera urgente a un profesional para que realice la revisación y asà dar una diagnóstico (si llegara a ser necesario), y un tratamiento en caso de que se trate de una gripe.