驴Existi贸 una ciudad oculta que pudieron habitar los vikingos?

CR脫NICA FEN脫MENOS PARANORMALES聽Hace m谩s de 70 a帽os, un investigador alem谩n habr铆a descubierto un mundo subterr谩neo, relacionado con la presencia de聽miembros de los pueblos n贸rdicos originarios de Escandinavia en Am茅rica.

Por Leo Schwarz
paranormal@cronica.com.ar

En d茅cadas pasadas era com煤n que parte de la comunidad europea, por diferentes circunstancias, decidiera imponer un cambio de rumbo en su vida y emigrara para Am茅rica Latina.

Sin ir m谩s lejos, aproximadamente en 1940 Fritz Berger, un talentoso ingeniero alem谩n, decidi贸 cruzar el oc茅ano Atl谩ntico por tiempo indeterminado y luego de transitar mucho en tierras americanas arrib贸 al Paraguay, pa铆s al que luego adopt贸 definitivamente.

Es que entendi贸 que en esas tierras ten铆a todo lo que buscaba, con el agregado de que se cruz贸 con una serie de hallazgos que le permiten ser recordados e investigados hasta nuestros d铆as. Como, por ejemplo, la detecci贸n de un Imperio Subterr谩neo y la sospecha de que grupos de vikingos llegaron a Am茅rica mucho antes que los espa帽oles. Esta es la historia de una supuesta ciudad subterr谩nea.

Berger arrib贸 al continente sudamericano como un desconocido y, producto de su trabajo, empez贸 a ganar consideraci贸n. Tal es as铆 que el propio gobierno paraguayo de entonces, sorprendido de sus grandes descubrimientos, decidi贸 crear la Agrupaci贸n Geol贸gica y Arqueol贸gica, m谩s conocida por la sigla AGA, que formaliz贸 un contrato laboral con el ingeniero germano.

Y fue tan redituable su incorporaci贸n a esa nueva compa帽铆a que en el primer a帽o de trabajo puso en conocimiento de las autoridades algunos resultados de sus investigaciones que sorprendieron a propios y extra帽os al encontrar probados vestigios de una construcci贸n subterr谩nea, dentro del Cerro Ipir, departamento de Amabay, al noroeste del pa铆s que limita con Argentina, Brasil y Bolivia, respectivamente.

Trabajo incesante

As铆 durante aproximadamente聽mente 30 meses de incesante trabajo, junto al equipo arqueol贸gico que lo rodeaba en cada uno de sus emprendimientos, trat贸 de desenterrar el fabuloso descubrimiento,
aunque le fue imposible sacarlo a la superficie por la falta de recursos tecnol贸gicos m谩s avanzados,
ya que los materiales de construcci贸n de su hallazgo presentaban una dureza sorprendente y a la vez desconocida.

Era tan imponente la fortaleza que ni siquiera pudo derribarla con cientos de cartuchos de explosivos,
aunque s铆 pudo lograr desenterrar innumerables objetos que sirvieron para seguir investigando el tema.

Sorpresa y media

Ante semejante e inesperada situaci贸n, que lo ten铆a perturbado dado que el hecho y lo encontrado superaba sus expectativas, Berger decidi贸 en 1940 poner al tanto a una amiga de a帽os afincada en Munich, conocedora del tema,聽y a quien le envi贸 una carta en la que relat贸 que estaba viviendo.

El mismo ingeniero germano explica en la misiva que detect贸 "una placa de 14脳10 cent铆metros (piedra o metal), brillante como diamante, adem谩s de varias representaciones de cabezas, 谩nforas, y otros artefactos, todos de alto valor art铆stico, los unos mezclados con los escombros, y los otros, expuestos como en un museo".

Una de las cosas que m谩s impact贸 a Berger fue la imagen enterrada de una mujer de alabastro, o de una de las porcelanas de las m谩s finas, quer tiene una medida de 1.20 metros de largo, que sugiere ser un sepulcro de la etapa medieval y dos dados, encimados de personajes no identificables, que el ingeniero los describe como "semejantes a diamantes tallados".

Sobre la b贸veda subterr谩nea, Berger indic贸 en el escrito que "el edificio es grand铆simo, y no he podido a煤n estimarlo totalmente. Hay probablemente 800 piezas, tal vez m谩s. Hall茅 pol铆gonos tan exactos, desde el punto de vista aritm茅tico, que el mejor de los ingenieros no podr铆a realizarlos. Piezas separadas, pero al mismo tiempo, unidas por sistemas de caminos. Todo es tan exacto sin que nada sea intercambiable".

Para m谩s datos

La primera carta no fue respondida de manera inmediata por su amiga, pero la incertidumbre no fren贸 al investigador que, nuevamente en 1940, en un segundo correo confiesa conocer t煤neles de 130 kil贸metros de extensi贸n, presentando como signos de evidencias algunos croquis. Berger explica que se lleg贸 a excavar a 18 metros de profundidad.

Sin embargo en 1945 los trabajos se interrumpieron para siempre, y el AGA fue disuelto por las autoridades gubernamentalkes paraguayas, sin brindar demasiados detalles acerca de esa abrupta decisi贸n. Desalentado y enfermo, Fritz Berger se qued贸 en el Amambay con el ej茅rcito, hasta la guerra civil de 1947.

Pas贸 entonces a Brasil, falleciendo al a帽o siguiente y, probablemente, llev谩ndose a la tumba gran cantidad de secretos.

Su legado

Berger era una persona de pocas palabras. Generalmente le costaba contactarse con desconocidos y solamente involucraba en su vida a los grandes amigos. De todos modos, aparecieron muchos testigos que aseguran haberlo conocido y confiesan que su equilibrio mental estaba un tanto delicado, agregando adem谩s que algunas de sus afirmaciones no ten铆an ninguna consistencia producto de sus propios desvar铆os.

Despu茅s de tantos a帽os tratando de seguir la l铆nea del alem谩n, solamente se lleg贸 a la conclusi贸n que su mayor confidente fue la amiga oriunda de Munich, a quien le contaba haber descubierto una ciudad, que el calificaba como Atlantik, adem谩s de una instalaci贸n fenicia, que relataba que hab铆a "grandes dep贸sitos de hielo y de petr贸leo, con canalizaciones a煤n utilizables, y monumentos que parecen similares a una catedral, flanqueada por grandes palacios”. 驴Deliraba o realmente detect贸 tantas cosas en Paraguay?

La continuidad

Las investigaciones del alem谩n fueron seguidas por varios estudiosos. As铆, a principios de la d茅cada del 90 trascendi贸 la versi贸n de que el Cerro Itagambype (significa “fortaleza” en la lengua guaran铆) y parte del actual Parque Nacional de Cerro Cor谩 ocultan una antigua planta procesadora de plata, informaci贸n que se atribuye el propio Berger entre las personas m谩s 铆ntimas de su vida. M谩s cerca en el tiempo, hace dos a帽os, se anunci贸 el descubrimiento de una ciudad olvidada en el departamento de Amambay, donde se hizo referencia a un asentamiento calculado en 5000 millones de antig眉edad. De ser as铆, ratifica la teor铆a Berger, en cuanto a que los vikingos hab铆an llegado muchos a帽os antes que Crist贸bal Col贸n descubriera Am茅rica.

Planos. Los realiz贸 el germano Berger, y
fueron utilizados por el franc茅s Mahieu.
Grabados. Los hall贸 Berger, pero en su
gran mayor铆a los dio a conocer Mahieu.

Mahieu reafirma la teor铆a de Berger

La Segunda Guerra Mundial fue una de las causas m谩s valederas para que los europeos decidieran instalarse en Sudam茅rica. Justamente por aquellos tiempos arrib贸 a la Argentina Jacques de Mahieu, un antrop贸logo franc茅s simpatizante del nazismo. Empero, su obra en el pa铆s fue fruct铆fera.

En especial cuando escribi贸 el libro "El Rey Vikingo del Paraguay", un tratado que dio a luz una historia m谩s que atrapante. Sosten铆a que uno de los descubrimientos de Berger estaba relacionado directamente con los vikingos, ya que en la zona de los hallazgos aleg贸 localizar escritura r煤nica, aunque esta 煤ltima referencia nunca recibi贸 la atenci贸n de los acad茅micos, rechaz谩ndose su hip贸tesis como fruto de la influencia europea.

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