El avistaje de OVNIs en la isla de Maury que termin贸 siendo una farsa
Cr贸nica Fen贸menos Paranormales聽El pol茅mico caso sucedi贸 en 1947, en un sitio alejado del estado de Washington, Estados Unidos.
Por Marcelo Peralta Mart铆nez
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Los avistamientos de naves extraterrestres datan desde hace ya muchos a帽os y por eso existen diferentes agencias y organizaciones, estatales, militares y privadas que investigan estos hechos, para confirmar o desmentir si hubo o no un caso real. Porque es importante saber diferenciar lo verdadero de lo falso. As铆, esta nota revive la gran farsa que inicialmente fue llamada como el "Incidente OVNI en la isla Maury", que sucedi贸 en esa regi贸n del estado de Washington.聽El relato inicial hablaba de un avistaje que tuvo como testigos a varias personas que navegaban en un barco maderero, desde donde dijeron "presenciar" seis naves de otros mundos... Todo fue una farsa.
Historia que no fueTodo comenz贸 el 21 de junio de 1947, cuando la embarcaci贸n de Harold Dahl realizaba en el mar la recolecci贸n de troncos flotantes junto a sus marineros y en compa帽铆a de su hijo, quien sali贸 a navegar junto a su perro. Mientras ambos estaban pescando seg煤n revel贸 luego Dahl , "todo pas贸 cerca de las 2 de la tarde", cuando explic贸 que su hijo y el resto de los tripulantes vieron "seis naves circulares que estaban volando justo sobre ellos". Todos coincidieron en que el grupo de OVNIs estaba quieto, suspendido, seg煤n Dahl, "a unos 500 metros de altura, y que cinco de estas se posicionaron en forma exacta junto a la sexta, que, parec铆a tener un problema para mantener el equilibrio, como un desperfecto mec谩nico".
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Y dale para adelanteDahl agreg贸 que la nave averiada comenz贸 a descender exactamente sobre donde estaban ellos por lo que decidi贸 timonear y dar un giro para llevar la embarcaci贸n hast la costa. Entonces cont贸 que, en ese instante, otro de los seis platillos comenz贸 a descender hasta quedar al lado de la supuesta nave da帽ada. "Fue de un segundo a otro que el OVNI que no lograba encontrar el equilibrio empez贸 a tirar todo tipo de elementos met谩licos al mar". Y agreg贸 que, dada la enorme cantidad de material desechado, varias de esas extra帽as piezas, nunca vistas por los testigos, cayeron cerca de la playa. Seg煤n Dahl, esas partes las retiraron del lugar d铆as despu茅s por supuestos hombres de negro o militares de la fuerza a茅rea. Fue entonces que, ya explayado el tema por medios locales, sorprendi贸 que enseguida la misma fuerza a茅rea aclarara no haber participado de ning煤n operativo, deslig谩ndose, lo que logr贸 generar dudas en el relato y que otros investigadores analizar.
Que siga la farsaDahl fue m谩s all谩 al decir que: "alcanc茅 a guardar algunas de las piezas arrojadas por el platillo antes de la llegada del ej茅rcito. Son objetos de metal de color rojizo oscuro. La impactante lluvia de escombros met谩licos mat贸 al perro e hiri贸 a mi hijo. Todo pas贸 en cuesti贸n de entre 5 y 10 minutos" y reiter贸 que "los platillos descartaban cosas met谩licas y luego la nave desestabilizada recuper贸 el equilibrio", asever贸, reiterando que todos vieron que r谩pidamente ls naves ganaron altura, en una coordinaci贸n perfecta y desaparecieron. Aquel dia el barco de Dahl volvi贸 a tierra firme, donde el peque帽o herido aparentemente recibi贸 asistencia m茅dica.
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Sin embargo, su atenci贸n no hab铆a sido registrada en ning煤n hospital o servicio m茅dico local. Y cuando Fred Crisman, el supervisor del aserradero, le pregunto qu茅 sucedi贸 que hab铆an tardado m谩s de la cuenta en regresar, Dahl cont贸 el supuesto avistamiento, pero no logr贸 convencer a Crisman. D铆as despu茅s, tras ser sancionado por su supuesta "excusa" y demorar su regreso, Dahl apel贸 a su "prueba". Si bien dijo no tener restos de la chatarra extraterrestre, s铆 le mostr贸 a su jefe unas fotos que habr铆a tomado durante el extra帽o evento. Seg煤n dijeron varios testigos, reci茅n entonces Crisman comprendi贸 la supuesta veracidad del caso y habr铆a denunciado los hechos a las autoridades policiales, un llamado que tampoco qued贸 registrado.
Todo se desmoronaLos tripulantes del barco maderero hab铆an brindado una serie de detalles sobre las naves que vieron, que r谩pidamente llamaron la atenci贸n de muchos. M谩s tarde, ser铆a la propia prensa la que caer铆a en la mentira. Su historia estaba bien armada, todos repet铆an lo mismo, aunque iban agregando algunos "datos que justamente no coincid铆an". Varios de estos datos advirtieron a los investigadores militares a dudar de tanto detalle primero, y al presionarlos y realizar careos, al hallar contradicciones.
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Dahl reconoci贸 que todo hab铆a sido un gran fraude montado entre todos, y que luego impuls贸 cuando le enviaron supuestas "muestras del mencionado desecho de la nave", y una extensa carta a Ray Palmer, famoso periodista de la 茅poca. Este 煤ltimo contrat贸 para hacer la investigaci贸n a Kenneth Arnold, un experto que hab铆a avistado un OVNI y alcanzado notoriedad, por lo que fue a la isla, realiz贸 preguntas, examin贸 el barco de Dahl y quiz谩 abrumado por tantos relatos determin贸 el caso como cierto y hasta evalu贸 algunos de los supuestos desechos met谩licos. Sin embargo, la presencia de los militares (capit谩n William Davidson y el teniente Frank Brown )que estudiaron el caso con m谩s profesionalismo y seriedad, terminaron por descubrir la conspiraci贸n. A帽os m谩s tarde, y aun avergonzado por "caer en la trampa" Arnold reconoci贸 que hab铆a sido enga帽ado.
Palabra oficial"Toda la historia de isla Maury fue un fraude. El primero, y posiblemente el segundo mejor, y el m谩s sucio de los fraudes de la historia de la ufolog铆a", escribi贸 mucho despu茅s Edward J. Ruppelt, en "The report of unidentified flying objects". Ruppelt fue director del Proyecto Libro Azul entre 1952 y 1953, y lejos de ser considerado un detractor, pas贸 a la historia de la ufolog铆a como un investigador de buena fe. Su dictamen sobre el suceso de isla Maury fue compartido y coincide con el de 1953 del astrof铆sico Donald H. Menzel, en su imprescindible Flying saucers.