Machu Picchu: la enigm谩tica ciudadela sagrada de Los Incas
Cr贸nica Fen贸menos Paranormales聽Un聽columnista de este suplemento revive su visita al sitio sagrado en Per煤 y abre un abanico de dudas.
Machu Picchu, la ciudadela sagrada m谩s enigm谩tica del Imperio Inca, con una superficie algo mayor a los cinco kil贸metros cuadrados, est谩 edificada en lo alto de una monta帽osa regi贸n de los Andes, en territorio del Per煤, donde prevalece la selva tropical espesa. Esa privilegiada situaci贸n geogr谩fica hace que algunos arque贸logos piensen que se trata de una fortaleza militar construida para evitar ataques por sorpresa de pueblos enemigos. La misma raz贸n sirve a otros investigadores para deducir que este complejo arquitect贸nico fue un centro espiritual, residencia de sacerdotes y sacerdotisas que se ocupaban de cumplir con rituales y hacer ceremonias, sobre todo, a Inti, el dios Sol. Hay un tercer grupo que, usando iguales razones, sostiene que fue un importante observatorio astron贸mico precolombino utilizado para prever los mejores momentos de siembra y cosecha, determinar solsticios y equinoccios, as铆 como seguir en detalle fen贸menos c贸smicos singulares como la aparici贸n de cometas o eclipses. Tambi茅n hay los que afirman que fue, a la vez, un sitio de culto, observatorio astron贸mico y enclave militar.
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Machu Picchu: m谩s dudas que certezas聽
Esta introducci贸n es para que el lector est茅 avisado de antemano de que mucho de lo que se ha dicho y escrito sobre Machu Picchu no tiene confirmaci贸n definitiva. S贸lo recorrerla de a pie, lo que requiere un m铆nimo de dos horas y un esfuerzo importante, permite comprobar de manera fehaciente que fue una ciudad muy completa. Tiene graneros, palacios, adoratorios, observatorios astron贸micos, monumentos, piedras convertidas en sitios rituales, plazas y m谩s de 200 viviendas. Como si se tratara de un complejo.
Situada a 2.400 metros de altura sobre el nivel del mar, Machu Picchu es una ciudadela que puede habitarse sin inconvenientes. S贸lo requerir铆a acondicionar los techos. Lo dem谩s est谩 all铆, a disposici贸n. Incluyendo el sistema de aguas corrientes que todav铆a funciona, a la vista de los turistas. Ciertas construcciones de Machu Picchu demuestran su v铆nculo con el movimiento de los objetos celestes. El caso m谩s n铆tido es el Intiwatana (Inti = Sol), que se encuentra en la cumbre de una formaci贸n piramidal y al que se llega tras recorrer 78 pelda帽os. Esculpido en una roca natural del lugar, Intiwatana puede traducirse como "el lugar en que se amarra al Sol". Hay coincidencia en que se trata de un instrumento astron贸mico para determinar solsticios y equinoccios. En uno de sus costados tiene marcada la Cruz del Sur, con la posici贸n exacta que esta constelaci贸n guarda en el cielo, lo que cualquiera puede constatar con una br煤jula. Durante mucho tiempo se dijo del Intiwatana que era un "reloj solar." Esto no es cierto: durante una jornada con cielo despejado enseguida se nota que la piedra superior del Intiwatana no produce sombras que permitan una lectura del paso de las horas.
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Machu Picchu: 驴Se mezclan cultos?聽
Tambi茅n cumplieron funciones astron贸micas las construcciones que los arque贸logos denominaron Templo de las Tres Ventanas, Casa de los Dos Morteros, Casa de la 脩usta y el extraordinario Templo del Sol, cuya edificaci贸n sorprende por sus reminiscencias de castillo templario europeo. Un aspecto arquitect贸nico que, empero, no ha sido ni m铆nimamente atendido. 驴Acaso tal coincidencia se debe a que la Orden del Templo realizaba frecuentes viajes a Am茅rica tres siglos antes de la llegada de Col贸n?
Si es por agregar enigmas no resueltos, podemos se帽alar los de la roca llamada Piedra Funeraria, con sus tres escalones y su pulido escenario que parece evocar el oriente de un templo mas贸nico. Se dice que era utilizada para embalsamar y momificar cad谩veres de la nobleza incaica, as铆 como sitio para rituales propiciatorios para los que eran ofrecidos sacrificios de animales.
Ninguno de los visitantes deja de asombrarse cuando visita la gran plaza situada aproximadamente en el centro de la ciudadela. Porque all铆, si alguien se coloca en su centro y comienza a hablar en tono normal, quienes se encuentren en cualquier lugar de las gradas, algunas bastante lejanas, podr谩n o铆rlo sin dificultad. La plaza es un verdadero teatro donde los habitantes, al parecer, se reun铆an para hacer ceremonias grupales, gracias a esa impresionante ac煤stica.
Para dar fuerte sustento a que este fue un sitio sagrado, algunos gu铆as explican que, en los a帽os 80 del siglo XX, fueron exhumados 27 esqueletos de mujeres, cada uno de los cuales ten铆a un cristal de roca de cuarzo (a modo de talism谩n/amuleto) en el centro del pecho; esto es, donde se encuentra el chakra card铆aco. Afirman que ser铆an algunas de las sacerdotisas que habitaron la ciudadela sagrada en sus d铆as de esplendor. Y all铆 murieron, por lo que fueron enterradas ritualmente.
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Huayna Picchu 聽Por encima de esta ciudadela hay otro monte en cuya cumbre, m谩s alta que esta, se encuentra el Huayna Picchu (2.750 metros sobre el nivel del mar), un conjunto de edificaciones que parecen hacer equilibrio entre la roca y el cielo mismo. Se destaca un recinto especial que bien pudo ser, a la vez, templo y observatorio astron贸mico. No apto para impresionables. De todos modos, es un recorrido que desde hace algunos a帽os est谩 restringido a 300 personas por d铆a y el permiso para ascender hay que pedirlo con meses de antelaci贸n.
Se puede llegar a Machu Picchu s贸lo de dos maneras. Una es recorriendo a pie el Camino del Inca, lo que se consigue entre tres y cinco d铆as. Es una verdadera aventura. Algunas partes son senderos peligrosos y, cada a帽o, hay turistas que resultan heridos (y hasta se suelen registrar muertes), pues, a pesar del buen estado f铆sico y los conocimientos pr谩cticos que cada uno tenga, la traves铆a presenta sus dificultades. Sobre todo, en los meses de primavera y verano, cuando hay lluvias persistentes que se desencadenan de repente en cualquier momento.
La otra opci贸n es hacerlo por ferrocarril desde la estaci贸n de Ollanta (pr贸xima a Cuzco) y en un recorrido de tres horas y media se arriba a la localidad de Aguas Calientes, famosa por sus aguas termales que contienen muchos minerales y a las que, desde los d铆as del Inca, se les atribuyen propiedades curativas. Una vez en Aguas Calientes se asciende a Machu Picchu en c贸modos 贸mnibus que salen permanentemente durante el d铆a. Lo m谩s com煤n es utilizar el tren "Explorer", aunque hay otro cuyo boleto es mucho m谩s costoso -el "Hiram Bingham"-, que sale una vez al d铆a y cuenta con cantidad de detalles que remedan los antiguos vagones. Sucede que el emprendimiento ferroviario est谩 operado nada menos que por la m铆tica empresa Orient Express. Se use el tren que fuere, todo el trayecto resulta deslumbrante por la selva de profundos verdores y las sinuosidades del Vilcabamba, r铆o sagrado de los Incas.
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Machu Picchu: muchos interrogantes聽
驴Cu谩ndo se construy贸 Machu Picchu y por qu茅 el Inca decidi贸 que se haga? Son interrogantes sin respuesta. 驴Por qu茅 fue abandonada? Tampoco se conoce. Literalmente abandonada. No fueron hallados signos de combate, destrucci贸n intencional, ni cosa por el estilo. Los espa帽oles de la conquista tampoco llegaron a ella. Tal vez porque los pueblos originarios no hablaron de que all铆 hubiera riquezas materiales tales como oro, plata y piedras preciosas, lo que conlleva a fortalecer la idea de que fue un lugar aislado para sacerdotes astr贸nomos y sacerdotisas.
En el sitio de ingreso a Machu Picchu pueden verse varias placas en recuerdo a Hiram Bingham, a quien se llama "descubridor cient铆fico." 驴Por qu茅 llamarlo as铆 y no s贸lo "descubridor"? La respuesta es bien simple: la existencia de Machu Picchu era conocida por quienes habitaban los alrededores ya en el siglo XIX, s贸lo que ninguno se interes贸 en explorarla. Los pastores sol铆an apacentar sus reba帽os en esas tierras.
Por eso, cuando el explorador y arque贸logo norteamericano Hiram Bingham (1875/1956, doctorado en Historia y Ciencias Pol铆ticas en la Universidad de Harvard y profesor en la Facultad de Historia de la Universidad de Yale) pregunt贸 si en la zona hab铆a restos de ciudades antiguas, unos pobladores lo llevaron hasta el lugar. Accedi贸 all铆 el 24 de julio de 1912. Por eso lo de "descubrimiento cient铆fico" de Machu Picchu y no descubrimiento en s铆 mismo, puesto que para los pueblos originarios su existencia era conocida, aunque mantenida oculta merced a la abigarrada flora selv谩tica.
Dudas, misterios y preguntas sin respuesta todav铆a perduran. La seductora magia de esta ciudadela sagrada del Imperio Inca permanece intacta.
Por Dr. Antonio Las Heras.聽Director del Instituto de Estudios e Investigaciones Junguianas de la Sociedad Cient铆fica Argentina y presidente de la Comisi贸n del Libro de Filosof铆a, Historia y Ciencias Sociales de la Sociedad Argentina de Escritores (SADE).
www.antoniolasheras.com
Correo: alasheras@hotmail.com
Twitter: @LasHerasAntonio