El fen贸meno pareidolia, eso que contradice lo paranormal

CR脫NICA FEN脫MENOS PARANORMALES聽No ver lo que realmente se est谩 mirando. Un tema que puede llegar a despejar un mont贸n de dudas, si se lo analiza con seriedad y elementos que permitan llegar a una conclusi贸n real.

Por Jorge Fern谩ndez Gentile
paranormal@cronica.com.ar

Muchas veces se habla de un fen贸meno que suele confundir a quienes creen “ver” a una entidad fantasmag贸rica o percibir la presencia de algo que imaginan como una persona, a la que pueden llegar a visualizar, cuando en realidad no lo es. Lo que muchos no saben es que el cerebro humano, que cada d铆a sorprende m谩s con sus infinitas funciones, debido a que es un organo que est谩 dise帽ado y a la vez preparadNoo para encontrar una serie de patrones hasta en los sitios en los cuales dichos par谩metros no existen, puede llevar a una persona a vivir ciertos estados de confusi贸n, miedo e incredulidad. Ese fen贸meno es lo que se denomina pareidolia. Algo a veces intangible que conspira en much铆simas oportunidades con lo que es un caso de paranormalidad. No por mala voluntad, dobles intenciones o cualquier otro motivo, sino porque la realidad, miles de veces, supera a la imaginaci贸n. En el 谩mbito de lo paracient铆fico se han dado m煤ltiples casos de apariciones de im谩genes fantasmag贸ricas: en muros, suelos y cientos de objetos, as铆 como hay miles de fotos logradas durante una investigaci贸n y en lo que se llama trabajo de campo, que plasman un supuesto contenido paranormaEmpero, hay que saber diferenciar lo que es una pareidolia de lo que en realidad resulta una estafa o fraude, cuano se manipulan elementos para hacer parecer lo que no es...

As铆, ese “fantasma” que alguien intuy贸 o crey贸 haber visto, es en realidad un producto imaginario que sali贸 del “procesador” del hombre, que es su cerebro, que capt贸 algo muy parecido, pero que no es lo que esa persona pens贸 que hab铆a visto. Un tema que vale la pena investigar, para despejar dudas, y para ir siempre con la verdad. Porque no hay certezas de la veracidad de que este fen贸meno sea causado desde un origen an贸malo.

Qu茅 cerebro eficaz

“Nuestro cerebro est谩 preparado y dise帽ado para encontrar patrones hasta donde no los hay”. La frase de Carlos 脕lvarez, profesor de Psicolog铆a Cognitiva de la Universidad de La Laguna, en M茅xico, es por dem谩s aclaratoria, aunque muchas veces, sus dichos no son tan f谩ciles de dilucidar.

Lo cierto es que, para la ciencia, la pareidolia es un fen贸meno psicol贸gico, de car谩cter perceptivo y no necesariamente dentro del campo patol贸gico, que consiste en que un est铆mulo vago y aleatorio, de manera m谩s habitual referido a im谩genes, pero extensible a los sonidos e incluso a otros sentidos, es percibido err贸neamente como una forma reconocible, pero que s贸lo aparece cuando el cerebro humano lo compara con alg煤n preconcepto que se tiene en mente, o con alg煤n recuerdo, a partir de los patrones en la memoria de ese individuo. Por eso mismo, no siempre una fotograf铆a en la que parece proyectarse una entidad fantasmal es realmente eso, sino que es la mente de quien mira esa imagen la que imagina que en ese sitio hay un esp铆ritu. No todos los casos son pareidolia, pero s铆 representan a una muy buena cantidad de apariciones fantasmales.

Teor铆a de Jeff Hawkins

El cerebro funciona sobre la base de la memorizaci贸n y el reconocimiento de patrones, por lo cual la tarea que efect煤a el c贸rtex del cerebro es la predicci贸n, o lo que el investigador Jeff Hawkins denomina memory-predictionwork, que traducido, es el marco de memoria-predicci贸n. Seg煤n Hawkins, “el papel de cualquier regi贸n del c贸rtex es averiguar qu茅 relaci贸n hay entre sus entradas (llamadas inputs), memorizarla y usar esa memoria para predecir c贸mo se comportar谩n las entradas en el futuro”.

El cerebro humano utiliza una serie de algoritmos聽que son lo suficientemente generales como para que se pueda reconocer, imaginar, crear y aprender. Para que se entienda con claridad: sobre cada imagen que se capta se efect煤a una b煤squeda en la memoria para asociarla y catalogarla.

Un n铆tido ejemplo de esta observaci贸n es que si una persona observa un 谩rbol de una especie desconocida para s铆, por m谩s rara que le resulte ese 谩rbol, ese individuo lo reconocer谩 inequ铆vocamente como 谩rbol.

No todo lo que reluce es oro

Con lo antes expuesto queda claro que presuntas apariciones demon铆acas, de supuestos seres extraterrestres, fantasmales, religiosas, o bien de cualquier otra presunci贸n, se pueden explicar mediante esta teor铆a, que derrumbar谩 varias de esas suposiciones sobre el origen de estas im谩genes o fotograf铆as, dado que en realidad se pueden llegar a descubrir como simples sombras, luces que generan raros efectos, manchas de variados tipos. La decoloraci贸n, la humedad o la erosi贸n de distintas superficies podr铆an derriban la supuesta aparici贸n de una entidad paranormal o imagen milagrosa.

Por 煤ltimo, cabe mencionar lo que se llama giro fusiforme, lo que se puede definir como nuestro radar de rostros. Es que el cerebro humano est谩 dotado de unos circuitos espec铆ficos que se activan para procesar la informaci贸n visual relativa a las caras de manera distinta al resto de los datos, y la parte del enc茅falo que contiene estos circuitos es tambi茅n la responsable del fen贸meno de la pareidolia.

Dicha estructura se denomina giro fusiforme, y en cuesti贸n de cent茅simas de segundo permite ver caras all铆 donde las hay, pero tambi茅n all铆 donde no las hay. Adem谩s, cuando ocurre esta segunda posibilidad no se puede evitar tener la fuerte sensaci贸n de estar contemplando a alguien, aunque ese alguien sea en realidad un grifo, un pe帽asco o una fachada, incluso una sombra. Ese es el poder subconsciente del giro fusiforme: se quiera o no, se activar谩 cada vez que una persona vea algo que le recuerde vagamente a un rostro. Es la contrapartida por haber dise帽ado un cerebro que est谩 preparado para enfrentarse a gran cantidad de est铆mulos cambiantes e imprevisibles.

Conclusi贸n

Todo esto lleva a pensar y analizar que, ante este tipo de escenarios, ser谩n los investigadores de un supuesto caso paranormal quienes deber谩n saber despejar todas las dudas, cotejando y comparando para llegar a discernir si, descartadas todas aquellas suposiciones, se est谩 ante un verdadero caso paranormal o es una cuesti贸n compatible con la pareidolia. Siempre que prime el sentido com煤n y el investigador no se aparte de su mirada objetiva.

Parece algo que en realidad no es

Hay muchos trabajos realizados por diferentes investigadores, pero es habital recurrir a claros ejemplos de algo que parece ser lo que no es. As铆, se puede basar en la teor铆a que muestra el llamado Test de Rorschard. En la prueba, la misma se basaba en una pieza de m谩rmol, desde la cual el investigador podr铆a ir descubriendo ciertas siluetas parecidas a rostros, y cada vez que agudizaba la mirada se hac铆an m谩s n铆tidas, bas谩ndose en las reconocidas “caras de B茅lmez”, im谩genes de la virgen (en paredes, galletas etc.), muchas de las psicoim谩genes y de esas fotograf铆as de supuestos fantasmas. As铆, la investigaci贸n lleva a encontrar im谩genes que, una vez ampliadas las fotograf铆as, dejan claramente expuestas que no existe gran diferencia con los rostros catalogados como de origen paranormal en B茅lmez de la Moraleda. Un ejemplo contundente desde lo fotogr谩fico de una pareidolia se da cuando, al observar un simple m谩rmol, en las betas se pueden ver lo que parecer铆a ser un rostro. Sin embargo, no es una representaci贸n demon铆aco, un signo fetichista y tampoco es un fantasma o algo parecido: se trata de una imagen creada por una perspectiva, el juego de luces y sombras y el efecto de la pareidolia.

Lo mismo sucede cuando el reflejo de dos ventanas en un cristal y la oscuridad pueden generar una imagen difusa, que a muchos confundir铆a. Se puede creer en la buena fe, pero con eso no basta. La capacidad de percibir formas y expresiones concretas a partir de est铆mulos ambiguos nos juega a veces malas pasadas y nos hace ver y escuchar cosas que no existen. No hay que olvidar que, cada d铆a, la luz natural va y viene, y eso genera un flujo lum铆nico que va modific谩ndose conforme pasan las horas, e incluso la iluminaci贸n artificial tambi茅n juega su papel. A煤n as铆, algo debe quedar en claro: Los muchos casos de pareidolia no anulan las posibilidades de que se produzcan inexplicables hechos paranormales . Esos que los mismos investigadores, escudri帽ando hasta en los m谩s m铆nimos detalles, no logran develar qu茅 es.

Fuentes: realidad trascendental // psicolog铆a y mente // dogma argentina

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