驴"Jack el Destripador" vivi贸 en Buenos Aires?

Cr贸nica Fen贸menos Paranormales聽El pasado聽31 de agosto聽se cumplieron 131 a帽os del primer homicidio de uno de los asesinos m谩s sanguinarios聽de la historia mundial. 驴Escap贸 de Londres hacia la Argentina?

Por Antonio Las Heras
paranormales@cronica.com

Si hay una historia que atrapa, aun dentro de su frialdad, enigma y crueldad, es la referida a la de uno de los asesinos m谩s crueles de la historia, como ha sido la del tristemente brit谩nico bautizado como Jack el Destripador (Jack, the Ripper, en la traducci贸n al ingl茅s original).

As铆, cada 31 de agosto se cumple un nuevo aniversario del primer homicidio atribuido a este depravado homicida que tuvo lugar, al igual que los siguientes, en el barrio londinense de Whitecha pel. Una zona, por aquellos d铆as, poco recomendada para transitar durante las usuales noches de humedad excesiva y niebla densa, muy propicias para los ataques de un enajenado como aquel.

Una de las causas de porqu茅 comet铆a los cr铆menes, estar铆a ligada a la Argentina

Antes de concluir ese a帽o 1888, el criminal habr铆a de concretar los siguientes destripamientos para, de inmediato, desaparecer dejando a la prestigiosa Scotland Yard (la polic铆a londinense) en ascuas y cubriendo con un manto de misterio, que mantiene a煤n vigente, el tema de su identidad. Justamente, sobre ese tema que no fue menor fueron enunciadas diversas hip贸tesis. Que se trataba de una personalidad de la realeza inglesa y que se enferm贸, afectado de graves trastornos mentales por lo que debi贸 ser ocultado.

Que era un destacado maestro mas贸n a quien sus hermanos de fraternidad decidieron eliminar (para sacarlo de “circulaci贸n”). Que era un m茅dico que atend铆a a diferentes miembros de la realeza por lo cual consigui贸 inmunidad y secretismo para sus cr铆menes. Lo concreto es que, fuera quien fuere el que se ocultaba bajo el seud贸nimo de Jack, consigui贸 burlar a las autoridades y desaparecer por siempre de la escena. Aunque, entre las numeros铆simas hip贸tesis que se han tejido y a煤n se mantienen, existi贸 una pista argentina. De eso se trata esta nota.

Viaje oculto

Que Jack haya podido recalar en nuestro pa铆s es una de las posibilidades que se esgrimen para explicar que resulta especialmente curiosa a los argentinos. Se trata de la teor铆a que sostiene que el Destripador consigui贸 abordar un barco de aquellos cargueros que se despachaban con frecuencia hacia el puerto de Buenos Aires para, una vez arribado a ese destino, instalarse en la porte帽a ciudad y residir en la Reina del Plata hasta su muerte. Es lo que se ha dado en llamar “la pista de Buenos Aires”. El primero en exponer esta idea fue el ingl茅s Leonard Warburton Matters, quien lo hizo en su libro “El misterio de Jack el Destripador” publicado en 1929.

Matters vivi贸 algunos a帽os en la ciudad de Buenos Aires cumpliendo funciones de periodista para el diario The Buenos Aires Herald, que hasta hace poco tiempo se publicaba en la Argentina, en ingl茅s, lo que le permiti贸 obtener informaciones a las que otros no tuvieron acceso. Y para que tomaran definitivo estado p煤blico decidi贸 escribir su libro. Esto puede parecer una simple fabulaci贸n. Pero, como enseguida se podr谩 apreciar, no fue el 煤nico que tuvo este convencimiento.

A m谩s abundamiento hay que decir que el autor de esta nota, bas谩ndose en fuentes bien informadas, varias y coincidentes, puede afirmar que en los primeros a帽os del siglo pasado llegaron a estas costas dos detectives de Scotland Yard con la 煤nica finalidad de encontrar a Jack y llevarlo a Londres para posteriormente ser enjuiciado. Con esto la tradicional entidad policial buscaba lavar su honor herido, ante una cuenta irresuelta que no ha parado de sangrar. En la misma l铆nea de quienes afirman la existencia de la pista de Buenos Aires, hay que destacar que en 1972 el periodista brit谩nico Daniel Farson public贸 que Jack (o como se llamara), una vez instalado aqu铆, tuvo una tranquila existencia, habiendo sido el propietario de un bar sobre la calle 25 de Mayo, llamado Sally麓s Bar.

Cabe destacar que, por aquellos tiempos y hasta pasada la primera mitad del siglo XX, esa calle, situada en “el bajo” de la ciudad, muy pr贸xima al puerto, contaba con numerosas cantinas a las que por las noches concurr铆an prostitutas en busca de marineros y gente del hampa, quienes eran su habitual clientela. Peculiar situaci贸n para alguien que dedic贸 unos meses de su vida a descuartizarlas.

Bar confirmado

En ese contexto, el historiador Enrique Mayochi confirm贸 que existi贸, por las fechas que indicaba Farson, un local con el nombre de Sally麓s Bar. En la misma l铆nea de investigaci贸n se manifest贸 Juan Jacobo Bajarl铆a, el siempre recordado poeta, escritor, ensayista y crimin贸logo argentino, quien adem谩s fue un honorable profesor y amigo de quien firma esta nota. La primera publicaci贸n al respecto, hecha por Bajarl铆a, fue en la edici贸n de febrero de 1976 en la revista Ellery Queen麓s Mystery Magazine.

En la misma, el reconocido crimin贸logo explica la manera en que lleg贸 a la conclusi贸n de que el asesino hab铆a sido Alfonso Maroni (o Alonso Maduro), un financista argentino que durante los hechos de Whitechapel hab铆a vivido en Londres. El Destripador habr铆a muerto a los 75 a帽os de edad durante 1929, por enfermedad. Cabe entonces se帽alar la “coincidencia” de que fue en ese mismo a帽o cuando Matters decidi贸 publicar su historia en Londres. 驴Acaso porque ya conoc铆a que Jack estaba muerto, enterrado con un nombre desconocido en aquel puerto al sur del mundo y, por lo tanto, en nada pod铆a afectar al asesino? 驴Alfonso Maduro? Bajarl铆a precis贸 que Jack hab铆a fallecido “en un hotel de la calle Leandro N. Alem (hoy Plaza Roma), durante una ma帽ana lluviosa de octubre de 1929.

Posteriormente el crimin贸logo continu贸 sus indagaciones, las que fueron publicadas en p谩ginas centrales del matutino porte帽o Clar铆n, en la revista libro mensual Magazine y varias otras. Las tesis de Bajarl铆a alcanzaron tanta difusi贸n que un amigo en com煤n, estando en Londres, decidi贸 hacer la visita guiada para turistas donde se visita el barrio de Whitechapel, en particular donde el Destripador cometi贸 sus cr铆menes. Preguntado por el gu铆a de d贸nde ven铆an, al decir “de Buenos Aires”, de inmediato el hombre les respondi贸 “Oh, yes… Alfonso Maduro”. 驴Se llamar铆a, as铆, acaso?

Verdades y secretos

Hay una historia m谩s que cabe agregar. La relata el profesor universitario y escritor contempor谩neo Juan Jos茅 Delaney. Involucra al sacerdote irland茅s Alfred Mac Conastair, quien falleci贸 en 1997, que fuera capell谩n del Hospital Brit谩nico situado en Buenos Aires durante la segunda d茅cada del siglo pasado. Precisamente en los tiempos que se atribuye la presencia porte帽a del Destripador. Explicaba Delaney que, durante una conversaci贸n realizada en 1989, Mac Conastair explic贸 que guardaba un delicado secreto de otro sacerdote de su misma congregaci贸n, la pasionista.

Ese sacerdote, fallecido hac铆a ya a帽os, hab铆a recibido la confesi贸n de un moribundo quien dijo ser Jack el Destripador y que hab铆a cometido los cr铆menes en venganza por la muerte de su hijo, ocurrida debido a una enfermedad contra铆da en su trato con prostitutas. Hab铆a sido enterrado en el Cementerio del Oeste, m谩s conocido como “de la Chacarita”, aunque no especifica que se refiere al Cementerio Brit谩nico.

Es importante destacar que esta explicaci贸n del porqu茅 de los asesinatos es la misma que Matters indic贸 en su libro de 1929 y atribuye a un m茅dico al que se refiere con el seud贸nimo de “Dr. Stanley.”

Por 煤ltimo, dos comentarios que hicieron reconocidos periodistas contempor谩neos al ser consultados por quien esto escribe, sobre la posibilidad de que el Destripador hubiera vivido y fallecido en Buenos Aires. Uno fue Andrew Graham Yooll (ex director del Buenos Aires Herald, periodista y escritor, fallecido el pasado 5 de julio de 2019) y que se帽al贸, consultado al respecto: “No me extra帽a en absoluto. Por aquellos tiempos todo pillo pensaba en venir a Buenos Aires a ocultarse...”. El otro es nuestro reconocido y afamado periodista y conductor radial y televisivo, el inefable Samuel “Chiche” Gelblung, quien actualmente conduce uno de los 茅xitos de la tarde de Cr贸nica HD, y que fue mucho m谩s concluyente: “驴Qui茅n no conoce que el Destripador estuvo aqu铆? 隆Eso lo sabemos todos!”, afirm贸. 驴Le quedan dudas, a estas alturas?

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