聽驴Existen diferentes formas de vida extraterrestres en planetas del tama帽o de la Tierra?
Cr贸nica Fen贸menos Paranormales聽Varias similitudes parecen darse en el universo. Los exoplanetas ya descubiertos dan claros indicios.聽
Por Marcelo Peralta Mart铆nez
paranormales@cronica.com.ar
La pregunta sobre si existe vida m谩s all谩 de la Tierra es casi una obviedad. M谩s bien, la inc贸gnita a develar, por cierto recurrente, es de d贸nde proviene, y si los planetas que tienen ciertos parecidos con el que habitamos, en cuanto a tama帽o y situaci贸n geobiol贸gica, tienen m谩s posibilidades de estar siendo habitado por seres vivos. As铆, recientemente, un estudio realizado en los Estados Unidos indic贸 que podr铆a existir vida en el 90 por ciento de los planetas del tama帽o de la Tierra. Para ello, los investigadores analizaron que, al parecer, la “habitabilidad de un planeta reside en su inclinaci贸n”, seg煤n sostiene el documento formulado por especialistas del equipo del Instituto de Tecnolog铆a de Georgia, ubicado en esa ciudad del estado de Atlanta.
M谩s de lo que pensamos
La investigaci贸n revel贸 tambi茅n que los seres de esos otros mundos ser铆an mucho m谩s comunes de lo que creemos en realidad. En ese contexto los cient铆ficos afirman que en nueve de cada diez planetas del tama帽o de la Tierra, esparcidos por diferentes galaxias, podr铆a haber alg煤n tipo de vida desarrollado.
El informe adem谩s aclara que “una inclinaci贸n estable, en relaci贸n con la 贸rbita de un planeta alrededor de una estrella, da lugar a estaciones estables y predecibles que alientan a las plantas y a los animales a prosperar y evolucionar”. De esta manera, la inclinaci贸n “es un ingrediente vital para la estabilidad clim谩tica que favorece la evoluci贸n de organismos complejos”, sostiene el profesora Gongjie Li, quien form贸 parte del estudio.
Asimismo, una comparaci贸n de la inclinaci贸n del eje de la Tierra, o como los cient铆ficos lo llaman oblicuidad, dej贸 al descubierto que las m铆nimas variaciones son ideales para mantener un clima que bien podr铆a calificarse de controlado. Eso es lo que da una “evoluci贸n habitable”, al decir de la cient铆fica. Al mismo tiempo, los estudiosos conf铆an en que “los cambios salvajes de la inclinaci贸n de Marte pueden haber ayudado a des truir su atm贸sfera”, que en alg煤n momento debi贸 ser mucho m谩s habitable que la enrarecida que actualmente tiene.
Por otra parte, advierten que “a pesar de las edades de hielo y las olas de calor, el clima general de la Tierra estuvo en calma durante cientos de millones de a帽os gracias a su inclinaci贸n del eje, lo que permite que la vida se arraigue”.
El informe asegura que “la orientaci贸n de la Tierra s贸lo cambia entre 22,1 y 24,5 grados en el transcurso de 41.000 a帽os. Este es el 谩ngulo entre el plano de su 贸rbita y el ecuador. Pero estas oscilaciones cambian enormemente en Marte, donde se altera de 10 a 60 grados cada dos millones de a帽os, lo que regularmente elimina cualquier posibilidad de vida avanzada”, a帽adieron los investigadores.
Luna vital
Una de las conclusiones m谩s espec铆ficas ratifica un pensamiento que ya se analizaba en la antig眉edad. "Nuestra luna, ese sat茅lite natural que nos orbita, estabiliza al planeta. De lo contrario, la gravedad de plane tas como Mercurio, Venus, Marte y J煤piter lo sacar铆a de la realidad”, destac贸 el doctor Quarles, quien tambi茅n particip贸 del proyecto.
Con respecto a esa conclusi贸n, el cient铆fico agreg贸: “Si no tuvi茅ramos la Luna como sat茅lite para regular la llegada del sol al planeta, la inclinaci贸n de la Tierra podr铆a variar en unos 60 grados”. Situaci贸n que podr铆a hacer parecer a nuestro planeta muy parecido al vecino rojo: “Quiz谩s nos parecer铆amos a Marte, donde la precesi贸n de su eje parece haber ayudado a agotar su atm贸sfera”.
Estos hallazgos fueron publicados en el Astrophysical Journal y ratifican, una vez m谩s, la existencia de vida extraterrestre m谩s all谩 del sistema solar, al tiempo que no descartaron que pueda existir adem谩s vida inteligente, aun no de formas humanoides, por lo que sigue resultando primordial descubrir una manera de energ铆a que le permita a la raza humana explorar a trav茅s de futuras expediciones algunos de esos planetas que solamente pueden ser vistos con enormes telescopios, o analizados a trav茅s de c谩lculos.