El enigma de los menhires de Taf铆 del Valle
Cr贸nica Fen贸menos Paranormales聽La Argentina tambi茅n esconde un sinf铆n de misterios a lo largo y a lo ancho de su extens铆simo territorio. Por eso, y con esa consigna, para desentra帽ar m谩s secretos, volvemos a tomar la ruta, rumbeando con destino al noroeste argentino.
Por Marco Bustamante
paranormal@cronica.com.ar
El equipo de Cr贸nica聽recorri贸 m谩s de 1.200 kil贸metros para llegar a la majestuosa localidad de Taf铆 del Valle, en Tucum谩n. Un lugar incre铆blemente hermoso, que parece sacado de alguna obra del escritor J.R.R. Tolkien.
Claro que el objetivo principal no es hacer turismo, que tampoco viene mal, pero la consigna pasa por conocer bien de cerca ciertos monumentos de los que muchos no tienen ni idea. Son los menhires emplazados en esa regi贸n, y que generan un enigma m谩s, entre los muchos que existen en el pa铆s.
De qu茅 hablamos
Estos monolitos, algunos de varios metros de altura, son monumentos. Dicen los lugare帽os que son de car谩cter m谩gico, tendientes a lograr de los dioses de la antig眉edad dos claves de la vida, como son la fecundidad y la fertilidad, conceptos que en la mentalidad de los seres humanos de la Edad de Piedra significaban reproducci贸n de personas, animales, plantas y frutos.
En su necesidad de conexi贸n con los creadores, aquellos hombres tallaron estas obras como s铆mbolos, como una forma de representaci贸n del falo divino con que el se cre贸 el mundo. Si bien originalmente estaban distribuidos por todo el valle, los menhires se encuentran en la actualidad reunidos con el fin de preservarlos en la localidad tucumana de El Mollar, a tan s贸lo 14 kil贸metros de la ciudad de Taf铆 del Valle (no confundir con Taf铆 Viejo)
Loma de la Angostura
En 1976, el por entonces gobernador de facto de la dictadura militar, Antonio Domingo Bussi, por aquellos a帽os con el cargo de teniente general, decidi贸 la creaci贸n del Parque de los Menhires en la zona llamada Loma de la Angostura.
All铆 logr贸 reunir 114 de estas piedras enormes, en un traslado que, dadas las caracter铆sticas -y la decisi贸n inconsulta- gener贸 una andanada de pol茅micas, ya que se destruy贸 todo el valor cient铆fico de los mismos al quitarlos de su contexto arqueol贸gico, para juntarlos en un sitio. 驴Por qu茅 semejante error conceptual?
Es que las llamadas 鈥減iedras paradas鈥 tienen al menos una antig眉edad de 2.000 a帽os. Dicen que a juzgar por la posici贸n que ocupaban en el suelo y el agujero que a煤n se notaba en la tierra donde antiguamente se hallaban enterrados, y por otras razones m谩s, es muy probable que cada menhir debiera mirar con su cara esculpida hacia el sur. Una decisi贸n desacertada impidi贸 conocer si eso se cumpl铆a en su totalidad.
Much铆sima concurrencia
Hasta el lugar llegan anualmente miles de personas, atra铆dos por esos extra帽os monumentos. En nuestra recorrida por el parque, vecinos de la zona explicaron que es el sitio m谩s austral del mundo en el que pueden ser encontrados este tipo de megalitos y que, curiosa o misteriosamente, su ubicaci贸n est谩 alineada con las Mo谩is de la no menos enigm谩tica Isla de Pascua, que se ubica a miles de kil贸metros, tras la Cordillera de los Andes, en el Oc茅ano Pac铆fico. Lo cierto es que muchos tratan de captar esa 鈥渆nerg铆a ancestral鈥, ya sea meditando cerca de las enormes rocas o caminando en las noches y a la luz de la luna por el hermoso valle, en busca de la conexi贸n con aquellos dioses y esp铆ritus que dominaban el paisaje hace 2.000 a帽os.
El gigante de piedra viajero
Los primeros menhires fueron mencionados por Carlos Germ谩n Burmeister en 1861, pero el primer estudio fue el trabajo de campo del arque贸logo Juan Bautista Ambrosetti, titulado 鈥淟os monumentos megal铆ticos del valle de Taf铆 (Tucum谩n)鈥, publicado en 1897. La 鈥渆strella鈥 de su tesis, se conoci贸 como el 鈥淢enhir Ambrosetti鈥, una enorme piedra que encontr贸 erguida en la inmensidad del valle .
El propio cient铆fico lo relat贸 de manera casi po茅tica聽鈥渘o s茅 c贸mo pintar mi sorpresa, cuando me hall茅 en presencia de un verdadero menhir de 3,10 metros de largo, de un ancho casi constante desde 50 cent铆metros y de un grueso m谩s o menos de 20 cent铆metros. Sobre una de las caras aparec铆an, profundamente esculpidos, una serie de dibujos regulares, verdaderas 鈥榗up sculptures鈥 dispuestas en su mayor parte en sentido horizontal, cruzando el menhir a lo ancho鈥, describ铆a el autor.
En 1915 fue movido laboriosamente al Parque 9 de Julio de la capital tucumana. Tras un mes de viaje por los cerros, permaneci贸 all铆 62 a帽os. Regres贸 a El Mollar en 1977.
Sobre leyendas de peces gigantes
Los lugare帽os hablan de la energ铆a que a煤n hoy desprenden los menhires, y c贸mo esta 鈥渇uerza intangible鈥 ha logrado aumentar el tama帽o de los pejerreyes que fueron sembrados por la mano del hombre y que hoy habitan el lago artificial conocido como La Angostura, en cuya orilla se encuentra El Mollar.
Los Taf铆 fueron fueron los abor铆genes que habitaron originalmente esta zona. Para ellos, estos enormes megalitos serv铆an de term贸metro natural para medir los cambios clim谩ticos o las proximidades de temporales.
Si bien el clima en esta regi贸n es benigno, el enfriamiento repentino de estas estatuas indicaba a sus pobladores la proximidad de fuertes nevadas o lluvias. Cuando las piedras comenzaban a soltar polvo, probables y futuras sequ铆as. Objetivamente debemos decir que parece cierto: los pejerreyes del lugar son enormes.
Los pescadores frecuentes de un club privado de la zona, y hasta algunas publicaciones especializadas, hablan de las virtudes de este dique La Angostura y de sus peces, que muchas veces superan holgadamente tama帽os que en otros lados son imposibles de alcanzar. 驴Ser谩n los menhires, acaso?
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