El compromiso siempre fue con sus lectores
56掳 Aniversario de Cr贸nica聽Editorial de聽Alejandro Olmos, director del Diario Cr贸nica.
En la historia, Cr贸nica soport贸 4 clausuras, una de ellas un a帽o completo. Entonces me preguntaba: 驴qu茅 era lo que contaba Cr贸nica en sus textos? 驴Qu茅 informaci贸n o noticia se quer铆a callar? La prensa le molesta al poder pol铆tico. Una prensa libre es condici贸n fundamental para que las sociedades resuelvan sus conflictos, promuevan el bienestar y protejan su libertad. No debe existir ninguna ley o acto de poder que coarte la libertad de expresi贸n o de prensa, cualquiera sea el medio de comunicaci贸n. As铆 se lee en el mundo y podemos escuchar miles de testimonios donde se ahoga y anula la libertad de prensa. “El periodismo siempre ser谩 un instrumento entre la noticia y la gente”, como bien lo defin铆a en una entrevista el fundador de Cr贸nica, H茅ctor Ricardo Garc铆a, fallecido hace semanas. El compromiso de Cr贸nica siempre fue con sus lectores y con la verdad, buscando siempre estar primeros en llevar la informaci贸n al pueblo. El estilo que siempre supo imprimir en sus tapas la realidad, a veces enjuiciado por el entorno period铆stico, pero observado sesgadamente por lectores de medios period铆sticos mal llamados “serios”. Cr贸nica es “t铆tulo y foto”, no hace falta explicar m谩s nada. Y en sus textos siempre tiene que estar la ocurrencia del periodista para elevar el tema a un estado de recreo informativo, donde la creatividad juega su final d铆a a d铆a.
Para conocer m谩s a nuestro p煤blico, decidimos hace varios a帽os ir a verlos cara a cara. Con un grupo de periodistas, fot贸grafos y diagramadores nos subimos a una “combi blanca” de las buenas, no las que levantan ni帽os en los barrios. Una especie de estudio de mercado, pero mas r煤stico, no tan tecnol贸gico, como la inteligencia artificial de hoy, en la que un algoritmo te indica qu茅 consumir en tu celular. All谩 fuimos, con la 煤nica finalidad de conocer a quien nos compra todos los dias y a conocer al canillita de barrio. Cuando llegamos a un quiosco en el oeste del conurbano bonaerense nos encontramos con Antonio el canillita, el 煤ltimo eslab贸n de la cadena period铆stica. Nos muestra orgulloso su lugar de trabajo. Lo dignifica y se enorgullece, en ese espacio genera los ingresos para que su familia pueda realizarse y comer. Cuando el barrio se enter贸 de que estaban “los de Cr贸nica” comenzaron a desfilar los vecinos. Trajeron pastafrola de batata, mate y alg煤n bud铆n casero que hab铆a quedado del domingo, ya que era lunes y bastante temprano. Ah铆 conocimos a nuestros lectores.
Logramos esa conexi贸n que necesit谩bamos: hablar con ellos, que nos contaran de sus vidas, sus triunfos y sus fracasos, como alguna canci贸n rockera me recuerda. Nos fuimos llenos, tanto de pastafrola como de emociones vividas, de an茅cdotas y tambi茅n de algunos retos, porque el lector, si no hac茅s las cosas bien, te “reta”. Y aprendimos, somos Cr贸nica, nos debemos al pueblo, y a sus ruegos. No me olvido de aquella mujer que nos reclamaba que un d铆a no publicamos la loter铆a de Santiago del Estero. Hasta ese punto llega Cr贸nica. No nos podemos dar el lujo de fallar.
No me puedo olvidar de esos d铆as. En sus 56 a帽os de vida Cr贸nica sigue y vive. La semana pasada pas茅 por el lugar donde Antonio ten铆a su quiosco y nos divertimos con los vecinos. El quiosco cerr贸 hace un a帽o. Algo nos pas贸...