"La Tumba 7 posee vida"

Cr贸nica Fen贸menos Paranormales聽El relato del investigador que hall贸 en 1932 las piezas de oro de Monte Alb谩n, y su vivencia ante una misteriosa b贸veda.聽

Por Marcelo Peralta Mart铆nez
paranormales@cronica.com.ar

A 87 a帽os de su descubrimiento, que deriv贸 en la creaci贸n del Instituto Nacional de Antropolog铆a e Historia (INAH) de M茅xico, Cr贸nica Fen贸menos Paranormales realiz贸 una investigaci贸n exhaustiva para mostrarte, en detalle, el contexto en la que fue dise帽ada y el significado de cada objeto y colocaci贸n del mismo para poder entender los misterios sobre esta historia que involucra al pasado m谩s rico del pasado de este incre铆ble pa铆s; la llamada Tumba 7.

Lo primero que hay que saber es que La Tumba 7 es una construcci贸n funeraria de Monte Alb谩n, una zona arqueol贸gica ubicada en la cima de un cerro que domina los Valles Centrales, en el estado de Oaxaca. Se trata de una c茅lebre necr贸polis porque en su interior se hall贸, hasta la fecha, la mayor cantidad de objetos arqueol贸gicos mesoamericanos.

Aunque Monte Alb谩n fue una ciudad fundada por los zapotecos, fue abandonada por este pueblo hacia el siglo IX y m谩s tarde reutilizada como cementerio de las 茅lites mixteco-zapotecas que dominaron Los Valles durante el Poscl谩sico Temprano. Aclarado esto, se debe saber que esta tumba repleta de oro, y otros metales preciosos, fue descubierta por el investigador Alfonso Caso Andrade, el 9 de enero de 1932.

Im谩genes de cuando Alfonso Andrade hall贸 la Tumba 7.聽

Aunque los citados zapotecos eran conocidos por sus costumbres funerarias que inclu铆an el enterramiento de importantes personajes acompa帽ados de incre铆bless ofrendas de cer谩mica y objetos preciosos, el repertorio de objetos hallados result贸 sorprendente. All铆 aparecieron numerosas piezas, como los famosos pectorales de oro trabajados en t茅cnica de filigrana, que son tambi茅n piezas muy conocidas de la orfebrer铆a mesoamericana precolombina. Entre estos se encuentran los pectorales del Dios de la Muerte y del Dios del Sol. Este santuario subterr谩neo fue dise帽ado para el culto a los antepasados, como una cueva sagrada de entrada al inframundo y de inicio de la vida.

Los tesoros all铆 encontrados son m谩s de 400 piezas de concha, coral, perlas, azabache, oro, plata, cobre, 谩mbar, obsidiana, turquesa, barro y hasta dientes. En la actualidad, estos tesoros est谩n expuestos en la sala III, conocida como Tumba 7, del Museo de las Culturas de Oaxaca.

La investigaci贸n

Es probable que hubiera un orden cosmol贸gico en la forma en que los artefactos y los restos fueron depositados en la tumba de Monte Alb谩n, ya que seg煤n advierten los especialistas: “No debe ser casualidad que en el mero centro de la tumba se encontr贸 un disco de oro con la representaci贸n de un coraz贸n. Esta es una ofrenda que, a la vez, le da a la tumba la calidad de un ser vivo. La tumba 7 posee vida”.

En esta l铆nea, entre los objetos de oro hay anillos, collares, pectorales y otros adornos como campanitas y representaciones de aves y mariposas, as铆 como dioses de luz y alegr铆a que evocan el ambiente de la corte real, as铆 como de la Casa del Sol, la morada de quienes despu茅s de su muerte iban a acompa帽ar al dios Sol.

Hallazgo

Tras el hist贸rico hallazgo, Caso Andrade detall贸 los hechos en su libro, “El tesoro de Monte Alb谩n”. “Durante los 煤ltimos d铆as de la primera temporada de exploraciones en Monte Alb谩n, hab铆amos descubierto ya la situaci贸n del cementerio. Algunas tumbas saqueadas nos hab铆an revelado la riqueza de este lugar. Precisamente uno de los mont铆culos cercanos a la ruta estaba siendo explorado por uno de mis ayudantes, el se帽or Juan Valenzuela. No parec铆a extraordinario por su tama帽o, pero su situaci贸n junto al camino nos decidi贸 a emprender la exploraci贸n. Pronto empezamos a descubrir los muros de un antiguo templo y encontramos que entre los escombros formados por la ca铆da del techo y las paredes, hab铆a una ofrenda que consist铆a en un collar de jade, unas orejeras del mismo material y un gran caracol que hab铆a sido usado como trompeta”, expres贸 el investigador en su libro.

Y contin煤a su relato: “Ahora bien, esta ofrenda entre el escombro del templo, indicaba que en su interior se encontraba algo de excepcional calidad”, agreg贸 el explorador. Y luego continu贸: “Por esa raz贸n abrimos el pozo y pronto aparecieron las grandes piedras que forman el techo de una tumba zapoteca. Quitando algunas de estas piedras, dejamos un hueco suficiente, apenas, para poder bajar y entonces el se帽or Valenzuela, pudo hacerlo y llegar al interior de la tumba llevando una linterna. Yo esperaba ansiosamente para saber que era lo que hab铆a adentro, y poder ampliar la exploraci贸n, pero sus exclamaciones de entusiasmo me decidieron a bajar, a pesar de que siendo m谩s corpulento que 茅l, todav铆a no me explico c贸mo pude hacerlo”.

M谩s en detalle

Una vez al introducirse en el interior de la b贸veda y “al observar el interior de la tumba, Caso Andrade comprendi贸 el porqu茅 de las exclamaciones de su ayudante. “Todo lo que se pod铆a ver en lo que abarcaba la luz de nuestras linternas, era una rampa de tierra en la que estaban esparcidos huesos humanos, pero revueltos con la tierra y brillando a la luz de las linternas, se ve铆an innumerables cuentas de oro, de cristal de roca, de jade y las plaquitas de turquesa que formaron alguna vez los espl茅ndidos mosaicos. Piezas de mayor tama帽o y de una belleza inimitable, tambi茅n pod铆an verse sobresaliendo de la tierra”.

“En un lugar, todav铆a ensartadas en los huesos del brazo de un esqueleto, se ve铆an cinco brazaletes de oro y otros tantos de plata. Al centro de la tumba hab铆a un gran pectoral formado con placas de oro, de exquisito dibujo, luc铆a como si acabara de caer del pecho de uno de los caciques” expres贸 emocionado Caso y coment贸 que adem谩s: “Hab铆a pectorales, orejeras, mascarillas de oro, de jade, de obsidiana, cristal de roca y 谩mbar, sobresal铆an en parte de la tierra que las filtraciones hab铆an ido acumulando sobre esos tesoros”.

El aspecto actual del lugar.聽

Por 煤ltimo, en su narraci贸n el descubridor record贸: “Ten铆amos all铆 la prueba palpable de una cultura refinada y exquisita. Los huesos humanos era todo lo que quedaba de los grandes se帽ores que hab铆an dominado el lugar, y a quienes hab铆an pertenecido esos tesoros; pero en los grabados de las placas de hueso de jaguar, estaba escrita su historia que s贸lo ahora podemos empezar a descifrar. Se habla all铆 de conquistas; de los d铆as y de los a帽os en que ocurrieron los acontecimientos; de los astros, que como dioses reg铆an los destinos de los hombres, y de las ceremonias que hab铆a que cumplir para honrarlos”. Un relato que deja much铆simo an谩lisis que realizar, y que pronto develaremos.

Esta nota habla de: