Los fantasmas del dirigible alem谩n Hindenburg

Cr贸nica Fen贸menos Paranormales聽La tragedia de la aeronave聽que el nazismo so帽贸 con utilizar como un arma y que dej贸 36 fallecidos.

Por Karina Limura
paranormales@cronica.com.ar

El 6 de mayo de 1937 la Alemania nazi registr贸 la p茅rdida del dirigible Hindenburg, una de las potenciales armas que podr铆a llegar a utilizar en la imaginaci贸n de Adolf Hitler, de cara a lo que ser铆a la Segunda Guerra Mundial, que comenzar铆a en 1939 y culminar铆a en 1945 con millones de v铆ctimas, y que cambi贸 el rumbo de la humanidad en el siglo pasado.

El siniestro se produjo a causa de un incendio en su estructura, cuando intentaba aterrizar en los Estados Unidos. El accidente produjo la muerte de 36 personas, aproximadamente un tercio de los pasajeros que volaban en lo que era llamado en su momento un zeppel铆n, una enorme nave que se desplazaba a interesante y relativa velocidad y que no dejaba de sorprender a las diferentes poblaciones que atravesaba sobre sus casas, en tiempos en los que la aviaci贸n todav铆a estaba tomando vuelo propio y este era otro modo de desplazarse. Pero aquella tr谩gica historia tuvo un halo de misterio, un rumor enigm谩tico, que quiz谩 pocos conozcan. La nave se encontraba all铆 porque iba a realizar maniobras de amarre para aterrizar en Nueva Jersey. Tan grande fue el accidente, que adem谩s fue cubierto con un gran despliegue por todos los medios de entonces y marc贸 el final de la era dorada de los zeppelines.

El dirigible Hindenburg LZ 129 fue uno de los dos mayores dirigibles construidos en la historia, y su nombre honraba al presidente Paul von Hindenburg, quien gobernara al siempre convulsionado pueblo germano desde 1925 hasta su muerte en 1934.

Grande de verdad

Para tener una idea de la dimensi贸n de aquel zeppel铆n, el cuerpo de la nave era tres veces m谩s grande que el de un Boeing 747. All铆 pod铆an viajar hasta 50 personas, pero pod铆a llegar a un tope de 72, adem谩s de la tripulaci贸n de 61 personas.

En un primer momento, los alemanes pretend铆an llenar el Hindenburg con helio, un tipo de gas muy ligero, pero sin embargo el ej茅rcito estadounidense oblig贸 a los alemanes a cambiar el dise帽o para pasar a usar hidr贸geno altamente inflamable, lo que posteriormente provocar铆a que el incendio m谩s grande de un dirigible en la historia se produjera.

El accidente

Pasadas las 19 de aquel d铆a gris, el Hindenburg hab铆a largado los amarres y se acercaba a la torre, cuando se observ贸 a popa, o sea en la parte trasera, un destello de fuego de San Telmo, ya que eran chispas extensas e inermes de electricidad est谩tica. Esto suced铆a debido a que el clima no acompa帽aba y poco antes se hab铆a desatado una tormenta el茅ctrica y el aire estaba cargado el茅ctricamente. Un combo explosivo para una enorme nave cargada de hidr贸geno.

Seg煤n declaraciones de los sobrevivientes, el aerost谩tico se prendi贸 fuego en la parte superior de la popa, extendi茅ndose casi instant谩neamente por todo el dirigible mientras la estructura ca铆a lentamente. Esto debido a que para su confecci贸n se utilizan elementos muy livianos y, por ende, de f谩cil combusti贸n. Al desatarse el fuego, algunos pasajeros decidieron saltar desde una altura de 15 metros, mientras abajo hab铆a marinos que los intentaban ayudar en las maniobras de amarre primero, y de salvataje de los afectados luego.

En tan s贸lo 40 segundos y con incipientes c谩maras registrando las escenas, el zeppel铆n Hindenburg qued贸 destruido por completo. Luego del accidente el esqueleto permaneci贸 largo tiempo tirado en su morada final, hasta que a帽os despu茅s fue vendido como chatarra, una vez que las actuaciones judiciales concluyeron.

Gritos en el tiempo

Al pasar los a帽os, varias fueron las versiones de aquellos que mencionaron que en el lugar del accidente se contin煤an escuchando los gritos de las personas que saltaban al vac铆o del dirigible para ver si pod铆an salvar sus vidas, mientras que otros mor铆an quemados vivos, envueltos en llamas. En su momento se hab铆a culpado a los alemanes por utilizar qu铆micos altamente inflamables e insistir en que estaban altamente capacitados para maniobrar la aeronave y llegar a puerto, porque sab铆an c贸mo manejarlo sin problemas si se produjera un incidente.

Algo que no ocurri贸, ciertamente. Sin embargo, las autoridades judiciales no llegaron a un resultado objetivo, y nunca existi贸 un culpable concreto por el accidente y las vidas perdidas, en medio de un desconcierto que les impidi贸 a las autoridades hacer justicia en la Tierra de un hecho producido en el cielo.

驴Y las almas?

Claro que tambi茅n quedaron ciertas cuestiones paranormales inconclusas tras la tragedia. Son muchas las personas que dicen que las almas de los muertos quedaron merodeando en el sitio del siniestro, buscando un lugar en donde descansar en paz. As铆, en el lugar donde qued贸 el esqueleto tirado por muchos a帽os las personas no construyeron casas por miedo a tener que convivir en sus propiedades con los fantasmas del Hindenburg.

Con los a帽os, algunos se animaron a construir y, con el tiempo, las versiones se fueron acallando, aunque cada tanto algunos de los actuales pobladores dicen haber escuchado voces que gritan desesperadamente, sin encontrar respuestas a esos alaridos desesperados.

FUENTES: mundooculto / muyinteresante / Asgard / wikipedia / leyendapopular VIDEO: https://youtu.be/CgWHbpMVQ1U

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