Los fantasmas que se inmortalizaron a trav茅sde las fotograf铆as
Cr贸nica Fen贸menos Paranormales聽APARICIONES. Desde hace mucho tiempo, los esp铆ritus han sido captados por una c谩mara de fotos.
Por Marcelo Peralta Mart铆nez
paranormal@cronica.com.ar
Despu茅s de una intensa investigaci贸n, en esta edici贸n va- mos a hablar una vez m谩s del mayor fen贸meno paranormal, como son los fantasmas, a los cuales tambi茅n podr铆amos citar como esp铆ritus fantasmales, esp铆ritus de personas fallecidas o, simplemente, entidades del m谩s all谩, que parecen estar entre noso- tros, aunque en otro plano, diferente al que vivimos todos los d铆as. Eso s铆, no de cualquier aparici贸n, sino de aquellas entidades errantes que suelen ser captadas por las c谩maras cuando se toman im谩genes fotogr谩ficas en un retrato, una imagen que bus- ca ser para siempre. Por eso, quisimos retrotraernos en el tiempo para saber desde un principio que esta historia es tan vieja como la misma in- venci贸n del aparato.
Desde siempre estas apari- ciones fueron un misterio y con el avance de la tecnolo- g铆a la cosa se puso a煤n m谩s interesante ya que tanto los celulares como las 煤ltimas c谩maras captan todo tipo de esp铆ritu que est茅 en el ambiente. Recordemos que la primera fotograf铆a de un esp铆ritu data del siglo XIX, a principios de 1860, cuan- do muchos principiantes se animaban a sacar algunas tomas y as铆 experimentaron revelaciones hasta entonces nunca vistas. Pas贸 muy poco tiempo para que uno de es- tos, ya m谩s profesionalizado y sin escr煤pulos, explotara la situaci贸n logrando dife- rentes efectos para luego te- ner una remuneraci贸n. Esto se trataba de enga帽ar a la gente con sus sentimientos y robarle la plata. As铆, pro- met铆an sacar una foto, por ejemplo, de una viuda junto a su fallecido esposo y luego entregaban im谩genes mon- tadas, trucadas muy bien (por aquel entonces) para que la dama sumergida en un profundo dolor “sintiera” que estaba junto a su amado. Volviendo a nuestro tema, la historia oficial cuenta que un fot贸grafo aficionado es- tadounidense fue el primero en capturar realmente una de estas almas en pena. Como indicamos l铆neas arriba, fue en el 聽60 y en la foto aparec铆a un espectro claramente visi- ble. M谩s tarde, el aficionado se hizo experto en materia paranormal y luego desarro- ll贸 una serie de t茅cnicas para capturar a los muertos y a quienes no pasan a su plano correspondiente.
InvestigadoresEl ingl茅s William Stainton Moses fue uno de los pri- meros en investigar las im谩- genes de esp铆ritus. Cura de profesi贸n, naveg贸 por el misterio de estas im谩genes como ninguno. Por su parte, Alan Murdie, quien fund贸 el Club de Fantasmas en 1862 (el m谩s antiguo de investiga- ci贸n paranormal del mundo) y fue luego presidente, explic贸: “En 1875, Moses hab铆a examinado m谩s de 600 fotos con esp铆ritus. Su opini贸n era que la mayor铆a eran algo so- brenatural y que mucha gen- te pod铆a ‘estar llamando a su ser querido muerto, y de ah铆 la aparici贸n”. Pero advirti贸 que “tambi茅n pod铆a tratarse de alguien que no quiere de- jar la casa, o abandonar a su pareja”. Ya para la Primera Guerra Mundial, la fotograf铆a de es- p铆ritus y el espiritismo eran totalmente populares. Luego de aquellos a帽os y tras gran- des p茅rdidas fatales, uno de los miembros del Club de los Fantasmas, el escritor Sir Arthur Conan Doyle, sintetiz贸 la cuesti贸n: “El sentimiento de p茅rdida en muchos pa铆ses tras la guerra llev贸 a algunos a buscar una reuni贸n con sus familiares y amigos muer- tos”. Seg煤n Conan Doyle, este es el motivo por el cual aparecen fantasmas en nues- tras fotos.
Un ejemplo tenebrosoEn 1936 en Inglaterra, dos periodistas de la revista Country Life realizaron una producci贸n
de fotos al final de una gran escalinata en la ciudad de Norfolk. All铆, el fot贸grafo profesional
Hubert Provand y su asistente, Indre Shira, tomaron varias fotograf铆as.
Fue en plena sesi贸n cuando Shira vio “una silueta vaporosa tomando gradualmente la forma de una mujer”, la cual parec铆a que bajaba la escalera que daba hacia donde estaban ellos trabajando. Sin dudarlo, los
responsables de la citada edici贸n decidieron publicar la foto. En ella se ve铆a a una mujer tal como
la hab铆a descripto la asistente.
El t铆tulo era “La mujer marr贸n”. De inmediato, millones de personas en toda Gran Breta帽a aseguraban que esa mujer era lady Dorothy Townshend, quien seg煤n especulan tendr铆a pose铆da la casa desde su misteriosa muerte en 1726.