Hallan macabro cementerio de animales en el Antiguo Egipto
Cr贸nica Fen贸menos Paranormales聽Arque贸logos llegaron a las riberas del cauce del r铆o聽Nilo聽para excavar una orbe portuaria donde se enterraban desechos y se encontraron con cad谩veres de mascotas聽enterrados. Hace ya 2 mil a帽os, sus due帽os los despidieron con un ritual y les dejaron amuletos. Mir谩 los esqueletos.
Por: Jorge Fern谩ndez Gentile
paranormal@cronica.com.ar
No por nada, los animalitos suelen ser en muchos casos esa compa帽铆a inseparable que los seres humanos necesitan para paliar la soledad, para tener una forma de entretenimiento o para llevar alegr铆a a un hogar.
Compa帽eros inseparables de much铆simos chicos, esas mascotas a las que con tanto esmero se las cuida en la actualidad, han acompa帽ado la evoluci贸n del hombre en este mundo desde tiempos inmemoriales.
Y por eso mismo, no extra帽a el descubrimiento reciente de un equipo de arque贸logos que encabez贸 Steven Sidebotham, investigador de la Universidad de Delaware, que se top贸 con un cementerio de mascotas de casi veinte siglos de antig眉edad, en los que se pudieron encontrar los restos de perros, monos y decenas de gatos, en el legendario asentamiento de Berenice, una ciudad egipcia del mar Rojo que floreci贸 hace 2.000 a帽os.
No era lo que buscaban
Los arque贸logos que efectuaron el citado hallazgo estaban excavando un antigua orbe portuaria, de caracter铆sticas militares, cercana a una zona conocida que en los diferentes libros se la cita como un viejo vertedero romano donde se enterraban desechos, lo que hace presuponer que, en tiempos de dominio de los conquistadores romanos, ese lugar era, simplemente, un basural.
Sin embargo, y pese a esa apreciaci贸n, los investigadores se encontraron con una muy determinada manera de entierro para los diferentes animales, por lo que no les ha quedado dudas de que se trat贸 de un cementerio de mascotas.
Pese a ello, los diferentes animales hallados en el enclave de Berenice no estaban munidos de ajuar funerario, como cuando eran enterrados como parte de un ritual espiritual o religioso, ya que en esos casos los cad谩veres eran acompa帽ados por algunos objetos muy puntuales. En ese aspecto, seg煤n el informe del Instituto Smithsonian, s贸lo algunas osamentas portaban a煤n en su morada final collares de metal.
Los arque贸logos s铆 se sorprendieron al toparse con las tumbas de dos gatos j贸venes, que luc铆an ataviados con sendas c谩scaras de huevo de avestruz. En cambio, varios de los cuerpos de esas mascotas estaban literalmente tapados por elementos cer谩micos o esterillas.
Estas pruebas confirman la presunci贸n de los investigadores de que fueron enterrados deliberadamente all铆, en vez de ser arrojados a la basura.
Bien determinado
Cabe se帽alar que, los hallazgos, perfectamente sectorizados, permitieron armar un detallado mapa del cementerio en el que fueron descubiertos los restos f贸siles de animales, situado en las afueras de Berenice.
Marta Osypinska, de la Academia Polaca de Ciencias y autora del informe sobre el hallazgo publicado en la revista Antiquity, explic贸 que no es inusual descubrir animales enterrados en el Antiguo Egipto, aunque la mayor铆a de ellos eran sepultados junto con sus due帽os o cerca de las tumbas que estos ocupaban.
En este caso, sin embargo, s贸lo se han descubierto unos pocos entierros dobles de este tipo: "Aparte de las inhumaciones animales individuales, tres de los enterramientos conten铆an dos animales", coment贸 Osypinska para IBT, a帽adiendo que "hasta ahora, la 煤nica especie encontrada en estos entierros dobles es el gato, y significativamente, siempre albergan uno adulto y uno peque帽o".
En ese sentido, las relaciones entre los egipcios y los gatos parece remontarse a tiempos inmemoriales, y la adoraci贸n hacia estas mascotas por quienes habitaron una de las civilizaciones m谩s avanzadas queda plasmada en este hallazgo. Es que se han descubierto los restos de 86 gatos en el cementerio de animales de Berenice, una cifra infinitamente superior a la de los restos de perros y monos, tambi茅n encontrados.
驴Mataban para venerar?
Osypinska tiene una visi贸n mucho m谩s cr铆tica de los habitantes egipcios de la antig眉edad, ya que en la forma de ver las cosas de la investigadora, en realidad muchos gatos eran muertos y luego momificados durante este per铆odo a un nivel casi industrial, solamente con fines de acompa帽ar al ser humano fallecido.
De todas maneras, reconoce que el asentamiento de Berenice indica que los animales dom茅sticos tambi茅n recib铆an entierros cuidadosos cuando mor铆an de forma natural.
En ese sentido, otra investigadora, Liz Leafloor, anteriormente ya hab铆a indicado que un n煤mero indeterminado, pero expresado en millones, de momias de esos animales han sido descubiertos en los oscuros t煤neles de piedra excavados bajo la ubicaci贸n de la m谩s antigua pir谩mide que se encuentra en el Valle de los Reyes, as铆 como en las zonas circundantes.
Leaflloor expresa que los asombrosos montones de restos de animales conservados no s贸lo dan testimonio de un importante fen贸meno cultural y religioso, sino que tambi茅n dan a entender de la gigantesca industria que operaba para mantener una fuente de constantes ofrendas a los dioses.
Regalos que se efectuaban durante las exequias que incluso fueron retratadas por varios autores, como la pintura del artista ingl茅s John Reinhard Weguelin, en 1886, en la que se aprecia a una sacerdotisa que ofrenda alimentos y leche al esp铆ritu de un gato.
Lo que se sab铆a
Este descubrimiento suma informaci贸n a la antes expresada cuando se conocieron las catacumbas de Saqqara, que serv铆an como sitios del entierro para las ofrendas de animales realizadas al dios con cabeza de chacal, Anubis.
Millones de perros sacrificados y momificados a esta deidad canina eran s贸lo una parte de una pr谩ctica m谩s amplia de cultos a bestias sagradas.
驴Por qu茅 perros, en este caso puntual? Se supo que durante la primera dinast铆a (3100-2890 a.C.) se cre铆a que los animales sagrados eran los avatares o manifestaciones de sus correspondientes dioses y por esos tiempos los c谩nidos eran vistos como la encarnaci贸n de Anubis.
Otra mujer, Salima Ikram, arque贸loga y profesora de Egiptolog铆a en la Universidad Americana de El Cairo, explic贸 que los egipcios cre铆an que "matar al mejor amigo del hombre" garantizaba que Anubis acompa帽ar铆a al difunto desde este mundo al m谩s all谩.
Se cre铆a de este modo que los perros eran ofrendas votivas para el dios con cabeza de chacal. Cuanto mejor era la calidad de la ofrenda, mayor era el favor que el donante pod铆a llegar a recibir de Anubis. Prueba de ellos es que han aparecido perros momificados, como el de Asyut, en el Egipto Medio (y que se encuentra en el Museo de la Escuela Taggart).
Extra帽amente, muy lejos de Egipto, en suelos americanos, diferentes civilizaciones que bien pudieron ser contempor谩neas, como las mayas, aztecas y los mexicas consideraban la posibilidad de matar al perro cuando mor铆a su amo, para que as铆 esa mascota acompa帽ara al fallecido al inframundo, para superar los nueve estadios que lo llevaran a la eterna paz del Mictlan.
驴Enterrados con amuletos?
Cabe destacar que en Berenice tambi茅n se encontraron varias figuras y dijes de bronce entre los montones de restos de animales. Estos valiosos objetos podr铆an haber representado la piedad personal, el cumplimiento de un voto, un regalo depositado en agradecimiento, o haber servido como soborno, seg煤n el parecer de Ikram.
Cabe rese帽ar, sin embargo, que ninguno de los restos de animales se ha encontrado decorado o preparado de igual manera que las antiguas momias humanas egipcias, cuyas im谩genes han recorrido el mundo infinidad de veces.
Otras cuestiones para destacar
El reciente descubrimiento del cementerio en Berenice no es el primer hallazgo que apunta a que los habitantes del Egipto Antiguo criaban animales dom茅sticos, pero sin duda destaca la importante cantidad de tiempo que invert铆an las personas de aquella civilizaci贸n -al igual que los de la Roma Antiguapara cuidar de estos animales.
As铆 lo afirma el investigador estadounidense Steven Sidebotham, quien comand贸 las excavaciones de Berenice, que expresa: "Berenice se encontraba en medio de la nada", afirm贸 el arque贸logo, y agreg贸 que el sitio era tan remoto y duro que la mayor parte de la comida era importada desde cientos de kil贸metros de distancia.
"Lo que lo hace 煤nico es que, a pesar de las circunstancias muy duras en las que viv铆an estas personas, de igual forma se hac铆an tiempo y pon铆an todo su esfuerzo para tener mascotas que los acompa帽aran."聽
De igual manera, Osypinska escribe en su estudio publicado en la revista Antiquity que el cementerio de animales hallado en Berenice constituye un ejemplo 煤nico de tumbas de animales dom茅sticos en tiempos de la conquista romana del territorio egipcio.
El cuidadoso tratamiento de los cuerpos sugiere una relaci贸n emocional entre seres humanos y animales dom茅sticos, tal y como se da en la actualidad, un hecho que dejar铆a al descubierto que solamente desde hace unas d茅cadas el hombre adopt贸 mascotas para que alegre sus d铆as.聽